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Israel bombardea Ciudad de Gaza mientras continúa la diplomacia

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Nidal al-Mughrabi

Las fuerzas israelíes lanzaron el jueves el bombardeo más implacable contra los superpoblados vecindarios de Gaza, alcanzando un complejo de la ONU y un edificio de medios de comunicación en la que podría ser la ofensiva final antes de un alto el fuego.

El responsable de Hamás Ayman Taha calificó la guerra urbana, en la que también se vio afectado un hospital, como un intento de obligar al grupo islamista a aceptar los términos israelíes para una tregua. Al menos 15 palestinos murieron, según fuentes médicas.

La agencia de ayuda a los palestinos de las Naciones Unidas, UNRWA, dijo que su complejo, donde estaban refugiados hasta 700 palestinos, fue alcanzado dos veces por fuego israelí y tres miembros de su personal resultaron heridos. Un denso humo procedía de su depósito de combustible y alimentos.

El secretario de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, calificó el ataque de "atrocidad". En una reunión posterior, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, se disculpó ante Ban pero dijo que el ataque se vio provocado por disparos de palestinos armados desde el complejo.

"Es absolutamente cierto que fuimos atacados desde ese lugar", dijo Olmert.

El hospital Al Quds y un edificio donde Reuters y otros medios de comunicación tienen sus oficinas también fueron alcanzados. Un médico fue citado diciendo que el centro sanitario fue objeto del fuego israelí. Abu Dhabi TV dijo que un avión israelí disparó un misil contra el edificio de los medios.

Dos periodistas resultaron heridos pero no se informó de ninguna víctima en el hospital, donde el ataque provocó fuego en las oficinas de administración y los pacientes bajaron presas del pánico a la planta baja, buscando seguridad.

Decenas de aterrorizados residentes fueron vistos huyendo a pie. Miles más se refugiaban en casas que brindaban un precario albergue mientras las explosiones sacudían las calles llenas de escombros y cubiertas de humo.

"Es una catástrofe", dijo una mujer que caminaba rápidamente alejándose del área y llevando un niño en sus brazos mientras otros dos niños corrían detrás de ella para no quedarse atrás.

"Cogimos nuestro dinero y pasaportes. Tenemos que llevar algún tipo de identificación con nosotros en caso de que muramos", señaló. "Hamás puede declarar la victoria si quiere, pero nosotros simplemente necesitamos que este derramamiento de sangre termine", agregó.

La cifra de muertos palestinos en la ofensiva por tierra y aire ascendió a al menos 1.073 personas, según el Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás. Un grupo de derechos humanos palestino afirmó que 670 de los muertos eran civiles.

Del lado israelí ha habido 13 muertes, 10 de soldados y tres de civiles, que fallecieron por cohetes disparados por Hamás hacia el Estado judío desde que Israel lanzó la campaña militar el 27 de diciembre para acabar con los mismos.

ALTO EL FUEGO

Un diplomático occidental de alto rango dijo que Israel parecía estar intentando lograr ganancias de último minuto por tierra antes de que se imponga una tregua para poner fin a la ofensiva.

"Es una clásica estrategia israelí", dijo el diplomático.

Un enviado israelí se reunió el jueves en El Cairo con mediadores egipcios, después de que una delegación de Hamás concluyera sus conversaciones sobre la propuesta egipcia de tregua, insistiendo en su demanda de que Israel retire sus tropas y levante el largo bloqueo sobre Gaza.

Israel, que quiere además garantías de que Hamás no pueda conseguir más armas de contrabando por los túneles bajo la frontera con Egipto, dijo que no accedería a una tregua que permita a los islamistas palestinos rearmarse.

"Mantendremos la presión militar sobre Hamás, sobre la máquina militar de Hamás", dijo Mark Regev, portavoz de Olmert, al canal de televisión Al Yazira.

"Y al mismo tiempo, hoy tenemos una delegación de alto rango en El Cairo para discutir los parámetros del final que queremos ver lo más pronto posible", dijo.

El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, dijo en comentarios transmitidos que las fuerzas armadas de Israel "lucharían hasta el último minuto".