Publicado: 13.08.2014 12:24 |Actualizado: 13.08.2014 12:24

Una iraní de 37 años, primera mujer en recibir el ‘Nobel' de matemáticas

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La iraní Maryam Mirzakhani ha recibido la medalla Fields, considerada el premio Nobel de las Matemáticas, en la apertura del Congreso Internacional de Matemáticas (CIM) que se ha inaugurado este miércoles en Seúl.

Con 37 años, Mirzakhani es profesora en la universidad estadounidense de Stanford, nacionalidad que también posee, y ha sido una de los cuatro premiados con este reconocimiento y la primera mujer en recibirlo desde que fue instaurado en 1936.

La medalla Fields premia cada cuatro años durante la celebración del CIM por sus descubrimientos sobresalientes a un máximo de cuatro matemáticos menores de 40 años.

Mirzakhani, que también es la primera iraní en lograr la medalla, fue premiada por sus "impresionantes avances en la teoría de las superficies de Riemann y sus espacios modulares".

Los otros tres galardonados fueron Manjul Bhargava, profesor en la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, Martin Hairer, de la británica Universidad de Warwick, y el brasileño Artur Ávila, primer latinoamericano en conquistar el galardón.

Ávila, de 35 años de edad, es investigador del Instituto de Matemática Pura y Aplicada (IMPA). Fue escogido por su trabajo en el área de sistemas dinámicos, que busca prever la evolución en el tiempo de los fenómenos naturales y humanos observados en las diferentes ramas del conocimiento.

Artur Ávila posee también la nacionalidad francesa y es director de investigación en el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), de París.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, felicitó a Ávila a través de su cuenta de Twitteró: "El reconocimiento mundial del trabajo de Ávila llena de orgullo a la ciencia brasileña y a todo Brasil". El brasileño es además el primer ganador de la medalla Fields que ha obtenido su doctorado fuera de Estados Unidos o Europa.

Los galardonados reciben una medalla valorada en unos 5.000 dólares (3.741 euros) y un premio en metálico de unos 13.730 dólares (10.273 euros). El ICM se desarrollará en la capital de Corea del Sur hasta el próximo 21 de agosto y cuenta con 5.000 matemáticos de unos 120 países.

El evento, que se celebra cada cuatro años desde 1900, tiene como objetivo proporcionar un foro en el que poder debatir logros matemáticos y encontrar maneras de potenciar el ámbito académico. Corea del Sur es el tercer país asiático en acoger la cita después de que lo hicieran previamente Japón (1990), China (2002) e India (2010).

El reconocimiento a Maryam Mirzakhani (1977, Irán) supone "una grandísima noticia. Las mujeres siguen sin estar lo suficientemente presentes en la investigación matemática, y Mirzakhani es un modelo para atraer a más mujeres a los primeros puestos". Así lo ha señalado Ingrid Daubechies, actual presidenta de IMU. Por su parte, Manuel de León, director del Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), añade: "Es un hito en la historia de las matemáticas y supone romper con décadas de tabúes".

Artur Avila (1979, Brasil) rompe también barrera: es el primero que se ha doctorado fuera de Europa o de EE UU.  "Creo que estas medallas son importantes para mostrar que las matemáticas son una ciencia viva, en la que se sigue avanzando", ha declarado el francobrasileño tras la ceremonia.

Por su parte, Manjul Bhargava (1974, Canadá) recoge el galardón por sus "nuevos y poderosos métodos en geometría de números", mientras que Martin Hairer (1975, Austria) es  un experto en "ecuaciones diferenciales parciales estocásticas".

La medalla Fields premia a un máximo de cuatro matemáticos menores de 40 años por sus descubrimientos sobresalientes. De hecho, los cuatro premiados nacieron en los años 70 del siglo pasado.

El Premio Leelavati, a la divulgación matemática, se concederá en la ceremonia de clausura, aunque ya ha sido anunciado el nombre de su ganador: el argentino Adrián Paenza.  

