Público
Público

Gritos de "españoles traidores" al ejecutivo catalán durante la Diada

El Día Nacional de Cataluña ha contado con la participación más baja desde su creación en 2004

Publicidad
Media: 0
Votos: 0


La tradicional ofrenda al monumento de Rafael Casanova ha arrancado este año con una cifra de asistencia inferior a las 20.000 personas que acudieron al acto en años anteriores, según datos oficiales, en una jornada festiva que mañana se convertirá para muchos catalanes en el primer puente tras las vacaciones de verano.

Entre 12.000 y 15.000 personas, según fuentes de la Generalitat, han acudido al acto institucional organizado en el Parque de la Ciutadella de Barcelona con motivo de la Diada Nacional de Cataluña (Diada), cuyas celebraciones oficiales tendrán continuidad esta tarde en el marco de la Expo de Zaragoza.

Un centenar de personas, entre ellas una parte de curiosos, activistas antitaurinos y miembros de otros colectivos, han dedicado silbidos y han recibido con gritos de 'Españoles y traidores (botifers)' a los miembros del ejecutivo catalán.

En algún momento, incluso, los detractores de las corridas de toros han alzado más su voz que los independentistas catalanes que cada año se congregan en el entorno del monumento para increpar a algunos políticos catalanes.

El presidente de la Generalitat, José Montilla, y el presidente del Parlamento catalán, Ernest Benach, han presidido el acto central de la Diada, instaurado en 2004 por el Gobierno que presidía Pasqual Maragall.

Al lado de Maragall, en el centro de la tribuna, se situaba su antecesor en el cargo, Jordi Pujol, y un poco más a su izquierda se encontraba el delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel.

La parte derecha de la tribuna de autoridades estaba reservada a los miembros de la Mesa del Parlament y los líderes parlamentarios catalanes, Artur Mas (CiU), Manuela de Madre (PSC), Joan Puigcercós (ERC), Daniel Sirera (PPC) y Jaume Bosch (ICV-EUiA), con la ausencia del presidente de Ciutadans, Albert Rivera, que ya anunció que no tomaría parte de los actos de la Diada.

A diferencia de otras ocasiones, esta vez no ha podido acudir a la cita ningún ministro catalán del Gobierno español, ni Celestino Corbacho ni Carme Chacón, pero sí han asistido los consellers del Ejecutivo catalán, así como el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y el delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel.