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Las guarderías modificarían el riesgo de asma en los niños

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Por Anne Harding

Un nuevo estudio indica quecuanto antes se expone a un niño pequeño al ambiente de unaguardería, menos riesgo tiene de desarrollar asma.

Esto aporta más pruebas que respaldan la "hipótesis de lahigiene", o la idea de que la exposición precoz a estímulos delsistema inmune, como los gérmenes, los animales y otros niños,ayuda a proteger del asma, según explicó a Reuters Health elautor principal del estudio, doctor Matthew Gurka, deUniversity of Virginia.

Pero, por ahora, dijo el experto, los resultados no sedeberían usar para guiar la decisión de los padres de llevar ono a sus hijos a la guardería.

El equipo de Gurka revisó datos de largo plazo del ensayoStudy of Early Child Care and Youth Development, del InstitutoNacional de Salud y Desarrollo Infantil de Estados Unidos,sobre más de 1.000 niños nacidos en 1991 y controlados hastalos 15 años.

El análisis incluyó a 939 niños y sus familias.

El 3 por ciento de los chicos tenía asma desde los 3 años yun 16 por ciento tenía asma a los 15. El cuidado de uno de cadacinco niños hasta los 3 años había estado a cargo de lospadres, en el hogar, mientras que otro de cada cinco habíaingresado a una guardería entre los 16 meses y los 3 años.

Menos del 10 por ciento había ingresado a una guarderíaantes de los 15 meses de edad.

"A menor exposición como bebés, mayor probabilidad dedesarrollar asma a los 15", escribió el equipo en The Journalof Pediatrics.

Por cada otro niño en la guardería, el riesgo de asmadisminuía hasta los 9 años. Pero el peligro aumentaba en losbebés en guarderías con otros 10 o más niños, lo que sugiereque ese efecto protector tendría "un umbral".

Cuando el equipo analizó la cantidad de infeccionesrespiratorias de cada niño, el efecto se mantuvo, lo quesugiere que hubo algo más en una guardería compartida con otrosniños que protegió del asma. Las posibilidades son lasinfecciones gastrointestinales o los gérmenes en general.

Lo nuevo, dijo Gurka, es que lo resultados apuntan a lainfancia como la etapa en la que la exposición a factoresestimulantes del sistema inmune, como los gérmenes, lasmascotas y otros niños, es altamente protectora contra elasma.

"Nadie pudo identificar el período exacto en el que esosucede", aclaró el autor.

En un editorial sobre el estudio, el doctor John T.McBride, del Colegio de Medicina de la Northeastern OhioUniversity, en Rootstown, señala que mientras los síntomas deasma son uniformes, es cada vez más claro que las causas puedenvariar, aunque la genética es la más importante y el ambiente,el menos central.

"Aunque es útil compartir datos positivos con los padresque no tienen otra opción que depender de la atención deterceros a los hijos, creo que no hay que hacer recomendacionesindividuales", agregó.

Gurka coincidió y opinó que los resultados serán muy útilespara guiar más estudios. "Este es apenas un gran paso para queinvestigaciones a futuro identifiquen las diferencias en losambientes de atención pediátrica" y el riesgo de asma,concluyó.

FUENTE: Journal of Pediatrics, diciembre del 2009