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El Guardia civil acusado de matar a su pareja en Cambados asegura no recordar nada

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El agente de la Guardia Civil de la localidad pontevedresa de Cambados acusado de asesinar a su ex pareja cuando se disponía a denunciarlo por agresión, afirmó hoy en el inicio de la vista oral celebrada ante la Audiencia de Pontevedra que no recuerda "prácticamente nada" de lo sucedido.

J.M.S., de 34 años, negó que fuera consciente de sus actos en el momento en que disparó con una pistola contra Mari Luz Pose, de 43 años, en la casa cuartel de Cambados, el 15 de diciembre de 2007.

La mujer había acudido ese día acompañada de una amiga a las dependencias de la Guardia Civil y fue sorprendida por el agente, que acto seguido subió a su vivienda en el Cuartel, regresó con un arma en la mano y, según algunos testigos, le disparó desde una distancia de unos cuatro metros y la mató.

El jurado popular deberá escuchar a las partes durante tres días y determinar si el agente, que se encuentra suspendido de servicio y en libertad provisional, aunque con una orden de alejamiento de los familiares de la víctima, es culpable de asesinato, como le imputa la Fiscalía, que pide su reclusión durante veinte años.

El hombre, que accedió al edificio de la Audiencia con discreción a primera hora de la mañana, fue el primero en comparecer ante el jurado y al ser interrogado sobre el caso afirmó: "Hay cosas de las que no me acuerdo".

Afirmó que en el momento en que la mujer acudió a las dependencias de la Guardia Civil él había consumido una elevada cantidad de alcohol "en varios locales de Cambados, acompañado por otros compañeros".

El acusado, vestido de traje y chaqueta, se mostró nervioso durante su declaración a las preguntas de la Fiscalía y se balanceaba hacia adelante y atrás.

Aseguró que unas horas antes de la muerte de la mujer, cuando estaba en misión de patrulla de la Guardia Civil, multó a su ex pareja cuando esta circulaba en un vehículo junto a una amiga suya por la villa de Cambados.

Apuntó que cuando horas más tarde su ex pareja y su amiga acudieron a denunciarle por acoso, él se encontraba a la entrada del edificio y recibió a la mujer.

En ese momento reconoció que volvió a discutir con ella y que se excusó por su actitud, pero señaló que pese a que había varias llamadas suyas registradas en el teléfono móvil de su ex pareja, "quien quería reiniciar la relación era ella".

Al ser preguntado sobre lo ocurrido después de que la mujer y su amiga entraran en el recinto, aseguró no recordar lo sucedido porque sólo fue consciente de que disparó "cuando había ocurrido" y vio que tenía el arma en la mano.

Durante su comparecencia esta mañana, el agente reiteró ante las insistentes preguntas tanto de la Fiscalía como de su abogado defensor que no recordaba nada.

Señaló que, como parte de su profesión de agente de la Guardia Civil, era "normal tener un arma en una habitación de un cuartel" e insistió en que muchos de sus compañeros "duermen con el arma cargada sobre la mesita de noche".

El hombre afirmó que había convivido durante tres años con María Luz Pose en su domicilio y también que se sometió a un tratamiento por depresión que duró año y medio.

Según el acusado, el deterioro de su salud mental obedeció al continuo acoso que en su opinión ejercía sobre él el hijo de la víctima.

La Fiscalía y la acusación particular tienen previsto solicitar una pena de 20 años de prisión por el delito de asesinato, aunque el abogado de la defensa espera conseguir que sea absuelto, alegando que el hombre estaba bajo los efectos del alcohol.

La vista oral continuará mañana con la declaración de distintos testigos en el juicio en el que las autoridades ha establecido un fuerte dispositivo de seguridad para custodiar al agente.