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Irlanda detecta en el vacuno la misma dioxina hallada antes en el sector porcino

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El Gobierno irlandés confirmó hoy que al menos tres granjas de ganado vacuno están contaminadas con el mismo tipo de dioxinas halladas antes en el sector porcino del país, aunque recalcó que no hay riesgo para la salud y que no retirará los productos bovinos que ya están en el mercado.

Según el ministerio de Agricultura irlandés, 38 granjas de ganado vacuno del país han alimentado a sus animales con el pienso contaminado por dioxinas tóxicas del tipo policlorinato de bifenilo, detectado hasta ahora sólo en cerdos.

La alerta alimentaria lanzada el pasado domingo ha provocado ya el sacrificio de más de 100.000 cerdos y la retirada de todos los productos de porcino elaborados a partir del 1 de septiembre, lo que también ha contribuido al despido temporal, en apenas dos días, de unos 2.000 trabajadores del sector.

El Ejecutivo de Dublín está decidido a rebajar ahora la alarma provocada por las últimas noticias para proteger el mercado de bovino, la industria agroalimentaria más importante del país con un volumen de negocio anual superior a los 2.500 millones de euros.

Los resultados obtenidos hasta ahora de esas tres granjas de vacuno determinan que los niveles de dioxinas encontrados en los animales son hasta tres veces superiores a los permitidos por la ley, mientras que los encontrados en la carne porcina, que eran de entre 80 y 200 veces superiores, añadieron fuentes de Agricultura.

"Técnicamente, los resultados dicen que (la carne) no cumple los requisitos, pero no hasta unos niveles que representen una amenaza para la salud pública", explicó hoy en ministro irlandés de Agricultura, Brendan Smith, durante una rueda de presa en Dublín.

El titular del sector agropecuario indicó que todos los animales que registren niveles de dioxinas superiores a los permitidos, así como sus productos derivados, serán eliminados de la cadena alimenticia, aunque subrayó que no se retirarán los productos que ya están en el mercado.

También salió en defensa de las medidas adoptadas por Agricultura el primer ministro irlandés, Brian Cowen, quien recordó que "sólo un 0,2 por ciento de la producción anual de vacuno" está infectada.

Cowen se ha mantenido desde el pasado domingo al frente de la crisis agroalimentaria, coordinando con sus funcionarios la respuesta a la alerta sanitaria, informando a la Unión Europea sobre la actuación de su Gobierno y negociando con los empresarios del sector.

Hoy mismo, el "Taoiseach" (primer ministro) presidió una nueva ronda de conversaciones con los representantes del sector para tratar de reanudar el sacrificio de miles animales.

Los criadores de cerdos se negaron este lunes a continuar con el sacrificio de animales hasta que el Ejecutivo se haga cargo de la factura surgida por la retirada masiva de sus productos porcinos, que valoran en unos 200 millones de euros.

La Autoridad irlandesa de Seguridad Alimentaria (FAS) recomendó la imposición de restricciones en ocho granjas de vacuno de Irlanda del Norte donde se ha usado el pienso contaminado destinado a la alimentación de la cabaña porcina, pero precisó que la carne actualmente en venta en la región es "segura".

La directora de FAS, Maria Jennings, opinó que "no se puede descartar la posibilidad de que la carne de las granjas de vacuno contaminada haya pasado a la cadena alimentaria", aunque insistió en que la probabilidad de encontrar contaminación en el vacuno es "mucho menor" que en el caso del porcino.

Jennings explicó que al ganado vacuno se le alimenta con varios tipos de pienso y que su crianza no es tan intensiva como la de los cerdos, al tiempo que aquel digiere y procesa el alimento de manera diferente, lo que reduce el riesgo de infección.

El Gobierno ha identificado a la compañía Millstream Power Recycling Limited, del condado de Carlow (interior del país), como la fuente de la contaminación tras demostrar que utilizó aceite industrial -no apto para humanos- en su cadena de producción de piensos para animales.