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Indignación por el derrumbe de un minarete en Marruecos

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Varias personas seguían atrapadas el sábado bajo los escombros de una mezquita marroquí de cuatro siglos de antigüedad, un día después del derrumbe de un minarete durante las plegarias del viernes, dijeron vecinos y responsables.

El balance de muertos por el desastre del viernes se situó en 41, con más de 70 personas heridas, dijeron responsables hospitalarios y gubernamentales.

"Sigue habiendo gente bajo los escombros después de todo el tiempo que ha pasado desde la catástrofe. No sabemos cuántos. Hay muchos policías y equipos de rescate, pero parecen muy lentos e ineficaces", dijo a Reuters por teléfono Jaled Rahmuni, cuya casa se encuentra cerca de la mezquita.

El minarete de la mezquita Lalla Jenata, situada en el barrio de Bab el Bardiyine de Meknes, a unos 140 kilómetros al suroeste de Rabat, se hundió durante las plegarias del viernes, enterrando a la mayoría de los 300 fieles congregados allí.

El comandante de defensa civil local Alaui Ismaili dijo que la operación de rescate era lenta por lo estrechas que eran las calles del distrito antiguo de la ciudad.

"Sólo estamos usando la fuerza de los hombres, no de los equipos, porque no podemos traer equipos pesados a estas calles", dijo.

"Estamos moviéndonos con gran cautela porque las paredes de las casas y de las tiendas adyacentes a la mezquita son frágiles, especialmente después de las intensas lluvias de los últimos días", explicó Ismaili.

Los vecinos se disponían a enterrar a los muertos el sábado. Algunos dijeron que se había advertido a las autoridades antes de la tragedia de que se habían abierto grietas en las paredes de la mezquita.

"La gente está enfurecida por eso", dijo un hombre, que se identificó como Mohamed.

"Les dijimos muchas veces que había grietas cada vez más grandes en las paredes y que su minarete había empezado a ladearse, pero ignoraron la advertencia", declaró, hablando por teléfono desde el lugar de la tragedia.

Mohamed y otros habitantes de Meknes dijeron que creían que el accidente podría haberse evitado si se hubiera hecho caso a la advertencia.

"Creemos en Dios y en lo que el destino nos traiga, pero esta vez podrían haberse salvado vidas si las autoridades no demostraran que no les importa lo que diga la gente", dijo Zuhaier, otro vecino que no quiso dar su nombre completo.

Aunque el derrumbe de viejos edificios abandonados en barrios antiguos de Marruecos es algo habitual, la caída de un minarete es excepcional.

Medios estatales marroquíes responsabilizaron a las fuertes lluvias del derrumbe. Sin embargo, un destacado responsable del servicio meteorológico estatal rechazó esa teoría.

"El tiempo no fue especialmente malo en Meknes. Sería justo mirar hacia otro factor que no fuera el tiempo", declaró.