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El humor en tiempos de cólera

El activismo en España recurre cada vez más al humor y a la ironía como una estrategia de desobediencia civil para desarmar el discurso imperante

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Es el segundo round del combate entre las fuerzas del mal y las fuerzas del bien. La lucha es desigual. Los malos utilizan sus contratos de hipotecas a 60 años repletos de cláusulas abusivas y los buenos los contrarrestan lanzando en un arco de 360 grados sus superataques de rayos, porque los palos hoy en día llueven de todas partes. Las fuerzas del bien han conseguido hace un rato liberar una oficina bancaria y convertirla en una biblioteca pública; ahora, salvan a una familia de ser desahuciada. '¡Qué gran jugada! Otro asalto para los Reflectantes', narra un locutor. '2 a 0 para el equipo del bien'.

Tan singular batalla tuvo lugar este domingo ante una oficina de la Caixa en la Gran Vía de Barcelona en el marco de la manifestación para conmemorar el segundo aniversario del 15M y acabó sin heridos, entre carcajadas y muchos aplausos. Las fuerzas del mal eran los bancos y el equipo del bien, Los reflectantes, un colectivo surgido el año pasado que utiliza las performances y la creatividad para denunciar a los que considera los principales culpables de la crisis. 'Estamos recibiendo cada día inputs de que todo va muy mal, y es así, pero si pierdes el humor, te han ganado. Es una manera de gestionar la rabia, subir la moral y llegar a todo el mundo', subraya un miembro del grupo, compuesto por una veintena de personas que se reúnen con regularidad una vez por semana. Para ello, como en cada ocasión que lo merece, los buenos se vistieron con trajes hechos de papel de aluminio, antifaces y protectores de pantorrillas y muñequeras reflectantes destinados a 'reflejar el Mal contra sí mismo'. Los malos, a su vez, usaron enormes sombreros de copa de cartulina adornados con el símbolo del euro.

Siguiendo con las actividades para conmemorar el aniversario, Los reflectantes han convocado una nueva acción para hoy, Bancabruta (banca sucia en catalán), que propugna realizar una 'bancaruta' por las entidades e ir invitando a los clientes 'a cerrar sus cuentas en los bancos malos'. La protesta, que se difunde en Twitter bajo la etiqueta #El15Mcierratucuenta, busca dar continuidad a la acción Toque a Bankia que organizó el 9 de mayo pasado el colectivo Gila Grupo de Intervención en colaboración con Hacktivistas coincidiendo con el aniversario del rescate a la entidad financiera. La acción, destinada a indigestar sus oficinas con un empacho de actividad -lo que llamaron 'cansinismo'- ejemplifica el humor 'cutregamberro' del que se reclama seguidor este colectivo anónimo que integran alrededor de una decena de personas y que surgió también hace un año de la asamblea del 15M de Lavapiés. Bautizado en honor del humorista español Miguel Gila, el grupo asegura que se inspira en sus bromas y en las que podrían hacer sus abuelas. Su primera acción, en junio del año pasado, resume perfectamente la idea: airearon los trapos sucios de Bankia colgando bragas en la calle con mensajes incorporados para visibilizar el rescate de la entidad financiera. La próxima será mañana, cuando se proponen 'abortar al PP' y 'tocar el pito a Gallardón' en la calle Génova en apoyo del escrache convocado por Feministes Indignades ante las sedes del partido político en Catalunya.   

El activismo en España recurre cada vez más al humor y a la ironía como una estrategia de desobediencia civil para desarmar el discurso imperante, deformar la realidad para hacerla más comprensible y poder llegar, como subraya un miembro de Gila, a 'ese 99% que no somos pero que queremos ser'. Gila, desde el humor más local, y los Reflectantes, desde la creatividad, son dos ejemplos surgidos en Madrid y Barcelona, respectivamente, pero hay más, nacidos tanto sobre el terreno como en la red al calor del 15M y promovidos desde el mundo del arte o del activismo social: desde el grupo de titiriteros Los Ayuntañecos y el colectivo Memetro a la controvertida y ácida cuenta de Twitter Masa enfurecida, el banco de carteles gráficos Voces con Futura o la plataforma Humor Indignado 99%, que se presenta como 'l@s de abajo que se ríen de l@s de arriba' y que tiene más de 491.000 simpatizantes en Facebook. También los Iaioflautas incorporan el humor con naturalidad dentro de su arsenal táctico en cada una de sus 'travesuras'.   

No es un fenómeno en absoluto nuevo, aunque con la crisis e internet las prácticas se han extendido y multiplicado. Existen antecedentes a nivel español y experiencias en otros países. En Barcelona, por ejemplo, el movimiento V de Vivienda, precursor de la PAH, usó ya en las municipales del 2007 la imagen del héroe Supervivienda que vencía a las fuerzas malignas y los 'mossosaures' (un juego de palabras entre la policía catalana y Joan Saura, entonces conseller de Interior) e irrumpía en los mítines electorales vestido a lo abeja Maya para denunciar la burbuja inmobiliaria.

