Publicado: 07.04.2014 11:19 |Actualizado: 07.04.2014 11:19

Holcim y Lafarge anuncian la creación de la mayor cementera del mundo

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La cementera francesa Lafarge y su homóloga suiza Holcim han alcanzado un acuerdo para fusionarse en la que será la mayor compañía del sector a nivel mundial con una facturación combinada de más de 32.000 millones de euros anuales y un valor de mercado superior a 35.000 millones según han anunciado las dos compañías, que esperan culminar la operación en el primer semestre de 2015.

"Holcim y Lafarge anuncian su intención de combinar ambas compañías a través de una fusión entre iguales, aprobada de manera unánime por sus respectivos consejos de administración y con el total apoyo de los accionistas de referencia de ambas compañías", indicaron las dos multinacionales en un comunicado. En concreto, la operación se estructurará a través de un intercambio de acciones por el que los accionistas de Lafarge recibirán un título de Holcim por cada una de las acciones de la compañía francesa en su poder.

Tras el cierre de la transacción, previsto para el primer semestre de 2015, la nueva compañía, por el momento denominada LafargeHolcim, mantendrá su domicilio en Suiza y cotizará en la Bolsa de Zurich y Euronext París. La operación está condicionada, entre otras, a que Holcim llegue a adquirir al menos dos tercios del capital social y de los derechos de voto de la francesa, así como a la recepción de las pertinentes autorizaciones de los reguladores. "La fusión propuesta es una oportunidad única en la vida para proporcionar un valor sustancialmente mayor a los clientes y aumentar retorno a los accionistas", declaró Rolf Soiron, actual presidente de Holcim.

Por su parte, el presidente y consejero delegado de Lafarge, Bruno Lafont, expresó su confianza en que "esta fusión entre iguales represente una ocasión única para crear rápidamente la plataforma más avanzada del sector con excepcionales sinergias". Según el acuerdo alcanzado, LafargeHolcim contará con un consejo formado por 14 miembros, repartidos a partes iguales entre ambas compañías. El presidente de la nueva compañía será Wolfgang Reitzle. futuro presidente de Holcim, mientras que Bruno Lafont será el consejero delegado.

El presidente de Holcim, Rolf Soiron (izq), y el consejero delegado de Lafarge, Bruno Lafont. REUTERS

Como consecuencia de su fusión, las dos compañías esperan lograr un ahorro de costes de 1.400 millones de euros en los próximos tres años de los que 1.000 millones corresponderán a sinergias a nivel del resultado bruto de explotación (Ebitda) por mejores prácticas y escalas, así como por la utilización de productos y soluciones innovadores. Asimismo, ambas compañías confían en lograr un ahorro financiero de 200 millones de euros, así como un ajuste de otros 200 millones por la optimización del gasto.

Por otro lado, las dos cementeras pretenden llevar a cabo "de manera inmediata" una serie de desinversiones equivalentes a unos 5.000 millones de euros de su cifra de negocio o de entre el 10% y el 15% de su Ebitda, principalmente en mercados desarrollados. En concreto, los recortes previstos en los mercados desarrollados sumarán unos 3.000 millones en ingresos, mientras que en los mercados emergentes equivaldrán a unos 1.500 millones.

De este modo, una vez completadas las desinversiones previstas, LafargeHolcim calcula que contará con una exposición del 60% a los mercados emergentes y ningún país tendrá un peso superior al 10% en la cifra de negocio de la empresa.

A cierre del ejercicio 2013, Holcim obtuvo un beneficio neto de 1.272 millones de francos suizos (1.041 millones de euros), duplicando su resultado de un año antes, con una facturación de 19.719 millones de francos suizos (16.138 millones de euros), un 6,8% menos. En el caso de la cementera francesa, el beneficio neto de 2013 aumentó un 65%, hasta 601 millones de euros, mientras sus ventas sumaron 15.198 millones, un 4% menos que en 2012. Por otro lado, la deuda neta de ambas compañías a cierre del ejercicio 2013 ascendía a 10.330 millones en el caso de Lafarge y a 9.460 millones de francos suizos (7.742 millones de euros) en el de la suiza.