Publicado: 12.06.2014 18:29 |Actualizado: 12.06.2014 18:29

"Hay que recuperar la alegría para que la gente participe en política"

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Primero viene el movimiento y luego el instrumento político. "En la dictadura hubo un gran movimiento obrero que devino en CCOO y un nuevo PCE. En los 80 hubo otro movimiento contra la OTAN del que nació Izquierda Unida. Y hoy el 15-M es el nuevo movimiento del que nacerá lo que está por venir y que no tendrá la forma del partido clásico", aseguraba el profesor Juan Carlos Monedero ante un entregado público reunido en el salón del Ateneo de Madrid.

La crisis económica y política, las nuevas apuestas de las izquierdas y la irrupción de los movimientos ciudadanos, generando modelos alternativos de organización política, son los temas centrales para todos los actores que están hoy por el cambio social en un momento marcado aún por la hegemonía electoral de la derecha. La forma de acabar con ella y elaborar alternativas es la labor de los Partidos, militantes y ciudadanos, precisamente el nombre del debate que alojó Espacio Público y en el que distintas voces de organizaciones políticas, movimientos y la academia discutieron sobre el camino a seguir en adelante para construir nuevas mayorías. Y portavoces de seis de las principales fuerzas del campo progresista se han sentado a discutir sobre estas cuestiones durante la tarde de este jueves en un acto público en el Ateneo de la capital conducido por el director de Público Carlos Enrique Bayo, para tratar así de responder a la pregunta de ¿Qué tipo de organización necesitamos para el cambio?

La mesa redonda estaba compuesta por Tania Sánchez Melero, diputada de Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid; Juan Carlos Monedero, profesor de Ciencia Política y uno de los portavoces de Podemos; Diego Piñeiro Monleón, coordinador de la Secretaría General y Organización de Juventudes Socialistas de España y secretario general de JS Aragón; Juan López de Uralde, portavoz de EQUO y ex director ejecutivo de Greenpeace España; Joan Baldoví, diputado en el Congreso de Coalició Compromís; y Esther Vivas, periodista y miembro del Procès Constituent. Se han abordado así los dos grandes temas que están marcando la agenda política de una izquierda que intenta regenerarse y unos ciudadanos que cada vez exigen más a los partidos y que optan por nuevas formas de organización en los movimientos sociales: ¿cómo devolver la política a la gente?, mirando directamente a experiencias políticas como el 15-M; y ¿cómo devolver los partidos a los militantes?, precisamente en un momento en el que está abierto el debate sobre la sucesión en el PSOE, los próximos pasos que dará IU y la nueva experiencia participativa que aporta Podemos.

Abiertos, flexibles, transparentes, porosos

"Las organizaciones han de ser generosas, tener una visión amplia y voluntad de cooperar con los otros. Y, sobre todo, una organización política ha de ser útil, a los ciudadanos que nos votan y a los que no", comenzaba Baldoví. Respecto a su formación, la ha descrito como "una cooperativa política, con el Bloc, Iniciativa, els Verds y gente que no es de ningún partido, que son la gent de Compromís".

"Nada tiene más fuerza que una idea", afirmaba Monedero recordando a Marx, y "en España la idea del cambio nos la anunció el 15-M". Su formación, Podemos, es la que ha dado mayor sorpresa en las elecciones del 25-M y estos días está experimentando nuevos mecanismos de democracia, como la votación abierta a toda la ciudadanía para elegir a un equipo técnico que prepare su asamblea constituyente de otoño. Así, para este profesor de Ciencia Política, "las organizaciones políticas del siglo XXI han de ser radicalmente diferentes, salir de la minoría de edad". El problema es que "cuando uno deja de ser niño viene el miedo".