El libro de cabecera de Gila Grupo de Intervención es el Manual de guerrilla de la comunicación, del grupo alemán A.F.R.I.K.A, una caja de herramientas para la acción creativa, divertida y efectiva. Los Reflectantes también bebe de ellos. El grupo catalán se formó, de hecho, tras las jornadas internacionales de activismo creativo Cómo acabar con el mal que organizó en marzo de 2012 en Barcelona  Enmedio -un colectivo que experimenta desde hace años con el uso político del arte y las tácticas para enfrentar la crisis con desparpajo-, y llevó a cabo una de sus primeras puestas en escena en la manifestación que conmemoró el primer aniversario del 15M, cuando desfilaron al grito de guerra '¡La crisis rebota, rebota y en su culo explota!'. En esa ocasión se armaron también con globos con ojos pegados y enormes cubos hinchables reflectantes, útiles, también, para deslumbrar cámaras de vigilancia o contrarrestar, si era el caso, una carga policial. La veterana activista cultural Simona Levi, defensora de la ironía para la acción política desde los colectivos con los que trabaja, como el espacio de creación Conservas, X.net (exEXGAE) y la gala satírica de cultura libre los oXcars, sitúa los antecedentes históricos en el dadaísmo, el movimiento situacionista y, más recientemente, el zapatismo, y enumera algunos referentes tempranos vinculados al movimiento antiglobalización, como The Yes Men, RTmark, Critical Art Ensemble o Labofii

Para el caso español, considera Las Agencias como el más destacado. También en el mundo árabe la creatividad y la burla han jugado un papel importante para forjar un nuevo lenguaje de disidencia contra la dictadura. Ese fue el caso, a partir de 2006 y bajo el pseudónimo de Ahmad Sherif, del artista visual egipcio Aalam Wassef, que elaboró vídeo montajes que colgaba en la red denunciando los males del régimen de Hosni Mubarak.

'La principal arma del poder es el miedo, sin miedo no son nada y el humor los desarma'La valoración de la eficacia del humor para la desobediencia es coincidente. Gila la explicó en una entrada en su blog de la que se ha tomado prestado el título de este artículo. 'Es una herramienta que permite diseccionar la realidad y que se puede utilizar contra el poder. La principal arma del poder es el miedo, sin miedo no son nada y el humor los desarma. Si los puedes desacralizar con carcajadas, ya lo puedes considerar como a un igual. Hay dos cosas que no se pueden hacer a la vez: reír y tener miedo', explican. Levi comparte un diagnóstico similar, aunque ella relaciona la opresión con la tristeza y la derrota. 'El humor es nuestra mejor esperanza y la mejor manera de empoderarnos y emprender un camino de transformación positivo y demostrar que sí, se puede', subraya. Los Reflectantes coinciden y añaden otras potencialidades también señaladas por Gila: el humor permite abrir brechas y colarse en la cobertura de los medios de comunicación de masas además de establecer complicidades y afianzar los lazos de apoyo.
Que el humor y la burla es una herramienta de baja peligrosidad y alta eficacia, como sostienen todos, se puso de manifiesto con Toque a Bankia, un proyecto a cuatro manos de Gila y Hacktivistas que tuvo una gran repercusión mediática. Varias oficinas de la entidad tuvieron que cerrar puertas de puro agotamiento. Las colapsaron sobre el terreno, pero también telefónicamente a través de una aplicación, Toquéame, descargable gratuitamente desde cualquier teléfono o tableta que, como el portal, desarrolló Hacktivistas. Hacktivistas también recurrió al humor e introdujo bromas más sutiles en la herramienta, más encaminadas a divertirse ellos mismos y a sorprender a algún periodista al que se le ocurriera husmear, como explica uno de sus miembros. Si uno busca a nombre de quién está registrado el dominio de toqueabankia.net, descubre que es Brankia S.L. y el administrador, Rodrigo Grato.

La unión entre Hacktivistas y Gila, que elaboraron también juntos la iniciativa No-Doy para parodiar las ruedas de prensa a través de televisión a las que ha cogido el gusto Mariano Rajoy, permitió poner en marcha una de esas acciones organizadas colaborativamente en la red y llevadas a cabo de de forma distribuida que caracterizan desde sus inicios al 15M. La idea de partida se fue perfilando durante meses a través de documentos colaborativos online y se acabó de afinar a través de un foro cuando se abrió la plataforma web, a principios de abril.  'Proponemos una idea, escuchamos mucho y luego las acciones vuelven a lo real', afirman desde Gila. Sólo el primer día se inscribieron unas 1.500 personas.

Toque a Bankia es una herramienta de software libre que se puede descargar y reutilizar para otras acciones futuras. 'Esto ha sido el primer toque. La herramienta está ahí para que la gente pueda usarla', afirman desde Hacktivistas, añadiendo que Occupy Wall Street ya la ha cogido. 'Ahora es Bankia, pero podría ser otra cosa', apuntan desde Gila. El colectivo es claro y  recuerda que Toque a Bankia no fue una acción, sino 'un emplazamiento o una amenaza' y que si las 'exigencias no son atendidas, la acción se repetirá en poco tiempo, quizás entonces varios días y así, tantas veces como sea necesario'.  ¿Cuáles serán esas exigencias? Se están discutiendo en abierto en este documento colaborativo. Humor y risas pero con contenido.