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Una huelga contra las medidas económicas paraliza el metro de Lisboa

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El metro de Lisboa quedó hoy paralizado por la primera de varias huelgas convocadas esta semana en los transportes de Portugal en contra de las medidas económicas anticrisis adoptadas por el Gobierno.

Portavoces de la compañía y de los sindicatos coincidieron en informar de que todas las líneas del metro de la capital fueron suspendidas por la fuerte adhesión al paro, de sólo cinco horas de duración, y la ausencia de servicios mínimos.

La huelga del metro interrumpió el servicio desde su apertura a las 6.30 hora local de Lisboa (la misma GMT) y obligó a decenas de miles de ciudadanos a buscar medios alternativos de transporte que congestionaron el tránsito en la ciudad.

El paro fue el primero de una serie de protestas en el sector de los transportes que afectarán, de forma intermitente y durante esta semana y la próxima, a los ferrocarriles, autobuses urbanos y transportes fluviales de Portugal.

Los huelguistas protestan contra las medidas que ha adoptado el Gobierno para reducir el gasto público y afrontar los graves problemas financieros del país.

Entre ellas figuran una reducción del cinco por ciento en los salarios de los trabajadores del sector público, además de cortes en las inversiones del Estado y los subsidios sociales, incluido el de desempleo.

Portavoces de la Federación de Sindicatos de los Trabajadores del Transporte (Fectrans) manifestaron que el paro de hoy fue una muestra del descontento social hacia la política económica del Gobierno.

Las principales centrales obreras lusas se unieron por primera vez en dos décadas en la convocatoria de la huelga general que tuvo lugar el pasado 24 de noviembre para protestar por los problemas sociales del país y la gestión socialista de la economía.

Los sindicalistas se declararon hoy muy satisfechos de la paralización del metro y rechazaron la apelación gubernamental al sentido de la responsabilidad de los trabajadores del Estado ante la crisis que vive Portugal.

Su alto déficit fiscal, que cerró 2009 en el 9,3 %, descendió en 2010 al 7,3 % y este año debe bajar aún más, hasta el 4,6, para cumplir el plan de austeridad presentado por el primer ministro José Sócrates el año pasado en Bruselas.

Los mercados financieros presionan a Portugal por su déficit en las finanzas públicas y la debilidad que muestra la economía, que según los pronósticos de varios organismos internacionales corre peligro de volver a entrar en recesión por el impacto de las medidas anticrisis.

La deuda soberana lusa ha estado muy penalizada en los mercados desde octubre pasado y hoy volvió a superar la barrera sicológica del 7% de interés que debe pagar el Estado luso a los inversores que compran sus bonos a diez años.