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Un instituto de Gijón pidió permiso a los padres para "corregir" a sus hijos con "contacto físico"

La Consejería de Asturias exige al centro que modifique las "condiciones especiales" que planteó a las familias para que los alumnos hicieran un viaje extraescolar

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En el Instituto de Educación Secundaria (IES) nº1 de Gijón, cuando los padres autorizaban a sus hijos a salir del centro con los profesores, también tenían que aprobar que 'el deber y el derecho de corrección del profesorado pueda hacer necesario el contacto físico y verbal proporcional al hecho. En particular, en casos de acoso escolar o agresión, peligro inminente o incitación a situaciones intolerantes, violentas o peligrosas'. Es lo que figuraba, desde hace tres años, en la circular que recibían los padres de este centro, al que asisten 1.700 alumnos de ESO, Bachillerato y FP, para autorizar a sus hijos a participar en viajes extraescolares.

Ahora, las quejas de algunas familias han hecho saltar las alarmas entre los padres y también entre los profesores. El portavoz de la Asociación de Directivos de Enseñanzas Medias, Francisco Alonso, calificó de 'excesivo' este punto de la autorización, aunque reconoció que 'es una práctica habitual en los viajes de estudios para evitar males mayores en el caso de que lleven bebida o drogas', según publicó el diario Comercio. 

La Consejería de Educación del Principado de Asturias coincide con el profesorado y ha exigido al centro que modifique las condiciones especiales que planteó a sus alumnos. La responsable del ramo, Ana González, ha afirmado que la circular trata de dar una explicación 'desafortunada' a las familias de los casos que se pueden encontrar en una actividad extraescolar. 'En esas situaciones, el profesorado responde porque es, ante todo, responsable. Cuando las familias nos confían a sus hijos esperan que actuemos y que no seamos pasivos, y el centro lo que estaba diciendo es que no queremos mirar hacia otro lado, pero los términos no fueron afortunados', señaló.

González añadió que 'no hay que interpretar que el profesorado está pidiendo un cheque blanco, ni que tenemos un alumnado descontrolado. No hablamos de utilizar la violencia ni en las aulas, ni en las actividades extraescolares y no era esa la intención del centro'. El director del instituto, Julián Dicy, también ha insistido en este aspecto. 'Para mí es ofensivo que alguien pregunte si significa que se les van a dar tortas por no resolver bien el tiro parabólico', respondió a Europa Press. Dizy señaló además que el documento lleva tres años en vigor y hasta ahora el centro no había recibido 'ninguna' queja de las familias.

En la misma circular, el centro también pide a los padres que autoricen 'la realización de registros del alumno y de sus propiedades' y que se hagan responsables de 'daños y perjuicios causados por el alumno en visitas a museos, tiendas, hoteles, autobuses o similares'. 

Dizy ha justificado la mención del 'contacto físico' en la autorización por un suceso acontecido hace un tiempo, que hoy ha recordado en una entrevista en la cadena Cope. Una alumna del instituto, durante una excursión, desobedeció a un profesor y empezó a cruzar la carretera por un lugar no habilitado para peatones. En esa ocasión, el profesor la agarró del brazo para volverla a subir a la acera y su padre recriminó ese acto a los responsables del centro. 'Es que los menores son intocables', ha añadido. 

La Asociación de Madres y Padres de Alumnos del centro ha apoyado a la dirección del instituto. Su presidente, Paulino Martínez, asegura que se está haciendo una 'mala interpretación del texto', ya que lo que se autoriza es a que pueda intervenir el profesor y evitar, por ejemplo, una agresión a algún alumno, o que pueda defenderse si le agreden a él un estudiante', informa Europa Press.