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Un joven de 31 años y 260 kilos será operado para perder 160 en año y medio

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Gustavo Moreno, un joven colombiano de 31 años que pesa 260 kilos, será sometido esta semana en Barcelona a una intervención de "by-pass" gástrico para lograr que adelgace 160 kilos en el plazo de un año y medio y poder hacer vida normal, muy limitada actualmente por la obesidad mórbida que padece.

El paciente, que ha llegado a pesar 280 kilos, ha explicado a Efe que desde que nació ha sido obeso, pero que su gordura se convirtió en problema a partir de los 15 años, cuando en poco tiempo dobló de peso.

"Ahora -ha dicho- no puedo trabajar ni hacer ninguna actividad y quiero adelgazar para volver a trabajar en el aeropuerto en el que tenía un trabajo, y porque tengo novia y quiero llevar una vida normal".

Moreno, que tiene otros familiares con el mismo problema, entre ellos una hermana de 19 años que también se ha operado para tratar el problema de obesidad que padecía, será intervenido el próximo jueves día 30 en la clínica Teknon de Barcelona por el equipo del doctor Carlos Ballesta.

Según este experto, el paciente tiene todos los problemas de salud asociados al gran sobrepeso que padece, como hipertensión y diabetes, y una hipertrofia ventricular con una dilatación auricular y una insuficiencia mitral que pone en riesgo su vida, debido al alto riesgo de infarto que tiene.

El doctor Ballesta tiene una gran experiencia en este campo, ya que ha operado a unas 3.000 personas con obesidad mórbida. Un paciente de Paraguay que pesaba 317 kilos, al que intervino hace tres años y que ahora pesa unos 90 kilos, ha sido el caso más severo de obesidad que ha tratado.

Ha asegurado que en los últimos años se ha incrementado la gravedad de la obesidad de los pacientes que trata, y que "esta situación va en aumento porque cada vez hay más niños y más adolescentes obesos".

Hasta el año 2005, según los datos del Centro Laparascópico del doctor Ballesta, el promedio de peso de los pacientes que se operaban estaba entre 130 y 150 kilos, y lo máximo eran unos 210, pero actualmente la media está en 180-190, lo que significa que hay muchos pacientes con más de 200 kilos de peso que pasan por el quirófano.

De los 550 casos operados en este centro entre 2007 y 2009, la edad media de las personas intervenidas se situaba en casi 39 años, y el 69% de los pacientes eran mujeres.

Las mismas fuentes han señalado que en los últimos cinco años la mortalidad por la intervención, que se hace mediante laparoscopia, ha sido de cero, y que sólo hubo complicaciones mayores en 50 casos, que suponen el 9 por ciento de los operados, y menores en otros 25, que representan un 4,5%.

Entre los años 2002 y el 2006, los pacientes operados en este mismo centro ascendieron a 1.200 y de todos ellos siete no superaron el proceso de intervención por distintas causas, lo que supone una mortalidad del 0,58%, una tasa que para Ballesta es muy baja ya que se considera centro de excelencia al que está por debajo del uno por ciento.

A Gustavo Moreno se le operará vía laparoscopia a través de cinco pequeñas incisiones en el abdomen por las que se introducirá el material que hará posible reducir su estómago y que luego se unirá directamente con partes lejanas del intestino, una técnica que se denomina mixta.

Un año después de que el peso de Gustavo se estabilice en unos cien kilos, tendrá que operarse otra vez, pero esta vez para eliminar la piel que le sobre.