Para el socialista Diego Piñeiro Monleón "las organizaciones no pueden ser ajenas a la revolución de la información" y eso pasa hoy por ser más abiertas y transparentes, destacando la gran capacidad de adaptación a los nuevos tiempos que tienen los partidos. También ha afirmado que "la transparencia tiene que ser el eje del cambio". Este dirigente del PSOE, como no podía ser de otra forma en estos momentos, ha sido el que más críticas ha recibido del resto de organizaciones y, además, ha sido abucheado por varios miembros del público en un momento. Baldoví ha tenido que llamar a la calma asegurando que el respeto es algo que nunca debe perder la gente progresista.

Transparentes, tanto "en las cuentas como también en los debates, que la gente pueda acercarse a las organizaciones, ver, mirar y si le gusta empujar juntos", ha sido la aportación de Juan López de Uralde, de Equo. También ha destacado la importancia de hacer primarias y ser independiente financieramente de los bancos, algo que comparte con Podemos, Compromís y el Procés Constituent.

"No hay una fórmula mágica de organización. Ahora mismo estamos con ensayo y error parar probar qué es lo que funciona. No queremos organizaciones verticales y autoritarias, en manos de los bancos", ha expuesto Esther Vivas, inmersa en una experiencia a caballo entre el partido y el movimiento que también quiere funcionar como catalizador para futuras coaliciones, el Procés Constituent de Catalunya, encabezado por la monja Teresa Forcades y Arcadi Oliveres. En definitiva, de lo que se trata es de construir "nuevos instrumentos políticos y sociales, que sean leales con las luchas y no con los de arriba. Es gracias a las luchas desde abajo que el miedo hoy está cambiando de bando".

Para la diputada autonómica de IU Tania Sánchez se trata de "recuperar la alegría". Así, para ella lo importante no es que las organizaciones que están por el cambio se pongan de acuerdo, sino "llegar a la gente que hoy en día no está en esas organizaciones y hacer que esté dispuesta a cambiar su vida cotidiana". "La gente tiene que poder y querer participar en política, eso es transformar muchas cosas que no son las organizaciones. El elemento central para la transformación de las organizaciones es lograr una mayor porosidad", ha añadido.

Ley electoral, austeridad y geometría

Casi todos los ponentes han insistido en la idea de unirse en torno a causas y programas, mientras que algunos han remarcado la idea de que lo importante no es sumar las siglas, si no ir allí donde está la gente. Uno de los temas centrales sobre los que ponerse de acuerdo, según han resltado todos, salvo el PSOE, es la lucha contra la ley electoral vigente actualmente, que en unas elecciones generales castiga a las formaciones pequeñas y beneficia al bipartidismo. "En España constitucionalizamos la ley electoral, que es algo que no pasa en ningún país del mundo", ha recordado Monedero a este respecto.

Frente a esta barrera, tocaría la unidad. ¿Pero cómo lograrla? "No se trata de hacer suma de siglas, sino construir un nuevo instrumento político y social, sumar a gente ya organizada y gente no organizada que ve ahora la necesidad de salir a la calle y cambiar las cosas", ha dicho Vivas a este respecto. En la utilidad, o inutilidad, de estas sumas y juegos de geometría ha coincidido también Tania Sánchez, quien ha dicho que "hay veces que uno más uno son cinco y veces que uno más uno es uno y medio" y que "hay que hablar más con la gente y menos entre los partidos"; y también Baldoví, asegurando igualmente que "dos y dos no hacen siempre cuatro", algo que él mismo ha visto en la política municipal.

Ha sido el propio Baldoví quien ha insistido en que, además de la ley electoral, el otro punto de unión es el que se da entre los que están a uno y otro lado de la ralla que separa a la Troika y la austeridad de los que apuestan por la insumisión y la ruptura, algo que unía a todos los de la mesa salvo al PSOE. También ha apuntado como experiencia de alto interés la candidatura ciudadana nacida de los movimientos que se está gestando en Barcelona y que podría llevar a Ada Colau a la cabeza para la alcaldía.

"Militar no mola, te quita todas las horas del mundo y las que le robas al trabajo. Pero la gente necesita participar en un nosotros, construir identidades colectivas amplias", ha añadido Sánchez. De esta forma, "hay que construir una identidad pueblo para confrontar con los poderes".