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El inicio temprano de la menstruación aumenta el riesgo de asma

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Un nuevo estudio revela quelas mujeres que comienzan a menstruar antes tendrían más riesgode desarrollar asma y mala salud pulmonar.

El equipo de Ferenc Macsali, de la Universidad de Bergen enNoruega, halló que menstruar por primera vez a los 10 años oantes casi duplicaba el riesgo de tener asma.

"Hay que estar alerta al posible aumento del riesgo de asmaen las niñas con una menarca precoz; los programas orientados(...) a la prevención del tabaquismo en las adolescentesdeberían incluir a la menarca precoz como un indicador deriesgo de tener mala salud respiratoria", concluyó el equipo.

Los resultados fueron publicados en American Journal ofRespiratory and Critical Care Medicine.

Las mujeres en el mundo desarrollado están comenzando amenstruar antes de los 13 años, comparado con los 16-17 años dehace un siglo. La menarca precoz está asociada con variosriesgos para la salud, como la enfermedad cardíaca y el cáncermamario.

Dado que las hormonas influirían en el asma y la funciónpulmonar (por ejemplo, el riesgo de desarrollar asma es másalto en los varones que en las mujeres antes de la pubertad, noasí después de la pubertad), el equipo investigó si la edad ala que la mujer comenzaba a menstruar tenía alguna relación conel riesgo de desarrollar asma y la función respiratoria en laedad adulta.

La investigación incluyó a 3.354 mujeres, de 27 a 57 años,que participaban en un estudio sobre la salud respiratoria dela población de Europa.

Los resultados de dos test clave de la función pulmonar yel volumen espiratorio forzado en un segundo (la cantidad deaire exhalado en un segundo tras una inspiración profunda), yla capacidad vital forzada (el volumen total de aire exhaladodespués de una inspiración profunda) fueron peores en lasmujeres que habían comenzado a menstruar a los 10 años o antesque en las que tuvieron su primer período a los 13 años.

Además, las mujeres que habían empezado a menstruarprecozmente eran casi tres veces más propensas a decir quetenían por lo menos tres síntomas de asma (sibilancias, disneay tos que las despertaba de noche) y una respuesta bronquialexcesiva a las sustancias inhaladas que hacen que las víasaéreas se contraigan, un síntoma clave del asma.

Hay varios factores que podrían intervenir en la relaciónentre la menarca y la función pulmonar. Por ejemplo, explicó elequipo, las niñas que comienzan a menstruar antes tienden a sermás bajas, mientras que la gente más alta suele tener mejorfunción pulmonar.

Esa relación entre el tamaño corporal y la función pulmonarcomenzaría con problemas durante el desarrollo fetal quepodrían influir también en el crecimiento posterior y lallegada de la pubertad.

El sobrepeso y la obesidad también están asociados con elinicio precoz de la pubertad e inducirían la inflamación, quees un factor clave en el asma.

Según los resultados, el equipo concluyó que los factoreshormonales y metabólicos influirían en la salud respiratoriafemenina.

FUENTE: American Journal of Respiratory and Critical CareMedicine, online 23 de agosto del 2010