Público
Público

Indultan a un mosso que golpeó y detuvo sin motivo a un anciano

La víctima sufrió lesiones en las cervicales, la zona lumbar y una muñeca, que tardaron un mes en curar. La Audiencia de Barcelona recomendó el perdón parcial del agente

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El Gobierno ha indultado parcialmente a un agente de los Mossos d'Esquadra que en mayo de 2012 fue condenado a cuatro años de inhabilitación por detener sin motivo alguno y propinar varios golpes a un anciano durante una riña por una plaza de aparcamiento en Esplugues de Llobregat (Barcelona).

Según publica este martes el Boletín Oficial del Estado (BOE), el indulto al agente Luis Fuentes comporta que se le conmute la pena de cuatro años de inhabilitación absoluta impuesta por otra de dos años de suspensión de empleo público, a condición que no vuelva a cometer delito doloso en los próximos cuatro años.

El indulto, que tiene fecha del pasado 26 de julio, mantiene los demás pronunciamientos de la sentencia, como por ejemplo la obligación a indemnizar con 4.100 euros a los familiares de la víctima, un hombre mayor que ya ha fallecido.

El agente Luis Fuentes fue condenado el 18 de mayo de 2012 por la sección sexta de la Audiencia de Barcelona a cuatro años de inhabilitación absoluta por un delito de detención ilegal y una falta de lesiones, si bien el tribunal señalaba en el fallo que la condena era 'demasiado rigurosa' y proponía al Gobierno que le concediera un indulto parcial para reducir a dos años la inhabilitación.

Según la sentencia, el agente condenado incurrió en un 'abuso de poder' ya que hizo valer su condición de policía para solventar un asunto 'eminentemente privado' como era el conflicto que mantenía su familia con la de la víctima por sus plazas de aparcamiento anexas.

Los hechos ocurrieron el 26 de noviembre de 2006, cuando el agente, que no estaba de servicio y que no se identificó como policía, discutió con un anciano por un conflicto por una plaza en un aparcamiento en la calle Rovellats de Esplugues.

Según el fallo, el agente se puso muy agresivo cuando encontró al anciano tomando fotografías de los dos vehículos estacionados en las plazas propiedad del agente y de su padre, porque no podía sacar la moto de su plaza. El mosso le exigió a la víctima que dejara de hacer fotografías, le dio manotazos y le empujó, sin identificarse en ningún momento como policía, según la sentencia.

El anciano decidió salir del aparcamiento y, una vez en la calle, el agente le siguió y, pese a que no estaba de servicio y sin que, según la Audiencia, 'hubiera motivo alguno que legitimara y justificara su actuación', le inmovilizó y le comunicó que estaba detenido, momento en el que, entonces sí, se identificó como policía.

Debido a los golpes recibidos, el anciano, ya fallecido, sufrió lesiones en las cervicales, en las lumbares y en su muñeca interna, que tardaron un mes en curar.

Pese a subrayar el 'abuso de poder' con el que actuó el policía, la Audiencia remarcaba en la sentencia que el agente sólo llevaba dos años en el cuerpo de los Mossos d'Esquadra, por lo que presumía que se pudo dejar llevar 'por su impulsividad e inexperiencia', ya que no le constaba otro expediente disciplinario.

Por este motivo, el propio tribunal admitía en la sentencia que la pena de cuatro años de inhabilitación absoluta a la que condenaron al agente era 'demasiado rigurosa', por lo que proponía al Gobierno que le concediera un indulto parcial para reducir a dos años la inhabilitación.

La sentencia de la Audiencia ya rebajaba la pena solicitada por el fiscal -de diez años de inhabilitación- al concurrir como atenuante las dilaciones indebidas en el proceso, puesto que se tardaron más de seis años en enjuiciar los hechos.

En el juicio, el acusado justificó que detuvo a la víctima porque le había propinado varios puñetazos y le 'humilló' tomándole fotografías, extremos que la Audiencia consideró no probados.

DISPLAY CONNECTORS, SL.