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Los griegos se paran 48 horas

Tratan de evitar que el Parlamento griego apruebe el miércoles un nuevo paquete de recortes

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El mercado central de la calle Athinas de la capital griega era a primera hora de la tarde de ayer un continuo ir y venir de atenienses dispuestos a llenar el frigorífico para los próximos dos días. Su alarma se debe a que todos los sindicatos secundarán la llamada a la huelga general de 48 horas, convocada para tratar de evitar que el Parlamento griego apruebe el miércoles un nuevo paquete de recortes.

Giannos, uno de los fruteros de la plaza, advertía en inglés a los turistas de que aprovecharan para comprar ante el previsible cierre de la mayoría de los comercios hoy y mañana.

'El paquete de medidas no pasará', dicen los indignados de la plaza Syntagma

'Hemos notado que ha venido mucha gente, pero no más que un lunes normal', reconocía. Un par de manzanas más arriba, en cambio, Katherina, encargada de un pequeño supermercado, reconocía una mayor afluencia. Pero justificaba la huelga: 'Pretenden dejarnos sin derechos'. Los hoteles recomendaron a sus huéspedes que, en el caso de querer desplazarse, reservaran un taxi con un día de antelación ante la previsible parada de todos los transportes públicos.

En la plaza Syntagma, donde se juntan los indignados griegos desde el 25 de mayo, los preparativos comenzaron a primera hora. Ayer trataban de difundir un comunicado consensuado con motivo de la huelga, en el que se consideran 'condenados a vencer'. ¡El paquete de medidas no pasará!'.

También lanzan una advertencia a las autoridades: 'Al Gobierno le advertimos: que no piensen que van a lograr romper nuestra movilización mediante la represión'. Pero en la misma plaza, numerosos policías varias decenas más que los ya habituales tomaban posiciones. Aunque no suele ser el final de las marchas reivindicativas, Syntagma, donde se encuentra el Parlamento, es el lugar más conflictivo.

La huelga acabará con recortes, según los principales sindicatos

Se espera que las marchas se sucedan durante las 48 horas entre el Museo Arqueológico Nacional y la plaza de Panepistimiou, pasando por Omonia, donde está la sede del partido comunista. La mayor protesta tendrá lugar mañana, a las seis de la tarde, sobre todo si finalmente el Parlamento da luz verde a los recortes.

Las dos principales centrales sindicales del país, la ADEDY, del sector público, y la GSEE, del privado, defendieron a través de un comunicado que la huelga general puede ser un 'catalizador para el derrocamiento de las medidas de austeridad. Consideran que podría permitir al país romper 'los grilletes de las cadenas' que le atan a los prestamistas, a los usureros y a una política que conduce a la quiebra real de los trabajadores y la sociedad'.