Público
Público

Los gritos de paro general vuelven a oírse en la calle

UGT y CCOO señalan que las movilizaciones podrían aumentar de forma creciente

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Los sindicatos volvieron ayer a la calle en forma de concentraciones, paros y asambleas repartidas por todo el país. Además de clamar contra las políticas de austeridad y la reforma laboral, UGT y CCOO lanzaron un mensaje de advertencia de cara a la reforma de las pensiones y a posibles medidas futuras. Los gritos y consignas que pedían una nueva huelga general fueron frecuentes.

'Si no hay un cambio de rumbo de las políticas sociales y económicas, y la clave está en el Gobierno, habrá un aumento exponencial de la respuesta sindical en nuestro país', dijo el secretario general de UGT, Cándido Méndez. Sobre las negociaciones del Pacto de Toledo, Méndez pidió a los grupos que dejen clara su postura y que huyan de la ambigüedad en sus recomendaciones.

El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, insistió que depende del Gobierno 'que la movilización continúe de forma creciente en las próximas semanas'. 'Que cada uno le ponga los apellidos que quiera, sabemos de lo que estamos hablando', remató.

Las movilizaciones coincidieron con una jornada europea de lucha convocada por la Confederación Europea de Sindicatos (CES). En Bruselas, y coincidiendo con la víspera de la cumbre de jefes de Gobierno de la UE, centenares de sindicalistas se concentraron para protestar contra las medidas de austeridad. La concentración, frente a la sede de la Comisión Europea, se repetirá en el futuro, 'tanto como sea necesario', adelantó John Monks, presidente de la CES. Según Monks, los trabajadores no aceptan que se descuide la creación de empleo mientras los gobiernos toman decisiones en función de los mercados.

En Madrid, los sindicatos se concentraron en varios puntos estratégicos, como la sede de la CEOE, donde la protesta se centró en el bloqueo de la negociación colectiva. Otro de los puntos clave fue el Ministerio de Economía, donde confluyeron varias concentraciones. Allí Méndez y Toxo señalaron que existen alternativas para afrontar la crisis, en alusión a la vicepresidenta económica, Elena Salgado.

Unas 3.000 personas, según los sindicatos (una cifra que la Guardia Urbana rebajó a 800), participaron en las concentraciones en Barcelona frente a la subdelegación del Gobierno y a la patronal Foment del Treball,que luego confluyeron delante de la Generalitat. Colectivos de funcionarios también se manifestaron contra el recorte salarial. Las protestas se repitieron en otros municipios de la corona metropolitana: Mataró, Granollers, Terrassa, Vic, Tarragona, Lleida y Girona.

Convocados por CCOO y UGT, miles de delegados se manifestaron ante las sedes de las patronales provinciales en las ocho capitales de la comunidad. Allí, los sindicatos reclamaron el 'restablecimiento' de la negociación colectiva, que mantiene paralizados en Andalucía 494 convenios y afecta a casi un millón de trabajadores. El secretario general de CCOO-A, Francisco Carbonero, no descartó la huelga general. Cumplido el 'paréntesis para buscar el diálogo social y soluciones', Carbonero ve al Gobierno 'rehén absoluto de los mercados'.

Las protestas convocadas por separado entre los sindicatos ELA y LAB, por un lado, y CCOO y UGT, por otro, congregaron a miles de personas. CCOO y UGT, que reunieron a cientos de personas en Bilbao, San Sebastián y Vitoria, se centraron en denunciar los recortes del Gobierno por mandato de los mercados y, en especial, censuraron la reforma planteada contra 'los derechos de los pensionistas'. Más multitudinaria fue la protesta convocada conjuntamente en Vitoria por ELA, LAB, STEE-EILAS, EHNE e HIRU por el 'carácter antisocial' de los Presupuestos del Gobierno vasco para 2011.

Valencia sumó el mayor número de participantes en las concentraciones convocadas en la comunidad. En torno al millar de delegados protestó frente a la sede de la patronal autonómica, Cierval, por el bloqueo de los convenios colectivos. Los sindicatos afirman que el 44% de los acuerdos está todavía sin firmar y consideran que algunos empresarios están bloqueando de manera injustificada la firma de los convenios.