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Italia homenajea a Antoni Tàpies con una exposición retrospectiva de su obra

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La ciudad de Catanzaro, en el sur de Italia, acoge desde hoy y hasta el próximo 14 de marzo una exposición retrospectiva de la obra del español Antoni Tàpies (Barcelona, 1923), con la que se quiere rendir un homenaje a una de las figuras más destacadas del arte europeo contemporáneo.

La exposición, titulada "Materia e Tempo" ("Materia y tiempo", en italiano), se inaugura este sábado en el Museo de Arte de Catanzaro (MARCA) coincidiendo con la víspera del cumpleaños del pintor y escultor catalán, que mañana cumple ochenta y seis años.

Hasta el próximo marzo, los habitantes y turistas del sur de Italia podrán visitar esta muestra, en la que figuran algunas obras de Tàpies que hasta ahora no han sido exhibidas en público en territorio italiano, reunidas todas en una selección de creaciones "impregnadas de una presencia silenciosa", según explican los organizadores en una nota de prensa.

Más de 50 creaciones del español, entre cuadros, esculturas, murales, dibujos, composiciones gráficas y libros ilustrados, son las que el MARCA exhibirá dentro de esta muestra, que acoge obras provenientes de importantes colecciones públicas y privadas italianas y extranjeras.

"La obra de Tàpies revoluciona el orden tradicional de las cosas para afirmar una cosmogonía caracterizada por deflagraciones improvisadas", comenta el comisario de la exposición y director artístico del MARCA, Alberto Fiz, en el comunicado.

"Los materiales son infinitos en relación con una absoluta libertad creativa, en la que, desde el fango al cartón, desde los deshechos a la paja, todo se pone a prueba ante una existencia en continua metamorfosis", añade.

Entre las obras del artista español que se exponen en Catanzaro figuran "Creu i copa" (2003), composición pictórica de 2 por 3,4 metros, así como "Diptic amb fusta" (1983) o "Homenatge a la materia" (2006), obras de un tamaño también considerable.

Asimismo podrán verse algunos murales expuestos en 2004 en el Museo Reína Sofía de Madrid que corresponden a su producción creativa de los años ochenta del pasado siglo.

La idea de la exposición, según sus responsables, es "testimoniar la extraordinaria vitalidad del artista, que ha sabido manipular los materiales y las formas, llegando a un resultado de absoluto equilibrio -en algunos aspectos visionario-, donde el cuadro es en sí mismo el objeto de la representación y no una ventana al mundo".