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La indignación sigue calando en Catalunya

En el segundo aniversario del 15M, el movimiento de los indignados vuelve a Plaza Catalunya para coordinar cinco días de protestas. Las reivindicaciones son hoy menos masivas pero más específicas

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Quedamos en Sol, una de las muchas plazas que se abren entre las calles del barrio barcelonés de Gràcia. Hace dos años, Anton Uró se plantó en otra mucho mayor y más concurrida. Consultor sanitario, al término de una reunión de trabajo en El Raval decidió acercarse al punto neurálgico de los indignados: Plaza Catalunya. 'Simplemente para dar apoyo', rememora. 'Empecé a sacar fotos'. Pero las órdenes del entonces Conseller d'Interior Felip Puig ya estaban dadas y una violenta carga policial se lo llevó por delante. 'Sin previo aviso, un mosso d'esquadra empezó a golpearme varias veces hasta romperme el brazo. A veces me sigue doliendo, pero nada comparado con el dolor psicológico posterior a la agresión', confiesa.

Han pasado dos años de aquella masiva sentada en Plaza Catalunya y su posterior desalojo por la fuerza. El movimiento 15M en Catalunya se diluía entre porras, golpes y detenidos. Pero, ¿qué queda de aquel bullicio de indignación a las puertas de su segundo aniversario? Uró, que unos meses más tarde de aquel fatídico incidente creó junto a otros afectados la plataforma solidaria 'Rereguarda en moviment' -y que ofrece apoyo legal y psicosocial a todas las víctimas de la represión policial y promueve acciones destinadas a denunciar estos abusos- lo tiene claro: 'El 15M como ente no existe. Es un punto de encuentro entre asociaciones que comparten una misma lucha. Pero tras dos años se han mejorado muchas cosas. La comunicación interna; la estructura de un discurso común y la identificación de culpables'. Uró es de Manresa, donde ya había tenido experiencia en el mundo asociativo. Pero hoy habla como un activista más. De hecho, lo es desde aquel crack en la muñeca. 'Quieren criminalizar la protesta en la calle. Yo creía en la autoridad pero desde que me apalizó aquel policía apuesto por la desobediencia civil. Si ni los políticos, ni los jueces ni los cuerpos de seguridad te respetan, ¿por qué tengo que hacerlo yo?', remata.

Este viernes dieron comienzo los actos reivindicativos destinados a celebrar el segundo aniversario del 15M. Desde AcampadaBCN aseguran que 'este espíritu sigue más vivo que nunca' pero advierten que se ha vuelto más específico. 'Las campañas concretas son más efectivas', explica a Público una de sus portavoces. Además de albergar distintas conferencias, debates y espacios comunes entre las asociaciones participantes y la ciudadanía, la Plaça Catalunya dará este domingo el pistoletazo de salida a una manifestación conjunta de todas las plataformas afines. En total serán cinco días de protestas, con las mismas consignas establecidas hace dos años: 'Ni un euro más para rescatar a los bancos'; 'Educación, sanidad y servicios públicos universales y de calidad'; 'Reparto justo del trabajo y la riqueza para construir un modelo basado en el bien común'; 'Derecho a la vivienda digna, derogación de una legislación hipotecaria abusiva'; 'Renta Básica universal para todos'; y 'Democracia, transparencia, devolución del poder político a los ciudadanos mediante un proceso constituyente'.

Pero esta celebración, aún siendo especial, de festiva tiene poca. 'Hay más motivos para indignarse que hace dos años', comenta a Público Dora Martínez, perito de seguros y responsable de comunicación de los 'iaioflautas'. Esta agrupación, 'hija del 15M' como apuntan en su manifiesto, se creó en Barcelona en octubre de 2011 y aglutina mayormente a jubilados que no quieren ver desaparecer 'todo aquello por lo que luchamos cuando éramos jóvenes'. Esta es una de las plataformas más reconocibles y que ha crecido con más fuerza dentro del movimiento indignado. Tanto es así que desde su nacimiento no han parado de crearse redes de 'iaioflautas' por toda España, hasta llegar a los más de 2.000 voluntarios actuales. 'No tenemos edad, ni paciencia ni ganas de hacer política. Así que perseguimos la acción. Si el gobierno es sordo, seremos su sonotone', ironiza Dora.

