Publicado: 11.10.2014 15:52 |Actualizado: 11.10.2014 15:52

ICV, EUiA, Podem y Procés afianzan su apoyo a Guanyem

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Las jornadas de debate sobre el código ético de Guanyem han concluido esta mañana con éxito de participación y la sensación de que, gradualmente, empiezan a despejarse algunos interrogantes sobre el futuro de este movimiento. A juzgar por las reacciones de los representantes de cada una de las fuerzas políticas que han colaborado en la redacción del documento —y que han coorganizado el encuentro y participado en las jornadas—, la plataforma impulsada por Ada Colau estaría más cerca de la confluencia necesaria para construir una candidatura unitaria en las próximas elecciones al Ayuntamiento de Barcelona.

"Aún quedan muchos acuerdos a los que llegar para que esto sea posible", reconocen desde Guanyem, pero este encuentro, centrado exclusivamente en el código de ética política, ha evidenciado que la predisposición de los actores políticos existe. En especial la de Iniciativa, una de las fuerzas con mayor incidencia en la política municipal de Barcelona al contar con cinco concejales en el Ayuntamiento. "Hemos puesto las bases para edificar la confluencia", reconocía Isabel Ribas, coordinadora de Barcelona de EUiA y regidora del Ayuntamiento de Barcelona por ICV-EUiA, al término del encuentro. Janet Sanz, otra regidora ecosocialista, también valoraba las jornadas como "el primer paso para poner Barcelona al servicio de la gente y transformar la cultura política con control democrático y transparencia".

Por su parte, Ricard Gomà, presidente del grupo de ICV-EUiA en el consistorio barcelonés y quien ha participado como un ciudadano más en los grupos de discusión, reconocía a Público que desde su partido se sienten "muy cómodos" con los pasos que está siguiendo Guanyem y ha declarado que, en la elaboración del código ético que hoy se ha sometido a debate, no han tenido "demasiadas discrepancias" con las otras fuerzas que contribuyeron a redactarlo.

No hay que olvidar que la Trobada Popular Municipalista —organización impulsada por la CUP Barcelona— es una de estas fuerzas que ha ayudado a elaborar el documento y que, durante el mes de julio, ya dejó claro que una candidatura de carácter rupturista no podía constituirse por aquellas personas "responsables de la Marca Barcelona", en una clara alusión a Iniciativa. De hecho, el representante de la TPM en estas jornadas, Pep Castelltort, ha sido el que se ha dirigido a los medios de forma más críptica. "Hemos venido a escuchar", concedía en su intervención. "Este debate debe ir más allá, sobre todo en términos de autocrítica del sistema institucional y de partidos actual", concluía. Ajeno al dardo, Gomà aclaraba que el proceso de confluencia entre las fuerzas de izquierda impulsado por Guanyem "sigue en construcción" pero reconocía que "jornadas positivas y productivas como las de este sábado ofrecen garantías para fortalecerlo".

Los representantes del Partido X, Podem Barcelona y Procés Constituent, fuerzas que proceden de los movimientos sociales, han puesto en valor el hecho de que, aún siendo "actores con ideas tan distintas", tanto en la elaboración del código ético como en la organización de estas jornadas, el "a dónde vamos" se haya impuesto al "de dónde venimos", tal y como acentuaba Marc Bertomeu, de Podemos. "Creemos en la federación de competencias", enfatizaba Simona Levi, del Partido X. "Es un gran punto de partida. Pero después del 'cómo' debemos empezar a pensar en el 'qué'", concluía Jordi Rabassa, del Procés Constituent.

El código de ética política que hoy se ha sometido a debate deberá introducir los matices que se hayan derivado de las aportaciones de la ciudadanía. Si tras las modificaciones pertinentes, el documento definitivo vuelve a contar con el consenso de todas las fuerzas implicadas, se habrá dado, coinciden desde Guanyem, "un paso de gigante". Pero consensuar este código ético entre actores políticos y sociales es solo el principio. Según Ada Colau, que ha comparecido para cerrar el encuentro, "todas las propuestas políticas que salgan de aquí y otros espacios deberán ser aprobadas por los ciudadanos". De hecho, el 15 de noviembre es la fecha señalada por la plataforma para someter a votación la versión definitiva del código ético, si bien la metodología para que esto se lleve a cabo está aún por determinar.

Las jornadas de debate sobre el código ético de Guanyem han arrancado bien temprano en el centro cívico barcelonés de La Sedeta, donde más de 300 ciudadanos se han repartido en hasta 12 grupos de trabajo, cuatro por cada uno de los tres bloques que conforman el documento: Democratización y representación política, fiscalización y rendición de cuentas; Financiamiento, transparencia y gestión de gastos; y Profesionalización política, supresión de privilegios y medidas contra la corrupción.

Una vez organizados, cada grupo ha discutido durante más de dos horas sobre las medidas que el documento sugiere para cada una de las temáticas, mientras un relator anotaba los puntos en común pero también las divergencias. "Pedimos a los ciudadanos responsabilidad a la hora de buscar realismo a sus propuestas", reclamaban desde Guanyem a primera hora de la mañana a los asistentes. La mayoría de los inscritos consultados por este diario reconocían que el documento les satisface "en términos generales", aunque advierten que aún le falta "mucho contenido".

Las cuestiones que más atención han despertado en los grupos de discusión han sido las referentes a la limitación de mandatos y sueldos, curiosamente los puntos más ambiguos del documento y los que más discrepancias provocaron también en el primer consenso de todas las fuerzas implicadas. Para Ada Colau, esto es positivo: "Hemos constatado que hay divergencias en el código ético, pero para sorpresa de muchos hay más consenso y puntos de acuerdo". Si estos puntos de acuerdo se trasladan en forma de adhesión de las fuerzas de izquierda a una futura candidatura única lo dirá el tiempo, aunque a nadie se le escapa que hay organizaciones con menos dudas que otras. Ante la insistencia de los medios, el portavoz de Guanyem Eloi Badia tan solo reconocía que "no hay prisa para cerrar los nombres de una lista electoral. Lo más importante es seguir debatiendo con las personas".