Publicado: 06.10.2014 15:49 |Actualizado: 06.10.2014 15:49

Iberdrola prepara la artillería para salir de compras en EEUU

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Superado el cabo de Hornos que supuso la reforma energética en España, Iberdrola quiere dar una vuelta de tuerca a su estrategia y analiza compras en el mercado norteamericano que le permitan mejorar un beneficio por acción muy castigado, dijeron tres fuentes conocedoras a las intenciones del grupo.

El grupo financiaría estas eventuales adquisiciones con ventas de activos en España o renovables en el exterior, limitando el impacto sobre su balance y la dilución que supondría la entrada de un socio en el accionariado.

La eléctrica española, que ha visto restar 1.395 millones de euros a sus cuentas desde 2011 por las reformas en España, necesita mejorar la parte baja de su cascada de resultados con adquisiciones que sean aditivas para un beneficio por acción que cayó un 20,5 por ciento a 0,35 euros en 2013.

Bajo la mirada atenta de las agencias de rating, que mantienen la nota del grupo tres escalones por encima del bono basura para Fitch y Moody's y dos para S&P, la estrategia de Iberdrola pasa por vender activos que financien una eventual compra, para lo que ya ha dado mandatos a bancos de inversión.

"Iberdrola está buscando una compra en EEUU. No van a vender nada si no tienen un 'target' de compra adecuado", dijo una fuente financiera que pidió el anonimato.

Según dos fuentes conocedoras de la operación, Iberdrola ha encargado a JP Morgan la venta de una participación minoritaria en activos renovables fuera de España por alrededor de 2.000 millones de euros, a la que podrían la venta de otra participación minoritaria en su red en España, operación en la que trabaja desde hace meses Morgan Stanley.

Con la venta de un 20 por ciento de su red en España, Iberdrola captaría alrededor de 3.000 millones de euros, según cálculos de UBS en un informe reciente. Dos fuentes conocedoras del proceso valoraron la operación en el mismo importe.

Iberdrola y JP Morgan declinaron hacer comentarios a la información.

Estas ventas permitirán a Iberdrola realizar otra gran adquisición fuera de España, después de que desde 2011 se viera forzada a frenar su crecimiento inorgánico en el exterior por la crisis de la zona euro que complicó durante varios meses la capacidad de financiación de las empresas españolas.

El grupo tiene 14.400 megavatios renovables en todo el mundo, destacando España con 5.700 megavatios y EEUU con 5.457 megavatios, siendo este último el candidato más probable a contar con un socio minoritario.

"Son mandatos 'on & off', que Iberdrola activa o desactiva en función de sus necesidades", explicó otra fuente.

El grupo ha sonado para compras como la de la empresa de distribución eléctrica Cleco o Oncor, una compañía tejana cuyo accionista mayoritario está en bancarrota y que está valorada en hasta 20.000 millones de dólares deuda incluida.

Sin embargo, está descartada su participación en la subasta de Cleco y el tamaño de Oncor haría esta operación difícil de digerir, aunque podría adquirir activos sueltos del grupo.

"De hacerse, sería una operación más pequeña, 20.000 millones de dólares es una barbaridad", dijo una fuente cercana a la compañía, que capitaliza 35.000 millones de euros.

Los múltiples mandatos para mantener en tensión a la banca de inversión y tener todas las alternativas abiertas es una forma de proceder característica de la firma presidida por Ignacio Sánchez Galán, un tiburón de los negocios que ha multiplicado el valor de la compañía gracias a una estrategia agresiva de adquisiciones, que le ha permitido ganar tamaño aun a costa de elevar su endeudamiento.

El grupo acumula una deuda financiera neta ajustada de 25.682 millones de euros. A cierre de 2015, los analistas esperan que alcance un ratio deuda/Ebitda de 3,8 veces.

REDUCIR PESO DE ESPAÑA, CRECER EN REGULADO

El fuerte varapalo que supuso la reforma energética en España para las cuentas de la eléctrica la ha llevado a reducir hasta el 15 por ciento sus inversiones previstas en España y el grupo ha manifestado claramente su intención de crecer en activos regulados con una rentabilidad recurrente.

"Un movimiento de estas características (la compra de Oncor) sería congruente con la idea de rotar España por otras regiones en crecimiento (...) y crecer en negocio regulado", dijo UBS en un reciente informe a clientes.

Entre 2010 y 2013, Oncor ha logrado un crecimiento del 21,5 por ciento en sus resultados operativos frente a una caída del 5 por ciento en su Ebitda afectado por las medidas regulatorias en España.

Descontento con las dolorosas reformas, el grupo va a reducir su inversión doméstica y dar más peso al crecimiento exterior, donde ya ha realizado importantes compras en los últimos años, como Scottish Power y la estadounidense Energy East.

Financiando la eventual compra con ventas en España el grupo lograría el doble objetivo de suavizar el coste para su balance y reducir su peso en su país de origen, donde todavía genera el 71 por ciento del Ebitda de su negocio de generación, el 42 por ciento de su negocio de redes y el 46 por ciento de su negocio renovable.