Público
Público

Griñán fuerza a Chaves a cederle el mando del PSOE andaluz

El congreso que aupará al presidente podría celebrarse en 2010

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, ha logrado su objetivo. Tras una semana de zozobra, él y su amigo Manuel Chaves, aún secretario general del PSOE andaluz, zanjaron el debate que el primero había forzado para hacerse con el control del partido. Habrá un congreso extraordinario antes de las autonómicas de 2012 que aupará a Griñán al puesto que ahora ocupa Chaves. Este se lo cederá para cerrar la transición iniciada en abril pasado, cuando ya dejó el Gobierno andaluz en manos de Griñán. Aunque tanto uno como otro eludieron en Sevilla en una rueda de prensa conjunta responder a la pregunta de si el congreso se celebrará antes de las municipales de 2011 la fecha exacta se fijará según 'lo que sea más conveniente para la ciudadanía y para el partido', manifestaron, fuentes socialistas aseguraron a Público que podría celebrarse enel primer semestre de 2010.

Este calendario permitiría a Griñán participar con los galones de secretario general en la elección de los candidatos a las alcaldías, una de las cuestiones que preocupan al presidente y que le facilitarían presentarse a la ciudadanía, sin necesidad de proclamarlo, como el líder del PSOE andaluz. Un asunto fundamental de cara a las autonómicas, porque acallaría las recurrentes críticas de PP e IU referidas a su debilidad orgánica. Las encuestas que manejan en el PSOE y las publicadas en diversos medios de comunicación dan al partido unos resultados alejados de la mayoría absoluta que han disfrutado a lo largo de esta legislatura y la pasada.

Apuntalar a Griñán, próximo candidato, era una decisión obligada

Esto explicaría la siguiente consideración, planteada por Chaves y Griñán. Ambos afirmaron que la decisión de ceder el bastón de mando antes de lo previsto (inicialmente el acuerdo era que Chaves se fuera después de las autonómicas de 2012) formaba parte de una 'reflexión conjunta' abierta hace ya tiempo y que tenía un 'punto fundamental': refrendar que 'el liderazgo del proyecto socialista en Andalucía corresponde al presidente de la Junta'.

Así, apuntalar al presidente y próximo candidato en 2012 era una decisión obligada, la maniobra más importante y la que, según distintas fuentes, ha decantado la batalla entablada entre Griñán y Luis Pizarro (leal colaborador de Chaves durante años, vicesecretario general socialista y consejero en el Gobierno), que estalló la semana pasada y causó incredulidad y desconcierto en las filas socialistas.

La maniobra permitirá a Griñán, sin necesidad de decirlo, ser líder

Los desencuentros crecientes con Pizarro, según una extendida interpretación, fueron una de las razones que llevaron a Griñán a forzar la máquina para arrancar el compromiso de Chaves de adelantar el congreso. Este sábado, Griñán soltó una frase significativa, en respuesta a una pregunta sobre la bicefalia: 'No hay bicefalia ni nada que se le parezca. Mantengo una interlocución permanente con el partido y tengo absoluta confianza en el secretario de Organización, Rafael Velasco'. Ni una palabra sobre Pizarro, quien controla la ejecutiva regional. Fuentes socialistas achacan el desencuentro entre Pizarro y Griñán no sólo a diferencias de criterio, sino también a que tienen pocas cosas en común. Son personas antagónicas, dicen, en estilo de vida, en inquietudes intelectuales, en casi todo.

Chaves no quiere, según fuentes solventes, marcharse en un clima de confrontación y zozobra y cree que remover el partido en tiempos de crisis no es lo mejor para que los ciudadanos visualicen el trabajo del PSOE en ese terreno. Griñán apoyó ese argumento y aseguró que los nubarrones en la economía y los proyectos en marcha para disiparlos les han llevado a la conclusión de que 'no es el momento para celebrar un congreso extraordinario'. Por esto, se ha zanjado ahora el debate con un congreso que se anunciará en un momento más propicio. El PSOE ha ganado todas las elecciones autonómicas en Andalucía desde las primeras que se celebraron, en 1982.