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Investigación enmarca en la expansión de la OTAN la guerra entre Rusia y Georgia

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La investigación internacional independiente presentada hoy por la suiza Heidi Tagliavini responsabiliza a rusos y georgianos de las hostilidades, pero también las enmarca en la expansión de la OTAN hacia el este y en la ayuda militar que proporcionó durante años EEUU a Tiflis.

Según este informe, financiado por la Unión Europea, Georgia inició las hostilidades que dieron lugar a su guerra con Rusia de agosto de 2008, pero en un contexto de tensiones e incidentes crecientes provocados en buena parte por Moscú.

El bombardeo de Tskhinvali por fuerzas armadas georgianas en la noche del 7 al 8 de agosto de 2008, señala la investigación, marcó el inicio de un conflicto a gran escala en Georgia, "aunque sólo fue el punto culminante de un largo periodo de tensiones crecientes, provocaciones e incidentes".

Entre ellos, habla de vuelos georgianos abatidos por los rusos sobre la zona de conflicto en primavera de 2008, de las tropas ferroviarias que mandó Rusia a Abjasia alegando causas humanitarias en abril de ese año, y de las bombas que explotaron tanto del lado abjaso como del georgiano.

Añade que si bien la entrada de Georgia en Osetia del Sur no se justifica por el derecho internacional, "la mayoría de las acciones militares rusas fueron más allá de los límites razonables de la defensa".

También las acciones militares rusas fuera de Osetia del Sur fueron "una violación del derecho internacional".

Enmarca el conflicto en el contexto de la falta de resolución del estatus político de las regiones pro-rusas Abjasia y Osetia del Sur, que acabaron por independizarse aunque sólo han sido reconocidas por Rusia, Nicaragua y Venezuela.

Además recalca cambios geopolíticos entre los que destaca la expansión al este de la OTAN, que EEUU trató de llevar hasta Georgia y Ucrania, y los problemas de seguridad energética.

Asimismo, recuerda que EEUU dio un "apoyo político claro a Georgia y personalmente a su presidente, Mijail Shakasvilli" mientras "las relaciones entre Georgia y Rusia se deterioraban, con incidentes y retórica bélica".

EEUU "se embarcó en un importante programa de ayuda militar a Georgia, tanto de entrenamiento como de medios, con asistencia financiera".

Con esta ayuda, que EEUU relacionó con la lucha contra los guerrilleros chechenos y con los compromisos de Georgia en Kosovo, Irak y Afganistán, "las fuerzas armadas georgianas doblaron su tamaño".

Otros países que dieron ayuda militar a Georgia, recuerda el informe, fueron Ucrania, República Checa e Israel.

Mientras tanto "en el lado de la Unión Europea la mayoría de los países miembros mostró poca inclinación por ayudar militarmente a Georgia".

Asimismo, se refiere a la política de pasaportes entregados por los rusos a los ciudadanos de Abjasia y Osetia del Sur.

Relata asimismo que "todas las partes en el conflicto cometieron violaciones de los derechos humanos", muchas de ellas cometidas por mercenarios de Osetia del Sur.

El informe asegura que "aunque no todas las preguntas fueron contestadas" en general las respuestas de las partes fueron "sustanciales y en línea con las expectativas de la misión".