Publicado: 21.11.2014 13:05 |Actualizado: 21.11.2014 13:05

La Iglesia española tarda cinco días en pedir perdón a las víctimas de abusos en la diócesis de Granada

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El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José María Gil Tamayo, ha pedido "perdón" en nombre de todos los obispos por el caso de abusos denunciados por un joven ante el Papa y destapados por la web Religión Digital, al tiempo que ha advertido de que los obispos han de tener "una especial ejemplaridad". Además, ha advertido de que en las "filas" de la Iglesia "no caben" aquellos que abusan de las personas que les han sido confiadas, los "más indefensos, los niños y jóvenes", por lo que ha anunciado "tolerancia cero, porque esto no admite medianías".

La Iglesia española ha tardado cinco días en pedir perdón a los jóvenes que sufrieron reiterados abusos sexuales presuntamente perpetrados por el llamado 'clan de los romanones': "Una petición de perdón de quienes estamos obligados a dar un testimonio y a ejemplaridad. Es lo que los conciudadanos nos exigen a quienes tenemos responsabilidad pública", ha indicado Gil Tamayo, que además ha reconocido que "la Conferencia Episcopal tuvo conocimiento del tema a través de los medios de comunicación" y no por boca del arzobispo de Granada.

Precisamente ha defendido la actuación de Francisco Javier Martínez, ya que ha dado cuenta de los "cumplimientos" y "protocolos" que ha seguido y "ha mostrado su dolor y cercanía" a las víctimas de este "delito", de este "pecado". Y, según ha apuntado Gil Tamayo, un obispo que manifiesta este dolor también en los medios, "goza entre sus compañeros de todo el afecto y credibilidad".

Gil Tamayo ha comparecido ante los medios de comuncación al final de la CIV Asamblea Plenaria de la CEE, que se ha celebrado desde el pasado lunes hasta este viernes en Madrid. Y ha aclarado que "no ha habido más casos ni tenía por qué haber más" porque "no hay nada que obligue a que la CEE tenga que tener conocimiento" de estos casos. En todo caso, ha indicado que cuando se han reunido los obispos, es un tema que "se ha puesto en primer plano" porque les "duele" pero ha pedido un "respeto exquisito por las víctimas y los implicados para que sus derechos no sean conculcados".

Gil Tamayo ha expresado la "repulsa" de los obispos hacia los delitos de abusos en la Iglesia y ha manifestado el "dolor" que esto produce a la comunidad católica "como a cualquier persona con un sentido ético fundamental". "Es una ofensa a la dignidad de las víctimas, una ofensa a Dios y un daño a la Iglesia, a toda la comunidad diocesana y, por supuesto, a la sociedad", ha remarcado. El portavoz ha mostrado su "cercanía y solidaridad a las víctimas" y ha remarcado la cercanía de la Iglesia hacia el denunciante de los hechos ante el mismo papa Francisco: "Esta persona, que es de convicciones religiosas profundas, está siendo acompañada".

Si bien, Gil Tamayo ha indicado que la Conferencia Episcopal en este asunto poco va a hacer, ya que "el ámbito de la competencia por parte eclesial, es de la Santa Sede y de la diócesis. La CEE es un órgano colegiado, no es un órgano de gobierno, sino de servicio". Y ha emplazado a que, como el caso está "bajo investigación", hay que esperar a la determinación de las autoridades judiciales. En todo caso, ha subrayado que "las víctimas son lo primero" y ha pedido "tolerancia cero" a los abusos. En este sentido, esperan que este caso les ayude a "una mayor concienciación" y a "trabajar para que esto se erradique y se evite", algo que, según ha dicho "es tarea de toda sociedad".