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El joven reimplantado agradece al cirujano que haya luchado tanto por salvar la pierna

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El joven de 20 años al que le han reimplantado la pierna derecha, tras mantenerla "viva" en la ingle y tobillo izquierdos, ha agradecido al cirujano Pedro Cavadas que haya "luchado tanto" por realizar esta intervención para salvar la extremidad "porque gracias a él voy a poder caminar otra vez".

"Cuando sufrí un primer rechazo le dije que quería una prótesis, que no quería más, pero él (Cavadas) me dijo que quería luchar por el pie y que no se iba a rendir tan fácilmente", ha asegurado José de la Cruz a la agencia EFE.

El joven sufrió el pasado 4 de octubre la amputación de la pierna derecha en un accidente laboral con una cinta transportadora en la bodega en la que trabaja en la pedanía El Mañá, en Monóvar (Alicante).

"Estaba a punto de terminar de trabajar y fui a revisar la planta del depósito, en un descuido y con las prisa tropecé y solo me di cuenta de que me había hecho daño", ha explicado José de la Cruz, quien ha agregado que entonces llamó a sus compañeros "que se dieron prisa y gracias a ellos estoy aquí para contarlo".

También ha agradecido el trabajo que está realizando el equipo de Pedro Cavadas. "No tengo palabras para agradecerle cómo me está haciendo esto, se lo agradezco por haber luchado tanto por el pie, porque gracias a él voy a poder caminar otra vez".

Según ha explicado, lo primero que hará cuando pueda caminar es ir al Santuario de la Virgen de la Esperanza. para "encenderle unas cuantas velas". y al cementerio a ver a su abuela.

José de la Cruz también ha agradecido la ayuda económica que está recibiendo su familia, ya que él es el único que tiene trabajo en la familia, porque su padre se quedó en paro el pasado mes de junio.

Cuando el joven llegó al hospital la lesión era "muy sucia" y en lugar de reimplantar la pierna en su sitio, ante el riesgo de complicaciones y de la pérdida del reimplante, Cavadas decidió el reimplante de la extremidad amputada en la ingle de la pierna izquierda hasta que el muñón de la pierna derecha estuviese limpio.

El 10 de octubre se transfirió el pie derecho desde la ingle izquierda al muñón derecho, que aparentemente ya estaba limpio, aunque durante el postoperatorio surgieron complicaciones que obligaron a varias microcirugías complejas para solucionarlas.

Once días después, el 21, y ante una infección incontrolable de la herida que ocasiona la oclusión de la circulación del pie derecho, fue transferido de nuevo a la pierna izquierda, pero en esta ocasión al tobillo, para poder controlar la infección y restablecer la circulación en el pie.

El día 10 de noviembre se transfirió por segunda vez la pierna derecha desde el tobillo izquierdo al muñón derecho, aunque esta vez la intervención transcurrió sin complicaciones.

Según Pedro Cavadas, el paciente, que aún permanece hospitalizado "estable y encantado", ha sufrido un acortamiento del esqueleto de la pierna de aproximadamente doce centímetros, que en cerca de un mes será corregido mediante el alargamiento de la tibia.