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Jiménez se pone al servicio del ganador

Los militantes desoyen las encuestas que manejaba el PSOE

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'Tomás Gómez es desde hoy mi candidato'. De esta forma asumió ayer Trinidad Jiménez su ajustada derrota en las primarias. Los socialistas madrileños no se han creído las encuestas ni el proyecto de la 'ilusión', tal y como lo calificó la propia ministra cuando presentó oficialmente su candidatura a las primarias. Su candidatura no ha cuajado, por la mínima, ante la militancia.

Los afiliados han tenido en cuenta el mensaje político de Tomás Gómez y su gestión al frente del PSM en los últimos años más que los estudios demoscópicos. 'Los militantes han hablado hoy para dar su confianza a Tomas Gomez', reconoció visiblemente emocionada la ministra ante sus simpatizantes, congregados en un céntrico hotel madrileño. Jiménez les dio las gracias 'por participar y por hacer más grande, mas fuerte y más unido al PSM'.

Los seguidores de la ministra no creen en una candidatura de integración

'De nuevo, como siempre en nuestra historia, las mujeres y hombres socialistas han vuelto a escribir una página de democracia, de compromiso y de futuro' afirmó. La ministra habló con Tomás Gómez, a quien trasladó 'personalmente' sus felicitaciones y para quien a partir de hoy mismo pedirá el voto 'con la misma convicción' con la que lo ha pedido para ella misma en las últimas semanas. Por eso, Jiménez se mostró convencida de que el próximo mes de mayo Gómez será 'el próximo presidente' de la Comunidad de Madrid.

Jiménez llegó entre la lluvia y en coche oficial hasta el Hotel Meliá Princesa, donde la esperaban cientos de militantes. Acompañada por el candidato socialista a la alcaldía de Madrid, Jaime Lissavetzky, la ministra fue recibida por el portavoz de la plataforma en su apoyo, David Lucas, así como por el secretario de movimientos sociales del PSOE, Pedro Zerolo.

Consideran que la derrota no perjudica su trayectoria

Nada más entrar al hall del hotel, los asistentes irrumpieron en aplausos y lanzaron proclamas como 'presidenta' o 'valiente'. A duras penas, Jiménez consiguió llegar a la sala donde realizó su comparecencia. 'Más de 7.000 compañeros quieren que nosotros sigamos participando en este proyecto. Juntos hemos hecho al PSOE un partido más fuerte, más sólido y más unido', aseguró ante una militancia que contenía su emoción.

Pero desde su equipo no creen en una candidatura de integración. 'Lo lógico sería que siguiera haciendo el trabajo que lleva desarrollando desde hace años en el Gobierno', afirman. Tampoco consideran que esta derrota vaya a afectar su trayectoria política. 'Ha demostrado su eficacia y su solvencia en el ministerio ahora, cuando fue concejala del Ayuntamiento de Madrid y como secretaria de Estado para Iberoamérica', recalcan.

Jiménez ha hecho de unas encuestas internas del PSOE, que la situaban como la candidata con más posibilidades para ganar a Esperanza Aguirre, toda una campaña de primarias. A principios de agosto interrumpió sus vacaciones en su Málaga natal para regresar a Madrid y presentarse como la candidata de la 'ilusión' en la carrera hacia las primarias, después de que el equipo de Zapatero la situara como la preferida por la ciudadanía.

Jiménez ha hecho de las encuestas internas su campaña

Ella ha insistido desde entonces en que el presidente no le pidió nada. 'Todo es fruto de una reflexión', aseguró el 10 de agosto cuando confirmó oficialmente su intención de participar en las primarias ante el edificio del Ministerio de Sanidad. A partir de ese momento comenzó la movilización a favor de su candidatura. Un grupo de personas creó 'de la nada', todo 'un equipo paralelo al aparato regional', según apuntan desde la plataforma de apoyo a la ministra.

'La dirección federal no ha tenido nada que ver en el desarrollo de la campaña. Ha habido mucho trabajo y disciplina', destaca Ángeles Álvarez, secretaria de Acción electoral del PSM. Están más que satisfechos con el trabajo realizado porque en el último mes se ha gestado 'un ambiente de entusiasmo insólito en cualquier proceso anterior de estas características', apuntó Álvarez. 'Ha habido un buen rollo que se ha intentado contagiar a las agrupaciones madrileñas', recalcó.

Pero en su campaña también ha influido la fortaleza orgánica de la ministra. Si bien Tomás Gómez ha dispuesto del apoyo mayoritario de la ejecutiva regional de su partido, Trinidad Jiménez ha sido la favorita de la mayoría de los diputados socialistas en la Asamblea de Madrid, y de prácticamente la totalidad de los concejales del PSM en el Ayuntamiento de Madrid.

Partía con el respaldo de Zapatero y de su equipo

A su favor se ha situado el número dos de Zapatero en el partido, el ministro de Fomento José Blanco, el titular de Interior, Alfredo Rubalcaba, y varios diputados nacionales como Eduardo Madina o Pedro Sánchez. Esos apoyos han podido ser determinantes en la campaña de Jiménez de las últimas semanas.

Pese a la hostilidad con la que fue recibida su candidatura por ciertos sectores del PSM que la consideraron una nueva 'imposición' de Ferraz, y a la fortaleza de Gómez en el seno de la ejecutiva socialista madrileña, la ministra consiguió en dos semanas 5.804 avales de los afiliados, sólo 745 menos que su rival.

'Gómez partía con un respaldo del 97% de su partido, y la gente de su equipo dudaba incluso de que Trini consiguiera los 2.600 avales necesarios para consagrarse oficialmente como candidata', recordó David Lucas, el portavoz de la plataforma de apoyo a la ministra. Cuando el 21 de septiembre el propio Lucas depositó en la sede del PSM de Callao los documentos con las cerca de 6.000 firmas en apoyo de Jiménez, 'los caminos de los dos candidatos se cruzaron', insiste.

Trinidad Jiménez se convenció de que era una apuesta segura para cambiar el signo político en la Puerta del Sol sede del Gobierno regional y así se lo transmitió a los militantes en sus últimas intervenciones. Se basó, siempre, en las encuestas. Y no le ha salido bien.