La dotación económica de las medallas Fields es modesta (15.000 dólares canadienses, unos 10.000 euros). Su valor, es por tanto, principalmente simbólico. Las medallas, acuñadas en oro, llevan el nombre del matemático canadiense John Charles Fields (1863-1932), su promotor, y se otorgan desde el Congreso Internacional de Matemáticos celebrado en Oslo en 1936.

Las Fields están rodeadas de estrictas reglas. Sólo pueden otorgarse como máximo cuatro por ICM -por tanto, cada cuatro años-, y sólo a matemáticos que no hayan cumplido aún los 40 años (a 1 de enero del año del congreso). La razón es que las medallas reconocen un trabajo ya realizado -de hecho una trayectoria investigadora, no un único logro-, pero también pretenden ser un estímulo para futuros desarrollos. Martin Grötschel, secretario de IMU, ha reconocido que el límite de edad es un tema a debate dentro del Comité Ejecutivo de la Unión, aunque por el momento no prevén ningún cambio en este sentido.

Además, es esencial que la identidad de los ganadores se mantenga en secreto hasta el día mismo de la entrega. Cada premiado sí sabe que lo es con varios meses de antelación, pero no conoce a los demás. Sin embargo, este año se ha filtrado anticipadamente la lista de nombres: ayer (a las 18:00, hora de Reino Unido), aparecían en la propia página de la IMU, parece que ser que por un error de la organización. Sí se han mantenido en secreto  los miembros del comité que otroga las medallas (a excepción del presidente), hasta la propia ceremonia.

Por su parte, los premios Nevanlinna, Gauss y la Medalla Chern se conceden cada cuatro años con motivo del ICM.

El Premio Nevanlinna ensalza los avances más destacados en los aspectos matemáticos de la Sociedad de la Información (como ciencias de la computación, lenguajes de programación, criptología, análisis de algoritmos...).

En este caso, el galardonado, Subhash Khot (Instituto Courant de Ciencias Matemáticas de la Universidad de Nueva York, EE. UU.), de origen indio, recibe el premio no por un gran resultado, si  no por una influyente conjetura: la Conjetura de Juegos Únicos de Khot que está relacionada con el problema N versus NP.  Pese a que los expertos no han terminado de comprobar su veracidad, no hay duda de su valor en el campo de la complejidad computacional. El comité también subraya que su trabajo "ha conducido a grandes resultados en la teoría de la dificultad de la aproximación así como a nuevas y emocionantes interacciones entre la complejidad computacional, el análisis y la geometría".

El Premio Gauss destaca aquellos progresos matemáticos que más repercusión hayan tenido en el desarrollo de la tecnología y la vida cotidiana. Stanley Osher (Universidad de Los Ángeles en California, EE.UU.), su último ganador, trabaja en desarrollo de nuevas técnicas numéricas para resolver ecuaciones en derivadas parciales, y sus aplicaciones a diferentes áreas de la ingeniería, la física y el procesado de imagen. Sus ideas se han utilizado en criminología, en el diseño de chips de ordenadores, en la animación de películas y en las mejoras de los escáneres MRI, entre otras cosas.

La Medalla Chern se concedió por primera vez en 2010, y reconoce los logros destacados de toda una vida dedicada al estudio de las matemáticas a su más alto nivel. En esta segunda edición se ha concedido a Phillip Griffiths (Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Princeton), por su "desarrollo de métodos revolucionarios y transformadores en geometría compleja, en particular su trabajo seminal en la teoría de Hodge y los periodos de variedades algebraicas".

Además de su trabajo como investigador, Griffiths ha sido director del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton durante más de una década, ha dirigido numerosas tesis doctorales y ha escrito libros de gran influencia en el campo de la geometría algebraica y diferencial. Griffiths ha servido en IMU como Secretario desde 1999 a 2006.