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Un joven de 28 años nuevo rey de Bután

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De tradición medieval y espíritu budista, un joven de 28 años educado en Oxford asumió la corona de Bután el jueves, para dirigir la democracia más nueva del mundo en su adaptación al mundo moderno.

Cuando el abad cantó consignas sacras para otorgarle sabiduría, compasión y visión, Jigme Khesar Namgyel Wangchuck fue coronado quinto Druk Gyalpo de Bután, o Rey Dragón, por su propio padre, quien implantó la democracia y abdicó hace dos años.

túnica por debajo de la rodilla como llevan todos los butaneses - se sentó con las piernas cruzadas en el trono de oro, con mirada solemne y una efímera sonrisa, mientras recibía las ofrendas y los bienes.

La roja y negra corona de seda, bordada con imágenes de calaveras blancas y una cabeza de cuervo azul en la parte superior, representa al dios supremo de la guerra de Bután y una monarquía que unió al país desde hace 100 años y continúa siendo muy popular.

Este encantador rey joven, quien ha estudiado en Estados Unidos e India, personifica los cambios radicales producidos en el conservador reino Himalaya: un país reciente, una joven democracia, con un ojo puesto en el mundo, pero con un pie plantado en su pasado.

"No necesito nada," dijo a la multitud que fue a presentar sus respetos por la tarde.

"Lo que es importante para mí son las esperanzas y aspiraciones de la gente y una larga y saludable vida para mi padre Jigme Singye Wangchuck".

"En esta ocasión especial, rezar y desear que el sol y la felicidad brille siempre en nuestro país".

Liberado de las cargas que el Gobierno de su padre soportó, Wangchuck permanece como un importante símbolo de la unidad nacional y la estabilidad en un país de 635.000 habitantes que superan una transición a la modernidad a veces traumática y divisiva.

El primer ministro Jigmi Thinley, a la vez que describió al rey como "notablemente atractivo", también le calificó como el "guardián de la democracia"

La larga ceremonia tuvo lugar en la amplia y de blancas paredes, dzong, una fortaleza, monasterio y residencia del gobierno en la capital, Thimphu.

Al amanecer, se descubrieron tres tapices, cada uno con cuatro historias, representando a Buda y a los gurús que llevaron la religión a Bután.

Cuando se elevó el sol de la mañana, llegó el rey seguido de una procesión de monos rojos con togas, cortesanos llevando pancartas de colores, funcionarios vestidos de forma inmaculada.

Entre la expectante multitud se encontraba el aliado presidente indio Pratibha Patil y su más poderosa dirigente Sonia Gandhi, y sus dos hijos Priyanka y Rahul. Los Gandhi han sido siempre buenos amigos de la familia real del Reino de Bután.