Público
Público

Investigan a S&P por filtrar la rebaja de EEUU

Sospechas de información privilegiada en la agencia

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El regulador bursátil estadounidense, la Securities Exchange Commission (Sec), investiga la forma en que la agencia de calificación Standard & Poor's (S&P) realizó la reciente rebaja de la deuda pública de EEUU, primera en la historia de ese país, para determinar si la entidad, la mayor del mundo y también de nacionalidad estadounidense, respetó la confidencialidad del proceso. El organismo equivalente a la CNMV española analiza si personal de la calificadora filtró datos relevantes o confidenciales sobre la inminente rebaja a terceros para su beneficio.

La revisión a la baja de la nota de la deuda de EEUU, el viernes de la semana pasada, propició que en las Bolsas de todo el mundo se evaporaran inversiones por valor de 6,8 billones de dólares (unos 4,7 billones de euros) entre el pasado 26 de julio (cuando empezaba a darse por descontado el anuncio de S&P) y el pasado día 11, según estimaciones de la agencia Bloomberg.

En concreto, la Sec sospecha de las horas previas a la rebaja, en las que el Tesoro estadounidense intentó rebatir las proyecciones económicas que manejaba la agencia. Tras perder la triple A (sinónimo de máxima solvencia), Estados Unidos ha acusado a S&P de inflar sus proyecciones del déficit público futuro en 2 billones de dólares.

La inédita decisión de la agencia ha provocado críticas de personajes relevantes del mundo económico estadounidense como el multimillonario Warren Buffett, que ha dicho que EEUU se merece una 'cuádruple A' (una calificación que no existe) para su deuda. Un portavoz de S&P indicó que la agencia se toma 'muy en serio' sus políticas de confidencialidad y recordó que prohíbe a sus analistas invertir en las compañías o gobiernos cuya deuda evalúan.

El delito de información privilegiada suele ser muy difícil de probar y la investigación abierta por la Sec no tiene por qué derivar en los tribunales. No obstante, la iniciativa se une a las investigaciones judiciales abiertas en varios países europeos, como España e Italia, por las prácticas de estas agencias, que fallaron estrepitosamente en la predicción de la actual crisis al otorgar buenas calificaciones a las famosas hipotecas subprime (en 2007) o al banco Lehman Brothers poco antes de su quiebra, en 2008.