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Italia pasa la factura de la crisis a los ciudadanos y el mercado no se lo cree

El Senado da el visto bueno a un plan que transfiere el ajuste al bolsillo de los italianos en los años en los que no tocará ya gobernar a Berlusconi

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¿Sería verosímil que el presidente español aprobara mañana un plan de brutales recortes cuyo principal peso recayera en los próximos años, es decir, en la siguiente legislatura en la que puede no gobernar el PSOE? La posibilidad suena política, y económicamente, descabellada, pero eso es exactamente lo que ha sucedido en Italia, un país en el que bajo el Gobierno de Silvio Berlusconi parece que todo es factible.

Il Cavaliere logró ayer un exiguo triunfo al lograr el visto bueno del Senado, con 161 votos a favor frente a 135 en contra, a un plan de ajuste que intentará sanear las resquebrajadas arcas públicas y, sobre todo, tranquilizar a los mercados. La presión sobre la deuda italiana ha provocado que el Ejecutivo sumara a última hora medidas por 32.000 millones de euros. En total, Italia ajustará su gasto en los próximos cuatro años en 79.000 millones.

El copago sanitario y las pensiones son el plato fuerte de los ajustes

El truco del plan, el segundo que aprueba el Gobierno de Berlusconi, radica en que el grueso de su ejecución tendrá lugar en 2013 y 2014, dos ejercicios que entran dentro de la próxima legislatura en la que, con las encuestas actuales, no gobernaría el partido del magnate milanés.

De hecho, para los próximos dos años, el programa sólo espera recortar 3.000 y 6.000 millones, respectivamente. Calderilla para un país cuya deuda pública supera a las de España, Irlanda y Grecia juntas. De la voluntad del próximo Ejecutivo dependerá en gran medida el éxito del plan de recortes, una incertidumbre que conocen los mercados, que ayer reaccionaron indrédulos a los recortes.

Así, el Tesoro italiano emitió en una subasta bonos por valor de 2.965 millones de euros de 5 y 15 años de plazo. En este segundo tramo, la rentabilidad del 5,9% fue la más alta desde que Italia está en el euro. La desconfianza se extendió además a la prima de riesgo (la diferencia con el bono alemán a diez años) que volvió a repuntar hasta los 289 puntos (diez puntos más que el día anterior). La Bolsa de Milán perdió más de un 1% y sigue liderando los recortes en el año entre las principales plazas bursátiles del mundo.

Portugal dijo ayer que los recortes alargarán la recesión hasta 2014

Al próximo Gobierno le tocará además capear con el descontento que provocará, de forma más que previsible, los ajustes diseñados por los conservadores. Una cuantiosa parte de las medidas del plan trasladan la carga de la crisis a los ciudadanos, con métodos recaudatorios como el copago sanitario (habrá que pagar 25 euros para ir a urgencias y diez cada vez que haya que ir al especialista).

El recorte en las pensiones es otro de los platos fuertes del paquete de medidas, que se producirá en varios frentes. Por un lado, se reduce el derecho a jubilarse anticipadamente para los que tienen carreras de cotización superiores a los 40 años. Además, a partir de 2013, la edad de jubilación será tres meses superior a la actual (65 años para los hombres y 60 para las mujeres). También se recortan las pensiones más altas, en un 5% para las que van desde 90.000 a 150.000 euros y en un 10% para las que estén por encima.

Las familias verán además suprimidas muchas de sus deducciones fiscales por cuestiones relacionadas con la sanidad, la educación o las guarderías. Estas desgravaciones se recortarán en un 5% en 2013 y del 20% en 2014. Sus ahorros también se verán penalizados porque se impondrá una tasa a los depósitos bancarios, desde 34 euros por debajo de los 50.000 euros hasta 1.100 euros para los que superen el medio millón de euros.

Merkel abre la puerta a la reunión del euro si hay un consenso previo

Para paliar las críticas, el Gobierno ha adoptado algunas iniciativas populares, como la limitación del uso de los vuelos de Estado, o la restricción de cilindrada en los coches oficiales. También se pone la lupa sobre los gastos de las regiones y entes locales, donde se aspira a drenar 21.600 millones de euros.

Está por ver cómo afectarán estas propuestas a la economía italiana, estancada desde hace casi una década. Ayer mismo, el ministro de Finanzas portugués, el último país en anunciar un plan de ajuste, anunció que la economía de su país se contraería un 2,3% en 2011 y un 1,7% en 2012, como consecuencia del plan de ajustes.

Por su parte, en un discurso melodramático ante el Senado italiano, el ministro de Finanzas, Giulio Tremonti cuya mala relación con Berlusconi ha debilitado la acción de Gobierno, aseguró que 'Europa tiene una cita con el destino. La salvación ya no vendrá desde las finanzas sino desde la política. Como en el Titanic, no sólo los pasajeros de primera clase se pueden salvar'.

Desde que Italia se puso bajo el bombardeo de los mercados el viernes pasado, los ministros del euro han dejado de entender la crisis como 'periférica' para asumirla como 'sistémica'. A este cambio de concepto se agarra el primer ministro de Grecia, Yorgos Papandreu, que ayer advirtió de que los próximos días serán 'claves' para el euro. En este sentido, la canciller alemana, Angela Merkel, dejó abierta la puerta a hacer una cumbre del euro en la que se sienten las bases definitivas del segundo rescate griego. Merkel dio a entender que una vez que los miembros del euro tuvieran una idea clara de cómo articular el rescate, sería posible convocar una reunión.