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La India ya conoce todos los tópicos españoles

  

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Barcelona y Gaudí

Los protagonistas juegan durante la película a asociar palabras con conceptos. En el caso de Barcelona, sería Gaudí. Cuando los tres amigos se reencuentran en la ciudad mediterránea tras pasar varios años sin verse y con algunos rencores pendientes, la cámara refleja con fruición las curvas de la arquitectura imaginativa de Gaudí. Los indios se suman a los japoneses como fans asiáticos del artista catalán. No diga Barcelona, diga Gaudí. O cuando un arquitecto ensimismado con su arte se convierte, paradójicamente, en motor del turismo de masas. ¿Qué pensaría Gaudí de todo esto?

Nada como la Costa Brava cuando uno sigue la ruta por el Mediterráneo. La carretera, el cielo despejado, los matorrales verdes y, sobre todo, el mar azul, donde 'los tres mosqueteros' aprenden a bucear. La actriz Katrina Kaif adopta el papel de Laila, una instructora de buceo de origen indio que vive en Londres. La chica les enseña el concepto del carpe diem' en una cala desierta... en la película. En realidad es una playa nudista de la que los bañistas (desnudos) fueron obligados a desaparecer del plano. Las masas en India están preparadas para tragarse arsenal de tópicos ibéricos, pero no para ver jamón ibérico al desnudo.

En la localidad de Buñol, a unos 100 kilómetros de Valencia, a finales de agosto, los vecinos se lanzan tomates unos a otros. Esta fiesta teñida de rojo que aparece todos los veranos en el telediario ha sacado a relucir el aspecto más sensual del cine indio. La pareja formada por Laila y Arjun se hacen mimos entre los tomates y ni siquiera se dejan de meter mano cuando una multitud comienza a bailar una coreografía en mitad del festejo popular. Se transportaron dieciséis toneladas de tomates maduros desde Lisboa hasta España para rodar la escena. Tomates portugueses para la fiesta del tomate español. ¡Qué herejía!

Uno de los orígenes del flamenco se atribuye a los gitanos rajastaníes que llegaron a la Península Ibérica desde India atravesando todo Oriente Medio. Viendo la película, parece que así fuera. Los protagonistas no dudan en subirse a un tablao flamenco de la localidad andaluza de Alajar y cantar y bailar la canción Señorita' con las bailaoras, cantaoras y vecinos del pueblo. 'Hasta la alcaldesa participó en el baile', explica Zoya Akhtar, directora de la película. Amigos indios, os recibimos con alegría...

Hemmingway popularizó en todo el mundo las calles de Pamplona y las fiestas de San Fermín. Los tres amigos indios deciden correr un encierro, en un giro dramático final. Vestidos de blanco y con el tradicional pañuelo rojo al cuello, los protagonistas corren por delante de los toros pese al pánico... Algún día habrá que pedir responsabilidades a Hemmingway por este infierno kitsch.

En una película rodada en España no podía faltar la paella y el vino. A pesar de la dificultad de este plato de arroz típico valenciano, Arjun, el broker que vive en Londres, se anima a cocinarlo una noche para sus amigos con mucho éxito. Quizás habría que ir pensando en darle el título de Valenciano Ejemplar del año'. A su vez, los protagonistas aparecen una y otra vez en lugares donde se bebe vino tinto como si fuera esta noche la última vez. Paella y vino. ¿Para qué queremos más?