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La innovación resucita los papeles pintados

Hace un lustro, 'Tres Tintas' reorientó su modelo de negocio. Fabrica papeles de pared con diseñadores de renombre

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Ofrecer un diseño revolucionario y romper la cadena de distribución. Dos metas sencillas de plantear pero no de alcanzar, con las que Jaime Bermejo se propuso dinamitar el mercado de papel pintado tal y como se conocía hasta entonces. Lo consiguió.

Corría el año 2004. Papeles Pintados Aribau, fundada en 1961 por los padres de Bermejo, y ahora dirigida por él, agonizaba por la caída abismal de la demanda: la moda de forrar las paredes de las casas con papel pintado, había pasado a mejor vida, y las pocas empresas que sobrevivían se encontraban en situación de parálisis.

Era vital hacer algo. 'Sabíamos cuál era la causa, pero nadie nos hacía caso', asegura este barcelonés de 65 años. 'En los noventa predominaba una tendencia de decoración muy minimalista, muy fría', recuerda Bermejo. 'No teníamos papeles creativos, ni para la gente joven. No teníamos diseño ni nada. Así que decidimos arriesgarnos'.

Selecciona a diseñadores de postín, pero sin experiencia previa

Junto a su mujer, reviviendo los tiempos en que recorrían las carreteras europeas en su Seat 600, visitaron algunas de las mejores fábricas de papeles del continente, adquirieron los diseños 'más raros y diferentes' que encontraron y se propusieron pulsar el gusto de los clientes. 'Era eso o cerrar. Y, por nuestra edad, tampoco nos importaba la segunda opción', cuenta el empresario.

El primer escollo con que se topó Bermejo estaba en su propio sector, cuando comenzó a buscar distribuidores. 'Nadie nos escuchaba', recuerda, 'nos decían que estábamos chalados, que el mercado estaba hundido, que lo que proponíamos era muy moderno'. Con 48 años de experiencia en el sector, se fió de su instinto comercial y, lejos de arredrarse, renovó el escaparate de su tienda barcelonesa y colocó la nueva batería de diseños.

El éxito fue inmediato; los estilistas y las revistas de decoración no tardaron en acercarse a su tienda para conocer los atrevidos diseños. Pero aún faltaba un importante paso: 'La idea que habíamos planteado, tan innovadora, tan joven, necesitaba una nueva marca y una nueva filosofía. Así surgió Tres Tintas'. En 2008, cuatro años después de su fundación, la empresa facturó un millón de euros. La previsión para 2009 (1,5 millones) se demostró demasiado optimista, pero el mero hecho de crecer, tal y como está la economía, es un logro.

La gran baza de de Tres Tintas es el diseño. Cada colección se encarga a un diseñador gráfico de renombre, que debe cumplir un requisito: no haber tenido ningún contacto profesional previo con el papel de pared. 'Para que se ajusten a una idea fresca, no queremos gente contaminada que lleve 20 años diseñando la florecita y la rayita para estampados', dice Bermejo.

Su colección más exitosa hasta ahora es obra de Javier Mariscal

Así fue como consiguieron la colaboración con Javier Mariscal, que llegó una vez que la compañía se había ganado cierta reputación. El esfuerzo mereció la pena: la colección surgida de la creativa mente de Mariscal es una de las más exitosas de Tres Tintas y, además, el siempre rentable nombre del diseñador de origen valenciano quedó ligado para siempre a la empresa.

Otro rasgo de Tres Tintas es su apuesta por las oportunidades que ofrece Internet como medio de distribución y, principalmente, como herramienta de márketing. Según Bermejo, se propusieron romper con el canal de distribución porque 'el 99% de los puntos de venta de papeles pintados no nos servía para nuestra filosofía'. Sin embargo, dice que, 'esa decisión supuso una ralentización en el crecimiento de la empresa'.

Parte del éxito de Tres Tintas se debe a la entrada en juego de la tercera generación de los Bermejo. Jaime, Alberto y Daniel abandonaron sus empleos (en el mundo de la arquitectura, de la imagen y de la publicidad, respectivamente) y decidieron apostar por la idea de su padre y, de paso, demostrar que no todas las terceras generaciones son perjudiciales para las empresas familiares.