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El huracán "Gustav" sigue debilitándose y se degradará a tormenta tropical

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El huracán "Gustav", que impactó hoy a Luisiana con vientos de 175 kilómetros por hora, puede llegar a transformarse esta noche o el martes en tormenta tropical, pronosticó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.

El "Gustav", aunque se debilita rápidamente y sus vientos bajaron a 130 kilómetros por hora, se mantiene como un huracán categoría uno, la mínima en la escala de intensidad Saffir-Simpson de un máximo de cinco.

"Se pronostica un mayor debilitamiento en las próximas 24 a 48 horas y 'Gustav' podría transformarse en una tormenta esta noche o el martes y depresión tropical el miércoles", informó el CNH en su boletín de las 21.00 GMT.

El "Gustav" tocó tierra como huracán de categoría dos en la localidad costera de Cocodrie y la ciudad de Nueva Orleans, en Luisiana, se vio afectada por vientos huracanados de más de 120 kilómetros por hora.

Cocodrie tiene apenas 300 habitantes y su principal actividad se centra en la pesca y el turismo.

Muy cerca de esa localidad se encuentra una de las muchas refinerías de gas natural situadas en la costa que va de Texas a Alabama.

El ojo del "Gustav" se hallaba localizado a las 21.00 GMT cerca de la latitud 30,4 grados norte y longitud 92 grados oeste, a 20 kilómetros al norte Lafayette, en Luisiana.

Se desplazaba a 26 kilómetros por hora hacia el noroeste y en esta trayectoria el ojo del huracán cruzará el sur y oeste de Luisiana en la noche del lunes para ingresar al este de Texas.

Se mantiene un aviso de huracán (paso del sistema en 24 horas) al este de Cameron, en Luisiana, hasta la frontera entre Alabama y Misisipi, incluyendo Nueva Orleans y Lake Pontchartrain.

La fuerza del viento puede ocasionar oleajes de cerca de cinco metros de altura y el CNH advirtió también de la posibilidad de que se produzcan tornados en toda el área del Golfo de México.

Al igual que ocurrió hace tres años con el impacto del huracán "Katrina", la gran preocupación de las autoridades es si aguantarán los diques que protegen a Nueva Orleans de las crecidas del río Misisipi y de las marejadas.

Desde el "Katrina", los diques fueron reforzados y el Cuerpo de Ingenieros de EE.UU. vigila hoy su comportamiento, y confía en que no se producirán inundaciones, dado que buena parte de Nueva Orleans se encuentra por debajo del nivel del mar.

Según las autoridades del estado de Luisiana, los diques son hoy más resistentes que hace tres años, pero todo el plan de fortalecimiento de los mismos no estará completado hasta el año 2011.

Hasta el momento se han invertido 12.000 millones de dólares y se ha completado un 20 por ciento de los trabajos previstos.