Público
Público

Greenpeace lanza una campaña antinuclear para activar la movilización social

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La organización ecologista Greenpeace ha lanzado hoy la campaña de movilización social "yosoyantinuclear.org" con la que pretende incitar a los antinucleares a "salir del armario" y que las voces "mayoritarias" en contra de este tipo de energía "se oigan con toda su fuerza".

Así lo ha manifestado el director ejecutivo de Greenpeace, Juan López de Uralde, durante la presentación de la campaña en Madrid, que se ha hecho pública simultáneamente en Barcelona.

Ha explicado que la campaña nace "porque hay un compromiso" del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de cierre progresivo de las centrales "que no se está cumpliendo" y porque "tememos que la crisis sea una excusa" para no cerrarlas.

Uralde cree que existe un "miedo escénico" de Zapatero a las reacciones que pueda haber desde el PP y los sectores empresariales si lleva a cabo su plan de cierre, incluido en el programa electoral del PSOE.

La organización ecologista ha presentado también el informe "Una energía sin futuro. Desmontando las mentiras de la industria nuclear" en el que se contraponen datos objetivos y hechos contrastados a "las falsedades repetidas una y otra vez" por el sector nuclear.

En este sentido, Carlos Bravo, responsable de energía nuclear de Greenpeace, ha denunciado la existencia de una campaña orquestada internacionalmente, basada en mentiras, que "repetidas hasta la saciedad tratan de confundir a la opinión pública para que no se adopte ninguna decisión".

En esta campaña, Greenpeace ha pretendido renovar el mensaje antinuclear mediante mecanismos del siglo XXI y un nuevo logo, que simboliza que la energía nuclear es un activo del pasado que hay que tirar a la basura.

La herramienta principal es la puesta en marcha del primer registro de antinucleares de España a través de la web www.yosoyantinuclear.org, en el que se han inscrito más de 18.000 personas.

Además, la organización ecologista quiere fomentar el videoactivismo, para lo cual invita a todos los internautas a grabar un vídeo antinuclear que puede optar a un premio en tres categorías: el más votado, el más atrevido y el más masivo.

Se trata de una campaña abierta, que pueden hacer suya cualquier colectivo y entidad que lo desee, a la que ya se han sumado organizaciones como Fundación per la Pau, Ecologistas en Acción o Amigos de la Tierra.

Uralde ha subrayado que los ecologistas no tienen ningún miedo al debate nuclear porque están convencidos de sus argumentos, y ha insistido en que ha llegado el momento de "dar un paso al frente" para que los antinucleares digan que lo son y se movilicen.

Grupos de voluntarios de la organización saldrán el próximo día 22 a la calle en distintas ciudades españolas para buscar la participación ciudadana y grabar a aquellos que lo deseen.

Durante la presentación del informe que "desmonta" las mentiras de la industria nuclear una a una, Carlos Bravo ha asegurado que es "absolutamente falso" que España dependa energéticamente de la importación de electricidad de Francia, cuando no llega al 1,6 por ciento, como muestran los datos oficiales de Red Eléctrica Española.

Otra de las "falsedades" que Greenpeace trata de sacar a la luz es que la energía nuclear proporciona independencia a nuestro país, cuando el cien por cien del uranio utilizado procede del extranjero.

Tampoco es una solución al cambio climático, como aseguran sus defensores, pues según Bravo, aunque es cierto que las centrales no emiten CO2 mientras están funcionando, sí lo hacen en todas las etapas del ciclo nuclear en las que consumen grandes cantidades de combustibles fósiles.

Además, Greenpeace asegura que sólo queda uranio disponible para 60 u 80 años y es la energía que menos puestos de trabajo genera por unidad producida, frente a las renovables, que crean 10 veces más empleos.

Respecto a las críticas vertidas recientemente por José María Aznar contra los ecologistas, Uralde ha respondido que fueron ellos los que sufrieron "el intenso ardor inquisidor" del ex presidente del Gobierno.