El ruido mediático de sus acciones les avala. A finales del año pasado ocuparon la Bolsa de Barcelona y este mes de abril hicieron lo propio con la Ciudad de la Justicia de Barcelona para denunciar la criminalización de la protesta ciudadana. ¿Vale la pena tanto esfuerzo? 'Hay días en los que pienso que toda esta fiebre se agotará pero sigo creyendo en los jóvenes. Creo que el movimiento 15M tiene techo de crecimiento. Pero el proceso es lento. Mira lo que costó la transición...'. Defensores del escrache -'Si eres una persona pública que no haces las cosas como dijiste que harías, es lógico que la gente venga a casa a recordártelo', señalan-, para este lunes han programado una nueva 'travesura' -como ellos mismos definen sus acciones-. Dora sonríe: 'No puedo desvelarte de qué se trata pero sí, creo que volveremos a salir en las noticias'.

Otra de las asociaciones con más impacto en la sociedad ha sido la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), creada en Barcelona en 2009 pero integrante del movimiento 15M y con una expansión brutal en el resto del estado. 'La PAH tiene una gran virtud: su lucha es efectiva, sus acciones dan resultados. Negociamos daciones y frenamos deshaucios. Somos el paradigma del 'Sí se puede'', argumenta Carme Porta, una de sus coordinadoras en Barcelona. Y añade, en relación al informe de los Índices de Opinión Pública (IOP) de Simple Lógica publicado recientemente del que se desprende que más de la mitad de los ciudadanos asegura estar a favor de que el 15M se presente como una candidatura más en las próximas elecciones generales: 'La PAH y otras asociaciones íntimamente ligadas al 15M demuestran que la democracia también se mejora sin la política. Más cuando la democracia actual está secuestrada por los poderes económicos. Salir a la calle es la única manera de cambiar las cosas. Pero hay que hacerlo cada día'. Ahí radica una de las claves para entender hacia dónde se dirige el movimiento del 15M. Es menos masivo pero más concreto. Su lucha ha salido de las plazas pero sigue en los barrios. Y ahora se proyecta en campañas específicas, con Internet y las redes sociales como principales altavoces.

Uró apura de un sorbo el café con leche y se despide. 'Creo que el movimiento 15M está hoy mejor coordinado que nunca. Hay representantes de cada colectivo en reuniones de otros colectivos y eso favorece la acción conjunta'. Vertebrar fuerzas es fundamental. Y lo ilustra con el ejemplo del 15Mbcn.tv, un canal que alberga todo tipo de vídeos, streamings y grabaciones de acciones, protestas y manifestaciones. Una productora se encarga de forma altruista de editar y difundir el contenido audiovisual relacionado con el movimiento indignado y entre las últimas piezas se encuentra la última campaña de la plataforma 'Rereguarda en moviment': el #Noensidentifiquem (No nos identificamos), que apela, según apunta Uró, 'a descuidarse el DNI en casa' para preservar el anonimato en las calles.

El movimiento del 15M sigue siendo un paraguas donde asociaciones que comparten objetivos cada vez más definidos unen esfuerzos. Y la candidatura de izquierdas que la monja y activista Teresa Forcades y el economista Arcadi Oliveres están promoviendo para abrir un 'proceso constituyente' en Catalunya es una nueva vuelta de tuerca que ya cuenta con 34.000 adhesiones. Aunque su ideario bebe del espíritu del 15M y en su manifiesto se alude al 'potencial de lucha social creciente mostrado en los últimos dos años', no ha programado ningún acto en el marco de este segundo aniversario 'indignado'. Plataformas como la PAH, los 'iaioflautas' y 'Rereguarda en moviment' valoran positivamente este proceso aunque evitan pronunciarse sobre una hipotética anexión. Tratándose de un proceso que tiene por objetivo 'sensibilizar el mayor número de colectivos y personas para articular una candidatura para las próximas elecciones al Parlament de Catalunya', se abre un dilema en torno a la naturaleza de las plataformas que encarnan el movimiento 15M, abiertamente declaradas apartidistas y apolíticos.

Desde la AcampadaBCN han querido recalcar los éxitos conseguidos en estos dos años, con especial hincapié en lo logrado en Catalunya, donde la presión de varias plataformas han sensibilizado a la población en la necesidad de prohibir las balas de goma e identificar a los mossos d'esquadra. También destacan la labor de 'Cafè amb llet', una revista mensual que durante el 15M de 2011 logró colocar 20.000 ejemplares en Plaça Catalunya y que destapó el escándalo en el Departamento de Sanidad catalán que se ha saldado con la dimisión del presidente del ICS, Josep Prat. También se ha creado una web donde los ciudadanos pueden ver en un mapa todas las acciones que se han llevado a cabo desde el 15M de 2011 y en el que aparecen los más de 600 desahucios frenados, los 33 consejeros de Bankia acusados o los 226 millones de euros conseguidos en demandas por las preferentes y las subordinadas. 'Seguir cambiando el sistema con pequeñas acciones, este es nuestro objetivo a corto plazo', concluye una de sus portavoces.