Publicado: 13.11.2013 11:16 |Actualizado: 13.11.2013 11:16

La Guardia Civil investiga a tres pederastas escoceses por la desaparición de Yéremi Vargas

Los tres se encontraban en Gran Canaria en marzo de 2007, cuando el niño desapareció

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La Guardia Civil está investigando a tres pederastas escoceses, dos de ellos ya en la cárcel en su país, por si tuvieran alguna relación con la desaparición hace seis años en Vecindario (Gran Canaria) del pequeño Yéremi, que entonces tenía 7 años.

Fuentes de la investigación han informado de que los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se desplazaron en octubre a Escocia para tomar declaración a los tres investigados, que guardaron silencio respecto a la desaparición del niño cuando jugaba con sus primos en un solar. Según confirmaron fuentes de la investigación, estas dos personas se negaron a entrevistarse con los representantes del Instituto Armado.

Los tres se encontraban en Gran Canaria cuando ocurrió la desaparición del menor, por lo que la Guardia Civil, que ha manejado el móvil sexual como la hipótesis más probable, ha difundido la foto de dos de ellos y pide la colaboración ciudadana, especialmente de los escoceses, por si alguna persona pudo verlos en el lugar ese día, el 10 de marzo de 2007.

Según las fuentes, uno de los reclusos cumple cadena perpetua en una cárcel escocesa por homicidio y desaparición de una madre y agresión sexual al hijo de ésta, mientras que el otro preso también está condenado por agresiones a menores. El tercero, en libertad, ha sido investigado en varias ocasiones por el mismo delito.

Los tres, tal y como han podido comprobar los investigadores, estaban en marzo de 2007 en Gran Canaria y tenían relaciones de amistad y de trabajo en el barrio de Los Llanos, donde se ubicaba la vivienda familiar de Yéremi, muy próxima al solar donde jugaba con sus primos cuando desaparció. Durante un tiempo, los tres pederastas residieron en la zona, donde alquilaron una casa. De hecho, los dos que están ahora en prisión tuvieron una empresa de limpieza en la isla de nombre Rainbow Cleaning Service S.L., y el otro también trabajaba en Gran Canaria.

Los investigadores mantienen la esperanza de resolver la desaparición del pequeño

La Guardia Civil cree que la difusión de las fotos de dos de ellos puede contribuir a la investigación, que los agentes nunca han abandonado a pesar del tiempo transcurrido. Para los agentes, es importante que la imagen de los pederastas llegue hasta Escocia, toda vez que muchos ciudadanos de ese país vivían en esa época en Gran Canaria, pero ni la Policía escocesa ni la Guardia Civil han podido localizarles.

Los investigadores mantienen la esperanza de resolver la desaparición del pequeño Yéremi y confían que en alguno de los británicos que con toda probabilidad contratara a la citada empresa de limpieza puedan ofrecer algún detalle que contribuya al esclarecimiento del suceso. Precisamente, en 2012, una mujer inglesa advirtió a los investigadores de que había visto en Vecindario a los pederastas.

El perfil criminal de los investigados, su estancia en Gran Canaria y, en concreto en la zona de la desaparición, y la declaración de esa mujer aumentan la confianza de los agentes, que no tiran la toalla. No hay dato alguno de momento que confirme que alguno de los tres estuviera en el barrio de Los Llanos a la hora de la desaparición, pero la difusión de las fotografías puede facilitar algún dato relevante, ya que no se descarta que alguien pudiera verlos en el lugar.


En diciembre del año pasado se produjo una actuación sobre la que se tenían muchas esperanzas, después de detener una persona por acoso a sus sobrinas que se creyó que podía tener relación con la desaparición de Yéremi, pero se llegó a otro punto sin salida, según señalaron en su día los investigadores.

Ya el año pasado la Guardia Civil reactivó la búsqueda de Yeremi Vargas a partir de la pista de varios coches vistos cerca de la zona en la que se produjo la desaparición. En concreto, se trata de un Opel Corsa blanco y un Renualt Clio negro con los cristales tintados y una pegatina de una margarita blanca en la parte trasera.

Así lo anunció la Guardia Civil en una rueda de prensa en la que se solicitó la colaboración ciudadana y en la que además se aportaron por primera vez los datos de la indumentaria que llevaba el niño cuando desapareció. Vestía un pantalón pirata color beige caqui, un jersey color teja con las letras 'SKHUABAN' de color naranja, zapatillas deportivas marca Nike de color blanco y dorado, gafas graduadas color azul con patillas color amarillo.

Estos datos sobre la ropa, en poder de los investigadores desde el principio, se habían ocultado hasta ahora para identificar las llamadas falsas.