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El hijo de Susan Sontag relata la lucha que mantuvo su madre contra la muerte

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A la escritora y pensadora Susan Sontag, uno de los iconos intelectuales de Estados Unidos, le arrebató la vida una leucemia en 2004, después de haber sobrevivido durante años a un cáncer. Ahora, su hijo, el escritor y reportero de guerra David Rieff, relata en "Un mar de muerte" esta lucha contra la muerte.

"Un mar de muerte". Recuerdos de un hijo, ha sido editado en España por Debate, y ofrece, tanto a los seguidores de la intelectual neoyorquina como a los que no, un emocionante relato de la lucha contra la muerte y de los últimos meses de esta novelista, ensayista y realizadora de cine. Una de las voces más críticas del panorama internacional, que "nunca acepto la muerte".

"Lo que intento transmitir es que murió como había vivido: sin reconciliarse con la mortalidad, incluso después de haber sufrido tanto; y ¡cuánto dolor sufrió, por Dios". Así lo escribe David Rieff en este libro, en el que también realiza una reflexión sobre la medicina actual, la frialdad y falta de humanidad de algunos médicos, y las novedades médicas contra el cáncer.

Además, Rieff, reportero que ha cubierto los conflictos internacionales más importantes y autor de siete libros, entre ellos, "Una cama para una noche" o "El fracaso de Occidente", recorre los diarios y las cartas de su madre y que leyó después de su fallecimiento. Todo ello intercalado con textos de otros grandes escritores sobre la muerte.

Así, en este relato sincero y conmovedor, que nunca cae en sensacionalismos, Rieff acompaña a su madre, una mujer que a sus 71 años tenía una vida intelectual plena, que siempre fue vital e independiente, que llega a perder muchas veces, como consecuencia de la enfermedad la dignidad de su cuerpo, hasta el final de sus días.

Y en el relato, el autor deja ver sus remordimientos, contradicciones y dudas sobre cómo actuar correctamente ante una situación así.

Y es que Susan Sontag con cuarenta años ya había luchado contra el cáncer de mama en los setenta, contra el sarcoma uterino que tuvo, en los noventa, y contra la leucemia que finalmente la mató.

Sontag, Premio Príncipe de Asturias, comprometida hasta el final con los asuntos sociales, los Derechos Humanos, los de la mujer, los homosexuales, y, en definitiva, de todas las minorías, también dejó escrita por ella misma su experiencia con el dolor y la muerte en dos libros "La enfermedad y sus metáforas" y "El sida y sus metáforas".

En "Un mar de muerte", Rieff cuenta cómo su madre ya había dejado patente a sus dieciséis años, cuando estaba en la Universidad de Chicago, su amor por la vida: "No ser capaz de imaginar siquiera que un día ya no estaré viva".

Y Rieff precisa que "Como Canetti, sostuvo este parecer, normal hasta la trivialidad en una persona joven, casi hasta el instante de su muerte en el Centro Oncólogo Memorial Sloan-Kettering, poco menos de tres semanas antes de su septuagésimo segundo cumpleaños".

Autora de números libros entre ellos títulos tan emblemáticos como "El benefactor", "Duelo de caníbales" o "El amante del volcán", Susan Sontag está enterrada en el cementerio de Montparnasse en París, por deseo de su hijo, cerca de Simon de Beauvoir y de Samuel Beckett.