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Homenaje del Sevilla

El equipo de Jiménez resuelve con goleada la cita ante el Rangers en una gran segunda parte

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La apariencia fue la de un partido igualado, el resultado apabullante. El Sevilla se levanta de una comilona para pedir cubiertos para otra. No hay pausa ni para la digestión. Del festín de San Mamés al banquete de Ibrox. Supo mantenerse en pie ante las acometidas del Rangers hasta que abrió el tarrito en el que guarda la esencia: la pegada. Ayer hasta se dio el homenaje de estrenar un nuevo aroma, el de las jugadas a balón parado. El resto huele a lo de siempre, a Luis Fabiano, Kanouté y Navas.

Las leyendas son leyendas por algo. Escocia es el reducto en el que se entiende aún el fútbol como un derivado del rugby pero con el cambio de las manos por los pies. Ese juego puro, exento de exquisiteces, sin conservantes ni colorantes, de presión extenuante y ambiente terrorífico se mantiene intacto. Es un mito tan eterno como lo es la existencia o no de un monstruo en el lago Ness.

El Rangers es todo eso. Un equipo que en su croquis no presenta demasiadas curvas de calidad, pero que no se cansa de correr durante los 90 minutos. Y, cómo no, apoyado por una grada que con un saque de banda cerca de la portería contraria saca el confeti.

Asustado por las últimas exhibiciones de los andaluces, el técnico local dejó a sus mejores lanceros en el banquillo. Completó un once inicial repleto de defensas y centrocampistas para sorprender con una salida temperamental desde la madriguera. Fue un comienzo de lo más plácido, Palop sacaba con inusitada tranquilidad el balón fuera de su área para mandar el balón el largo. El rival más próximo estaba a más de 30 metros. Ni presión extenuante, ni gaitas.

En pura continuidad del partido de San Mamés, el Sevilla siguió fabricando jugadas de ataque en Ibrox. Kanouté tuvo un remate franco muy cerca de la portería pero recibió una muy buena respuesta del portero. Corría el primer cuarto de hora y no había señales de vida del Rangers.

Davis fue la mecha que encendió el fuego. Empezó a escarbar desde la banda derecha hasta encontrar la portería de Palop. El Glasgow crecía a la misma velocidad que los sevillanos se achicaban. No fueron ocasiones demasiado claras, pero sí lo suficientes para encender a la grada. El equipo se deshizo del miedo hasta quitarle el tratamiento de usted a los sevillistas.

El partido se pudo complicar en un error de Konko dentro del área que corrigió con un derribo a Naismith. El penalti pareció claro, la expulsión del defensa probable. Pero ni una cosa, ni otra. El árbitro sueco se hizo el sueco y aplicó el sigan, sigan.

Lolo no es Renato. El canterano todavía no ha mostrado la capacidad creativa de su compañero. Es más un currante que otra cosa. En esta tan aplaudida política de rotaciones de Jiménez, el único que parece insustituible en este arranque de temporada es el brasileño. Si hay

un titular seguro para el partido contra el Real Madrid, ese será Renato.

En esos minutos, el Sevilla sólo sobrevivió gracias a su pegada. Todavía con un juego deficiente es capaz de rozar el gol. Navas envió demasiado alto un rechace del portero escocés.

Ya no hubo más concesiones. El Rangers no aprovechó su momento. Sin misericordia comenzó el castigo. Los pistoleros no conceden una segunda oportunidad. En 24 minutos acertó cuatro veces con el blanco. Primero Konko completó una jugada de laboratorio. Luego llegó el festival de Luis Fabiano y Kanouté. La pareja tuvo su primera escenificación estelar del año. La tercera vía también aplica su doctrina en Europa. Una demostración que entusiasma antes de la visita del Madrid.

Rangers (1): McGregor; Whittaker, Weir, Bougherra, Papac; Thomson; Davis, McCulloch (Boyd, m. 72), Pedro Mendes, Rothen; y Naismith (Novo, m. 72).

Sevilla (4): Palop; Konko, Squillaci, Escudé, Fernando Navarro; Jesús Navas, Zokora, Lolo, Adriano (Diego Capel, m. 67) ; Kanouté (Negredo, m. 75) y Luis Fabiano (Romaric, m. 80).

Goles: 0-1. M. 50. Jugada ensayada que saca Lolo para el centro de Jesús Navas que remata sólo de cabeza Konko dentro. 0-2. M.65. Centro de Luis Fabiano después de una gran pared con Kanouté para que Adriano marque. 0-3. M. 70. Luis Fabiano marca de cabeza a centro de Kanouté. 0-4. M. 73. Kanouté a centro de Luis Fabiano. 1-4. M. 88. Gol de Novo de buen disparo.

Árbitro: Eriksson (Suecia). Amonestó con tarjeta amarilla a Naismith, Capel y Navarro.

Ibrox Park: 45.000 espectadores.