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El hijo de Paul ya tiene su medalla en un mundial

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El nadador español Aschwin Wildeboer culminó hoy en Roma, con su medalla de bronce, una historia que empezó cuando a finales de los setenta, en Holanda, su padre, Paulus, conocido por todos como Paul, y su madre, Winie, decidieron a emigrar a España para comenzar a entrenar nadadores en CN Barcelona.

Aschwin Wildeboer nació el 14 de febrero de 1986 en Sabadell, a cuyo club de natación se trasladaron a trabajar sus padres después de la experiencia en el CN Barcelona.

Paulus un trabajador nato formó a sus dos hijos, Olaf, que ha competido con España y Holanda, y Aschwin, en la cultura del esfuerzo y la disciplina propias de su país y necesarias para llegar a ser algo en un deporte que a veces es cruel.

Las largas horas de entrenamiento llevaron a Olaf y a Aschwin, con solo 18 años, a hacer su debut olímpico en los Juegos de Atenas en 2004. Posteriormente, Olaf decidió irse a vivir a la tierra de sus padres y formar parte del equipo holandés, mientras que el pequeño se quedó a la sombra de su padre.

Los problemas de Paul con la Federación Española hicieron que tuvieran que buscarse la vida y costearse viajes y concentraciones en altura en los Estados Unidos, y sacrificar en aras de un buen papel en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 su participación en los últimos Mundiales, los de Melbourne en 2007.

La familia Wildeboer acertó en su planteamiento y los resultados comenzaron a llegar en la capital china. Allí, Aschwin dio un salto de calidad y fue el único español que llegó a una final olímpica en el "cubo de agua". Fue séptimo en los 100 espalda en los que se impuso el estadounidense Aaron Peirsol, ayer eliminado de la final de Roma.

Tras su primera final olímpica se mostró contento, pero sabía que tenía mucho margen de progresión. En un primer momento dijo que se iría a Australia, un país en el que pensaba que por su carácter encajaría mejor que en los Estados Unidos.

Sin embargo, su destino estuvo otra vez unido al de su progenitor y acabó en Farum (Dinamarca), donde Paul acababa de ser nombrado entrenador del equipo nacional.

En diciembre de 2008 se proclamó campeón de Europa en Rijeka (Croacia) de los 200 espalda en corta, días después batió en Madrid el récord del mundo de los 100 espalda en piscina de 25 metros.

En marzo en los Campeonatos de España estableció un nuevo récord de Europa, con 52.93, que rebajó en dos ocasiones en los Juegos del Mediterráneo de Pescara (Italia) con una mejor marca mundial, 52.38.

Peirsol le quitó el récord del mundo en las pruebas de selección de los Estados Unidos celebradas en Indianápolis la segunda semana de julio con un 51.94, que hoy no tuvo la oportunidad de defender.

Aschwin es una persona tranquila, competitiva y humilde, que está en contra de los superbañadores que han aparecido en los últimos 20 meses. En Málaga, después de hacer el récord de Europa, se quejaba de que a él le cuesta un año de trabajo bajar un segundo y llegaban otros nadadores que lo hacían por el simple hecho de ponerse un nuevo bañador.

Ayer, en Roma, se mostró triste debido a que uno de sus ídolos, Peirsol, no estaría en la final. "Un nadador de su nivel no se puede quedar fuera de la final de un Mundial", consideró.

Wildeboer también admira a Michael Jordan, a Rafa Nadal y a Dani Pedrosa, le gustan los juegos de ordenador y las motos, su actriz preferida es Angelina Jolie y sus actores Edward Norton, Brad Pitt o J, Nicholson. Y confiesa que si no hubiera sido nadador hubiera practicado los deportes extremos.