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"Hay pocas ideas originales y hacen falta buenas historias"

Define su papel de policía en 'La chica de ayer' (Antena 3) como un "héroe clásico al estilo de Ulises"

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No es un habitual de la pequeña pantalla porque no le suelen interesar los papeles que le ofrecen. Sin embargo, Ernesto Alterio (Buenos Aires, 1970) se mueve con soltura en la ficción televisiva, lo que hace un 'lujo' trabajar con él, como reconocen sus compañeros de reparto en La chica de ayer, una adaptación de la ficción británica de la BBC Life on Mars que ha producido Ida y Vuelta y que estrenará Antena 3 durante esta primavera.

«Me gusta generar recursos nuevos que no sabía que tenía»

 ¿Qué le parece que Telecinco decidiera suspender la emisión de Vientos de agua, en la que usted encarnaba a un minero asturiano que emigra a Argentina?

Creo que se equivocaron. Es una serie muy especial y no supieron cómo ubicarla, así que la lanzaron con timidez. Pero tuvo su lugar, ya que fue de las más vistas en DVD, y ha calado muchísimo en la gente de una manera que no ha sucedido otras veces. La televisión tiene esa cosa cruel de las audiencias y los manejos de las cadenas, que no tienen nada que ver con lo humano.

«La televisión tiene esa cosa cruel de las audiencias»

Después de ese fracaso,

¿se atreve a volver a la tele?

No lo siento como un fracaso porque fue un éxito. No suelo hacer televisión porque lo que me ofrecen no me suele interesar, pero, en este caso, sí que me interesó porque es un desafío y un reto. El personaje está bastante sincronizado para hacerme crecer como actor. Tiene características de Ulises: es un héroe clásico que hace un viaje sobrehumano.

¿Cómo es su personaje, el inspector Samuel Santos?

Se trata de un policía de élite acostumbrado a casos de alto riesgo pero que valora mucho el lado humano de ser policía. Tiene una gran asignatura pendiente: es incapaz de amar, algo que tiene que ver con lo que le sucede.

¿Qué le pasa?

En su viaje a 1977, va sabiendo más de un hecho del pasado que borró y con el que se tiene que volver a encontrar. Así, tratará de encontrar la vida sobre sí mismo e investigará por qué su padre les dejó.

¿Y su novia?

Mi novia de 2009 me deja por mi incapacidad hacia el compromiso y luego es secuestrada por alguien. Cuando mi personaje desembarca en la comisaría del pasado, los policías están investigando a un asesino que está relacionado con el secuestro, por lo que si lo detienen, podría cambiar el futuro. En la situación del pasado, intento hasta suicidarme para intentar regresar a 2009.

¿Cómo se preparó para

el papel de Samuel?

Lo enfoqué todo como estar en una realidad desconocida, ya que más que un viaje me parece una especie de sueño. En ese sentido, descubrí una gente que eran los onironautas, que son las personas que viajan en los sueños. Por eso he vivido a Samuel como si fuera un onironauta que puede operar dentro de sus propios sueños, donde desconoce las reglas y tiene que adaptarse.

¿Qué recuerdos tiene

usted de 1977?

Yo tenía 7 años. Llegué a Españaen 1974, así que era un poco extraterrestre. Por ello, me he limitado a ponerme en la piel del personaje, que borró parte de su historia y la vuelve a descubrir: objetos, relaciones También ha sido, en cierta medida, un descubrimiento para mí.

¿Qué haría si viajara

en el tiempo?

Siempre he dicho que si viajara al pasado buscaría la forma de lucrarme con todo lo que sé de la actualidad. (Ríe).

¿Ha visto la serie original, Life on Mars?

Vi el primer capítulo para saber cómo era el tono, pero no quise ver demasiado para no condicionarme y que la serie tuviera su propia forma de ser.

¿Cree que tanta adaptación de formatos de otros países muestra falta de originalidad?

Sí, hay pocas ideas originales y hacen falta buenas historias y buenos guionistas. Es equivocado trabajar para el éxito. La clave no la tiene nadie. La única clave es ir al fondo de uno mismo, donde uno empatiza con algo genuino.

Hay una tendencia de paso de actores y directores del cine a la televisión

Eso responde a la crisis. Los bancos no dan créditos para las películas y se buscan recursos cada vez mejores. A mí me gustan estos retos y transitar nuevos terrenos, enriquecer mi oficio y generar recursos nuevos que no sabía que tenía. Creo que soy actor porque no tenía otra opción, forma parte de mi naturaleza.