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La historia de la "Little Spain" de Nueva York se convierte en documental

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La desconocida historia de la presencia de los españoles en Manhattan, donde integraron una de las comunidades de mayor arraigo en Nueva York en los siglos XIX y XX, sale a la luz gracias al documental "Little Spain", de Artur Balder.

El director español ha reconstruido en su documental, que hoy se presenta en Nueva York, el paso de quienes abandonaron España "para "buscar un futuro mejor" e hicieron de la Gran Manzana su hogar.

El filme, con centenares de documentos gráficos y testimonios, se centra en la calle 14 de Manhattan, donde se reunió la comunidad española en lo que se conoció como "Little Spain".

"Casi nadie sabe que existió en Manhattan una 'Little Spain', como existe una 'Little Italy'. Eso es lo fascinante", dijo Balder, también periodista y escritor, sobre la historia que construyó la comunidad emigrante española en esa céntrica calle.

El director reconoció que él mismo descubrió esa historia "por casualidad" cuando un día supo de la llamada Spanish Benevolent Society, más conocida como "La Nacional", una sociedad que aún hoy funciona en plena calle 14 y que define como "el corazón" por mucho tiempo de la comunidad española en Nueva York.

"Los fascinantes archivos de 'La Nacional' me llevaron a enterarme de muchas cosas y me di cuenta de que lo que tenía ante mí era el hueso de un dinosaurio enorme", explicó Balder, quien, desde entonces, se dedicó a "escarbar" para conocer más detalles.

El resultado es un documental que repasa desde la fundación en 1868 de "La Nacional", el club español más antiguo de EE.UU. y el impulso de la inmigración española tras la pérdida de Cuba (1898), hasta la "época dorada" de los españoles en Nueva York, que se vivió tras la Guerra Civil (1936-1939), y su dramático declive en los años 80 y 90.

"La primera oleada de españoles fue de marinos mercantes que llegaban a los muelles de Chelsea, controlados por irlandeses e italianos, con los que se integraron muy bien y les dieron trabajo", detalla el director.

Sus documentos atestiguan también que "con la Guerra Civil, los españoles llegaron con sus conflictos y sus problemas, y en la calle 14 incluso hubo piquetes frente a la 'Casa Moneo', porque a los republicanos no les gustaba que los dueños de esa tienda de ultramarinos exhibieran abiertamente su simpatía por el franquismo", apunta Balder.

En cualquier caso, en los años 50 y 60, la calle 14 de Manhattan hablaba español: "Había un comercio español detrás de otro, y no sólo restaurantes muy famosos como 'El Coruña', 'La Bilbaína' o 'Café Madrid', sino también librerías españolas y comercios textiles dedicados al gusto español".

Una de las partes más llamativas de la cinta son las imágenes de la celebración más popular de la comunidad española durante años, la fiesta de Santiago Apóstol, una fiesta que "murió" a principios de los 90, cuando muchos españoles ya habían abandonado esa zona.

Balder ha recurrido a archivos privados para rescatar fotografías que muestran la viveza de "Little Spain" y ha hablado con muchos descendientes de emigrantes españoles.

"Los entrevistados me han permitido mirar hacia la España de hoy con un punto de vista genuinamente 'Spanish-American', porque ellos ya son también estadounidenses", dice el director.

En su opinión, ese "español-americano" siente "amor por sus raíces, no renuncia a ellas, se empeña en hablar en español, se siente orgulloso -incluso más que muchos españoles-, pero a la vez tiene los elementos propios del federalismo americano".

"Con respecto a España tienen un punto de vista más constructivamente crítico, saben que a veces el juego político en España es excesivamente bipartidista y creen que los políticos deberían colaborar y trabajar por y para el pueblo y no por y para los partidos".