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Hallan opción menos invasiva para tratar fibroides persistentes

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Por Genevra Pittman

Un procedimiento que suspendeel suministro sanguíneo a los fibroides sería una alternativasegura y efectiva a la histerectomía cuando los síntomaspersisten.

Pero un estudio sobre 150 mujeres demostró que algunaspacientes tratadas con la embolización de la arteria uterina,que es menos invasiva, más económica y tiene una recuperaciónmás sencilla que la histerectomía, podrían necesitar unprocedimiento quirúrgico para aliviar los síntomas.

Los fibroides uterinos son tumores benignos que crecen enlas paredes del útero.

Durante la embolización, se inserta un catéter con pequeñaspartículas para obstruir los vasos que alimentan a losfibroides. En una histerectomía, los fibroides se extirpanquirúrgicamente, junto con el útero. La embolización la realizaun radiólogo y la histerectomía, el ginecólogo de la paciente.

"La principal ventaja de la histerectomía es que eliminalos fibroides, mientras que la embolización no siempre lohace", explicó Klim McPherson, de la University of Oxford, enel Reino Unido.

Pero "la histerectomía interfiere con la función sexual,urinaria, ovárica (...) Si realmente se quiere tratar losfibroides, la histerectomía hará eso y mucho más", agregó.

Un 40 por ciento de las mujeres desarrollará fibroidesuterinos, señaló Jim Reekers, radiólogo del Centro MédicoAcadémico de Amsterdam y coautor del estudio. La mitad de laspacientes con fibroides tienen síntomas, como dolor ymenstruación abundante.

A su vez, la mitad de ese subgrupo no responderá a losfármacos ni otras terapias no invasivas, por lo cual necesitarácirugía, agregó.

En el estudio publicado en American Journal of Obstetrics &Gynecology, el equipo de Reekers siguió a 150 mujeres, lamayoría de 40 años, con fibroides resistentes a los fármacos.Al azar, la mitad fueron tratadas con histerectomía y la otramitad, con embolización.

A los cinco años, las mujeres respondieron cuestionariossobre su calidad de vida, síntomas persistentes y tratamientosposteriores a la histerectomía o la embolización.

No hubo diferencias entre los grupos en cuanto a la calidadde vida física o mental: más de cuatro de cada cinco mujeres enambos grupos estaban satisfechas con el tratamiento recibido.La mayoría dijo que los síntomas de los fibroides habíandesaparecido o se habían reducido.

Pero algunas mujeres tratadas con la embolización siguieronluchando con el sangrado menstrual abundante, y un cuartonecesitó una histerectomía (la mayoría a los dos años de laembolización).

El 10 por ciento del grupo tratado con una histerectomíanecesitó un segundo procedimiento, en general debido al dolorabdominal persistente.

Los resultados sugirieron que la embolización sería unabuena opción para muchas mujeres, aun si luego necesitan unahisterectomía.

"La embolización evita una cirugía mayor y la cicatriz",dijo Reekers a Reuters Health. La mujer abandona el hospital enel día y vuelve al trabajo en una semana, agregó.

Según los Institutos Nacionales de Salud, a 65.000 mujeresen Estados Unidos se les realiza una histerectomía cada añopara tratar fibroides uterinos. En cambio, según la Sociedad deRadiología Intervencionista, en el 2004 se hicieron entre13.000 y 14.000 embolizaciones en el país.

FUENTE: American Journal of Obstetrics & Gynecology,online 28 de junio del 2010.