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Italia, sigue a Francia y queda fuera del Mundial

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Italia, la actual campeona del mundo, protagonizó el jueves una humillante eliminación en la fase de grupos del Mundial de Sudáfrica al perder 3-2 ante Eslovaquia, siguiendo a otra potencia europea, Francia, en abandonar la competición antes de lo esperado.

En una de las sorpresas más impresionantes del mundial, Eslovaquia, número 34 del mundo y que acudía a una Copa del Mundo como nación independiente por primera vez, batió a una envejecida selección "azzurra" y se clasificó a octavos de final junto a Paraguay, primera del Grupo F tras empatar 0-0 con Nueva Zelanda en el otro partido.

Cuando el árbitro pitó el final, los eslovacos bailaron de alegría mientras que los italianos, muchos sabiendo que no jugarán otro Mundial por la edad, se derrumbaron incrédulos. El resultado dejó conmocionados a los asistentes al estadio Ellis Park de Johannesburgo, donde las banderas italianas dejaron de ondear casi desde el principio.

El delantero Robert Vittek marcó dos tantos, uno en cada mitad, Antonio Di Natale anotó el primer gol para Italia a falta de nueve minutos para el final, pero el eslovaco Kamil Kopunek volvió a alejar a su selección en el marcador en el minuto 89.

Fabio Quagliarella acortó distancias para Italia y marcó el 3-2 en el minuto 92, pero no fue suficiente para seguir en la competición.

"Es justo volver a casa y entender por qué ha ocurrido esto", dijo el portero italiano Gianluigi Buffon, que no ha podido disputar ningún partido pese a estar convocado por un problema de ciática.

"Jugamos con nuestros corazones, y eso es lo que ha decidido el partido hoy", afirmó Vittek. "Ni soñábamos esto".

AMARGA DESPEDIDA

La derrota supone también un amargo adiós al seleccionador italiano, Marcello Lippi, así como a las de Fabio Cannavaro y Gennaro Gattuso, ya que los tres habían dicho que no volverán a competir con la 'nazionale'.

"Asumo toda la responsabilidad. Si durante hora y cuarto el equipo ha estado bloqueado desde el punto de vista psicológico, la culpa es de quien lo ha entrenado, de quien lo ha construido", dijo un cabizbajo Lippi en conferencia de prensa, antes de que se le hiciera una pregunta.

El fracaso de Italia, con dos empates y una derrota, sigue al espectacular fracaso de Francia, subcampeona en el Mundial de 2006. Es la primera vez que los dos anteriores finalistas caen en la primera fase del siguiente torneo.

Eslovaquia, que introdujo cuatro cambios para reforzar sus opciones de ataque dado que debía ganar para tener opciones de clasificarse, arrancó el partido con brillantez y demostró una velocidad de movimiento de la que Italia ha carecido todo el torneo.

Daniele De Rossi regaló el balón y Eslovaquia atacó por el corazón de la defensa italiana. Juraj Kucka jugó el balón antes de pasárselo a Vittek, que remató cayéndose desde la frontal del área para batir al portero Federico Marchetti.

Vittek marcó su segundo gol en el primer palo y, después de que Di Natale acercara a Italia, el sustituto Kopunek sumó el tercero para Eslovaquia. Quagliarella situó el 3-2 con un fantástico disparo desde larga distancia que batió a Jan Mucha pero era muy tarde para los italianos.

La mejor oportunidad de Italia se produjo en la primera mitad, cuando el eslovaco Martin Skrtel despejó muy cerca del larguero, una muestra de lo mal que Italia ha jugado en Sudáfrica, mientras que Skrtel sacó un remate de Quagliarella sobre la línea de gol en la segunda mitad.

"Estaba convencido de que los hombres que escogí podrían haber dado algo más, pero esta vez no he sido capaz de dar las motivaciones adecuadas, de tocar las cuerdas adecuadas para tener una actuación más adaptada a nuestro fútbol, y lo siento enormemente", dijo Lippi.

El entrenador de 62 años, héroe nacional tras llevar a la "azzurri" a ganar la Copa del Mundo de 2006, será reemplazado por Cesare Prandelli. Lippi dejó la selección inmediatamente después de su triunfo en Alemania, pero regresó en 2008 tras la decepcionante actuación de Italia en la Eurocopa, sustituyendo a Roberto Donadoni.

"No me arrepiento de volver, volví con gran entusiasmo (...) Voy a tomarme algunos meses de vacaciones y luego con la cabeza fría haremos las valoraciones oportunas".

SIN TANTO BRILLO

Paraguay empató sin goles ante Nueva Zelanda, lo que le dio el pase a octavos como líder de grupo, aunque sin el brillo y la calidad que han mostrado otras selecciones sudamericanas. La "albirroja" volvió a mostrar un fútbol ofensivo poco contundente e impreciso ante la ordenada defensa neozelandesa.

Los paraguayos no buscaron dominar el centro del campo, sino que apostaron por transiciones rápidas por las bandas para evitar el grueso de la defensa rival en el centro del área.

Sin embargo, la falta de precisión en los pases y el buen repliegue defensivo de los oceánicos les negaron una llegada clara a la portería defendida por Mark Paston. El centrocampista paraguayo Cristian Riveros la tuvo en sus botas en el minuto 61 tras un centro de Denis Caniza al área, pero Paston, atento, pudo desviar la ocasión más clara para los de Gerardo Martino.

"Creo que tuvimos muchos problemas en el lugar donde no esperábamos tenerlos, que era en ataque", dijo Martino a los periodistas cuando finalizó el encuentro.

"Pensé que ahí ibamos a encontrar los espacios necesarios y por el contrario pensé que nos iban a hacer un poco de daño con las pelotas aéreas y esto no sucedió porque el equipo siempre presionó muy bien (...) no tuvimos movilidad como para crear demasiadas situaciones de gol", agregó.

En el primer tiempo, los "albirrojos" apenas tuvieron ocasiones claras de gol, más allá de un par de disparos de su capitán Caniza, cuyas proyecciones ofensivas por la banda derecha fueron de las mejores bazas de ataque sudamericanas.

Tan sólo un disparo a puerta y ningún córner reflejan el pobre balance ofensivo de los guaraníes en los 45 minutos.

Un poco más eléctricos en la segunda parte, lo intentaría Edgar Benítez a pase de Roque Santa Cruz, pero de nuevo el portero logró atajar el remate.

Los oceánicos compensaron su menor calidad individual con un despliegue táctico ordenado, defendiendo con cinco hombres en línea apoyados por dos centrocampistas de contención y estirándose para atacar con hasta tres hombres en punta.