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El inmigrante que salvó a una mujer fue acusado de maltrato

La Conselleria de Interior estudia si Wilson A.R. es idoneo para concederle una condecoración oficial por salvar a una mujer que estaba siendo apuñalada por su ex novio

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El martes fue el héroe del día al ser uno de los tres hombres que salvaron a una mujer que estaba siendo apuñalada por su ex novio en una calle de Barcelona . El presunto agresor fue reducido en el lugar del suceso y ayer mismo ingresó en prisión por orden del juez. Pocos entendieron entonces la discreción del ecuatoriano Wilson A. Rivera, su rechazo inicial a aparecer en los medios de comunicación. Tal vez actuó así porque tenía algo que ocultar.

La respuesta a su actitud podría hallarse en sus antecedentes policiales. Estos muestran que ha sido requerido por los Mossos dEsquadra hasta seis veces desde 2005. Al menos, una de ellas fue denunciado por violencia física y psíquica contra su pareja.

La Generalitat de Catalunya anunció este miércoles la rápida concesión de medallas al mérito policial a dos de los tres hombres que socorrieron a la víctima. Una decisión controvertida porque olvidaba a Rafael Eugenio, el primero que se encaró con el agresor, pero que sí distinguía a Wilson. El Departament de Interior aseguró ayer que evaluará a fondo su perfil antes de premiarle.

Wilson atendió anoche en su casa a Público. Repasó los días que ha vivido tras salvar la vida de la mujer y explicó que aquella noche tuvo una pesadilla: 'Me seguían, alguien me tiraba piedras y yo buscaba a mi hija'. Pero el sueño es muy distinto a la realidad. Asegura que no tiene 'temor a ninguna clase de represalias' porque hizo 'lo que tenía que hacer' y quiere 'aclarar todas las cosas que dicen' sobre él.

Su versión difiere de la de Interior. 'Una ex pareja me denunció, pero nunca hubo juicio porque las acusaciones de agresión eran falsas. ¿Eso es tener antecedentes?', dice. 'En noviembre solicité la nacionalidad española y para ello es necesario tener un expediente limpio'. Wilson aún va más allá al preguntar qué pasaría si las denuncias fueran ciertas: '¿Acaso debía quedarme con los brazos cruzados por tener antecedentes?'.

Wilson asegura que los medios han informado mal sobre su vida: 'No estoy en paro. Soy autónomo y trabajo en obras de mantenimiento'. Tampoco quiere volver a su país inmediatamente, sino 'cuando haya ahorrado lo suficiente'.

Quien durante 12 años fue miembro de la marina ecuatoriana cuenta que no es la primera vez que salva a una mujer de una agresión machista. 'Pero allá es diferente, la mujer me advirtió que su marido tenía derecho a pegarle', explica. Como amigo, intervino en alguna pelea. Pero quedó en coma y prometió no volver a involucrarse en otra nunca más. No pudo cumplir.

'No me interesa la medalla al mérito', confiesa, y añade que ninguna autoridad, excepto las de Ecuador, le ha llamado. Wilson sigue interrogándose acerca del pánico pasivo de los demás testigos de la agresión, y recuerda que los funcionarios municipales que controlan los estacionamientos se 'escondieron traslos vehículos'.

Poco antes de que se conocieran sus antecedentes y de que comenzara el juicio de la opinión pública sobre su persona, Wilson se encontró en los juzgados con la mujer a quien salvó la vida. Ella le dio unas sentidas 'gracias'.