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Japón sopesa contribuir en el FMI para rebajar la tensión en Europa

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El ministro de Finanzas japonés, Jun Azumi, confirmó hoy que Japón está "considerando" su contribución a la ampliación de recursos adicionales del Fondo Monetario Internacional (FMI) para aliviar las tensiones en la Eurozona.

"Estamos considerándolo. Pero no nos encontramos en situación de poder mencionarlo", afirmó Azumi en declaraciones recogidas por la agencia local Kyodo, en las que también negó que se haya determinado la cantidad concreta de la posible contribución.

El FMI, con sede en Washington, busca reunir hasta 500.000 millones de dólares en fondos adicionales destinados a préstamos para poder acometer los crecientes desafíos globales, en especial para aliviar las tensiones por la crisis de deuda europea.

"Japón siempre ha contribuido con el FMI", añadió Azumi, que, además, afirmó que comprende la posición de la institución, de la que Japón es el segundo país con mayor cuota de representación tras EEUU.

Por otra parte, Azumi señaló que su Ministerio vigila de cerca el mercado de divisas y que, si lo considera necesario, intervendrá en el mismo para evitar la especulación del yen, después de que ayer el euro marcó su máximo de los últimos dos meses respecto a la divisa nipona en EEUU.

En la apertura del mercado en Tokio, la divisa europea se intercambió temporalmente en la banda de los 103,10 yenes, por encima de los 102,56 registrados ayer por la tarde, y después de tocar ayer al cierre de Wall Street su máximo en dos meses tras cambiarse momentáneamente en 103,28 yenes.

El euro se apreció por la menor preocupación de los mercados en la situación de la crisis en Europa, después de que ayer los ministros de Finanzas de la eurozona vincularon el segundo rescate a Grecia a la aprobación de una serie de condiciones previas y nuevos e importantes ajustes, detalló Kyodo.

El yen, que a mediados de enero tocó su mínimo frente al euro en once años al caer hasta cerca de 97 yenes, está considerado un valor refugio en momentos de incertidumbre económica.

En 2011, el Ejecutivo nipón intervino dos veces de forma unilateral en el mercado, en agosto y en octubre, para abaratar la moneda local, aunque los efectos de esas operaciones se disiparon a los pocos días.

La fortaleza del yen perjudica a las empresas exportadoras niponas, un pilar de la economía nipona, ya que reduce su competitividad y recorta sus beneficios a la hora de repatriarlos.