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Históricos de HB y ANV están tras la nueva marca abertzale

Hacen una llamamiento para recabar 'miles de firmas' y que D3M participe en las elecciones

 

GUILLERMO MALAINA

La izquierda abertzale tradicional puso ayer en marcha la maquinaria para intentar concurrir a las elecciones vascas del 1 de marzo con la presentación de D3M (Demokrazia 3.000.0000). Una quincena militantes, entre ex dirigentes de HB, electos de ANV y miembros de otras organizaciones, participaron en Bilbao en la puesta de largo de esta marca para pedir el aval de 'miles de firmas' -unas 18.000- que les permita constituirse en plataforma electoral. '[Ese apoyo] será imprescindible para que la Ley de Partidos sea parte del pasado', proclamaron en un manifiesto.

Se trata del primer movimiento público de la izquierda abertzale clásica para intentar estar en las urnas, tras las ilegalizaciones en septiembre de EHAK y ANV en el Tribunal Supremo. En un momento en que corre el riesgo de desaparecer por primera vez del Parlamento vasco en 30 años, los impulsores de la iniciativa se presentaron ante la sociedad con dos propósitos básicos: por un lado, articular precisamente un 'amplio frente popular' para responder a la 'vulneración sistemática de derechos civiles y políticos' e impedir que una parte de la ciudadanía se quede fuera de los comicios; y por otro, 'construir una oportunidad' para abrir otro ciclo político que garantice el derecho a decidir de la sociedad vasca y 'un escenario democrático de paz'.

Dirigentes conocidos

En la presentación de esta carta de principios, estuvieron representantes de siglas de la izquierda abertzale ya ilegalizadas, como los ex dirigentes de HB Julen Aginako e Itziar Aizpurua, la ex miembro de Batasuna Idoia Ibero, los miembros de ANV Unai Urruzuno y Ane Legorburu, así como quien fuera una de las portavoz de AuB, Itziar Lopategi. Otra de las caras conocidas del acto era Ane Muguruza, hija de Josu Muguruza, diputado de HB asesinado por los GAL.

Conscientes de que la Fiscalía General del Estado ya ha ordenado investigar si hay una vinculación entre la ilegalizada Batasuna y D3M, una de sus portavoces ayer, Amparo Lasheras, reivindicó su 'derecho' para concurrir en las elecciones 'como ciudadanos'. 'No entra en nuestra cabeza que un gobierno democrático lo prohíba', enfatizó.

Preguntada también sobre si ve posible el cambio político que reclaman, con la actual espiral violenta de ETA, respondió que D3M tan sólo presenta 'una propuesta política'.

'Camaleonismo' del PNV

La primera carta de principios de D3M es un calco del discurso de la izquierda abertzale. Carga buena parte de sus críticas contra el PNV, al que acusa de 'tener miedo' al cambio a un 'espacio soberanista-independentista' y de beneficiarse de la Ley de Partidos. D3M reprocha también al partido nacionalista su afán por mantener el 'camaleonismo' para 'hacer surf en cualquier ola política' y llegar a pactos con quien -en alusión al PSOE- frenó primero el Plan Ibarretxe y luego la consulta popular. Además, acusa al PNV de querer aprovechar las elecciones para ofrecer 'conciertos políticos' al Estado y buscar 'mayorías estables' con el PSE.

Aparte de la confección de candidaturas, el primer trabajo de D3M será a partir de mañana recabar las firmas necesarias, en ayuntamientos y notarias, para constituirse en una agrupación electoral.

Según la Ley Orgánica de Régimen General (LOREG), ésta necesita reunir al menos el 1% de las firmas de personas censadas, por lo que D3M debería lograr unas 9.500 en Vizcaya, 5.700 en Guipúzcoa y 2.500 en Álava.

La presentación de esta sigla se produce justo cuando estos días los ayuntamientos de ANV están recibiendo notificaciones del TS, en las que se les entrega la demanda de ejecución de la sentencia de ilegalización de esta formación y se les comunica que tienen un plazo de diez días para presentar alegaciones antes de decidir si se ordena su disolución.

 

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