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La Iglesia y la Complutense, frente a frente por las capillas 20 años después

Las autoridades eclesiásticas y académicas debatirán un nuevo acuerdo sobre los oratorios en el interior de la universidad pública. Carrillo acudirá con una "postura conciliadora"

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Académicos y eclesiásticos debatirán mañana la pertinencia de mantener las ocho capillas que actualmente existen en las facultades de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), fruto del convenio que la institución educativa y el Arzobispado ratificaron en 1993.

El rector de la Universidad, José Carrillo, que llegó al cargo en 2011 aupado por la izquierda universitaria y que hizo de la postura crítica hacia la permanencia de los oratorios una de sus banderas, se dispone a afrontar este tema en uno de los momentos más difíciles de las últimas décadas para su campus.

Las deudas y los recortes presupuestarios están ahogando las ya de por sí maltrechas cuentas de la UCM y Carrillo se ha visto acorralado entre un Ejecutivo que no paga y unos estudiantes y profesores movilizados contra esos mismos recortes que empiezan a cuestionar su mandato. 

La situación con las capillas también le mantiene entre dos fuegos. Las elecciones que pusieron a Carrillo al frente de la UCM coincidieron con los aún vivos ecos de la protesta de las estudiantes feministas en el campus de Somosaguas. Él siempre ha hecho guiños a la parte más progresista, que hoy le sigue pidiendo el cierre de los oratorios. Pero mientras tanto, del otro lado, se ha encontrado con una potente presión eclesiástica.

Desde la Complutense aseguran que el rectorado irá con 'una postura conciliadora' Fuentes de la Complutense aseguraron a Público que el equipo del rectorado irá a la reunión, prevista para las 12.00 horas, con 'una postura conciliadora', con el fin de contraponer argumentos y 'llegar a un nuevo acuerdo' que remplace al vigente desde hace dos décadas. El Arzobispado se negó a hacer ninguna declaración al respecto. 

A principios de mes, la dirección de la Complutense recibió una petición del decano de Geografía e Historia, Luis Enrique Otero, para que la capilla que se encuentra en su facultad fuera trasladada a otra aula debido a la escasa demanda que recibía y a la necesidad de espacios que impone la nueva metodología educativa del Plan Bolonia. 

Entonces, algunos medios de la derecha interpretaron que ésta era una señal de ataque contra los oratorios. Y como medida de presión al rectorado, la plataforma web maslibres.org, ligada a la Iglesia, lanzó una hoja de firmas virtual pidiendo que Carrillo 'respete el derecho fundamental a la libertad religiosa'. Dicha página ha conseguido ya más de 32.000 mensajes de apoyo.

El conflicto de los espacios eclesiásticos en el interior de la universidad pública saltó a la opinión pública cuando en 2011 un grupo de estudiantes pertenecientes a colectivos feministas y de izquierda llevaran a cabo una performance en la capilla del campus de Somosaguas y, delante del cura, se quedaron desnudas de cintura para arriba y se besaron.

Esta acción de protesta levantó una oleada de críticas entre los medios de comunicación conservadores y la jerarquía eclesiástica, que llegaron a pedir la dimisión del entonces rector de la Compultense, Carlos Berzosa.

Además, emprendieron una campaña de desprestigio contra la Universidaad. Cuatro personas fueron detenidas por los hechos y acusadas de un delito contra la libertad de conciencia y el sentimiento religioso. A día de hoy, el caso se encuentra en fase de instrucción a la espera de que la jueza decida si las jóvenes han de ir a juicio.