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Una iguana rosa que Darwin no vio ofrece una clave evolutiva

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Por Michael Kahn

Unas iguanas rosas que Charles Darwin no conoció durante su visita a las islas Galápagos podrían aportar pruebas de la divergencia de las especies mucho antes que los famosos pinzones del naturista inglés, informaron un grupo de científicos.

avistados por primera vez en 1986 y en pocas ocasiones desde entonces - como una nueva especie, informó Gabriele Gentile de la Universidad Tor Vergata en Roma, que dirigió el estudio.

También arrojan luz sobre la evolución de las especies en las aisladas islas, que continúan en gran medida como eran hace millones de años y que inspiraron la teoría de la evolución por selección natural de Darwin. Muchas de sus especies no se encuentran en ningún otro lugar.

"Pese a la atención que se les ha dado, las Galápagos no han acabado de ofrecer novedades en la evolución", manifestaron Gentile y sus colaboradores en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

"Hasta la fecha, esta especie es la única evidencia de una antigua diversificación en el territorio de Galápagos del linaje de la iguana y documenta uno de los acontecimientos más antiguos de divergencia que nunca se ha registrado en Galápagos".

unas 100 islas - fueron un elemento clave en la formulación de los principios de la evolución.

Sus estudios sobre cómo una especie evolucionó a otras varias tras una posible inmigración casual miles de años antes desde América Latina está en la base de su obra "El origen de las especies", publicado en 1859.

Conforme los pinzones se extendieron por las islas y sus poblaciones quedaron aisladas entre sí, los pájaros se adaptaron a la comida que tenían en la zona y desarrollaron picos más adecuados para recolectarla, según su investigación.

CINCO MILLONES DE AÑOS

Darwin no visitó las zonas donde habita la iguana rosa, cuya existencia sugiere que la diversificación en las Galápagos se produjo hace unos cinco millones de años. Eso es mucho antes de lo que se atribuye a la mayoría de las especies de Galápagos como los pinzones, dijo Gentile.

"No somos los primeros en ver esta forma (iguana) pero fuimos los primeros en decir qué es y que constituye una nueva especie", declaró en una entrevista telefónica.

Un análisis genético mostró que el reptil rosa probablemente se originó en las Galápagos y se separó de otras poblaciones de iguanas hace unos cinco millones de años, cuando el archipiélago aún estaba en formación, según los científicos.

Estos animales parece que solo viven cerca de un volcán de unos 350.000 años de antigüedad, que implica que los reptiles que miden más de un metro y pesan 12 kilos debieron existir en otros puntos de las islas, indicó Gentile.

Los científicos documentaron menos de 40 iguanas en dos años y Gentile dijo que se necesitan urgentemente esfuerzos de conservación y fondos para evitar su extinción.