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Los jóvenes marginales se refugian en el fútbol en Sudáfrica

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Niños y jóvenes marginales de Alexandra, una de las barriadas pobres más grandes de Johanesburgo, aprovecharán el Mundial para relacionarse con personas de diferentes lugares y tratar de dejar atrás su difícil situación.

El torneo "Football for hope" (Fútbol por la esperanza) de la FIFA, que se jugará durante las dos últimas semanas del Mundial, reunirá a equipos de todo el planeta con la intención de integrar a los jóvenes afectados por distintos problemas.

"Durante la Copa del Mundo vamos a tener una especie de Mundial alternativo en Alexandra, vamos a traer a 32 equipos de todo el mundo, un total de 350 jóvenes", dijo el viernes a Reuters Mike Geddes, director general del programa.

Estos equipos están formados por jóvenes pertenecientes a organizaciones que utilizan el fútbol para mejorar la vida de la gente. Entre los participantes habrá "personas sin hogar de Inglaterra, delincuentes de Argentina, gente de África infectada por el VIH/sida, problemáticas distintas de lugares distintos", relató Geddes.

América Latina también estará representada, con delegaciones de México, Colombia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Chile.

Otros representantes llegarán desde Haití, India y Camboya. "Se seleccionan basándonos no en lo buenos o malos que sean en el fútbol, sino en el compromiso con la lucha contra los problemas sociales", comentó Geddes.

"En Camboya se usa al fútbol para educar a los niños en la lucha contra las minas antipersona", explicó.

Alexandra es la barriada pobre más antigua de Johanesburgo y la segunda más poblada, por detrás de Soweto, de donde provienen muchas de sus familias.

Esta zona, que tiene un gran estadio de fútbol en medio de las humildes casas de madera y chapa, es vecina de Sandton, la parte más rica de la ciudad. Allí, las grandes corporaciones tienen sus oficinas y también se ven mansiones fuertemente protegidas.

SUEÑOS CUMPLIDOS

El viernes, los representantes de Alexandra en el proyecto se mostraron orgullosos de ser parte de este movimiento financiado por la FIFA.

"Es muy importante, mi sueño siempre ha sido participar en algo que tenga que ver con un Mundial de la FIFA", dijo a Reuters Katlego Matlaga, un joven de 18 años vestido con una camiseta de fútbol blanca cubierta con un viejo saco azul, con las mangas remendadas.

"Voy a recibir el respaldo de gente de otras comunidades, esto es maravilloso. Esto me ayuda a no caer en la delincuencia", agregó con una gran sonrisa.

El torneo estará integrado por equipos mixtos, y los jóvenes también estudiarán las costumbres de las distintas delegaciones en un intento por fomentar la integración.

"Es la primera vez que juego al fútbol", dijo a Reuters Ayanda Kunene, una joven de 16 años de origen zulú y que hace pocos años se mudó a Johanesburgo.

"Esto no se trata solamente del fútbol, sino de aprender a comunicarnos con gente de otros lados con idiomas diferentes, es una gran experiencia", agregó la joven.

El proyecto es parte de las actividades de Responsabilidad Social en las que la FIFA invirtió 25 millones de dólares (20,5 millones de euros) entre 2007 y 2010.

A pesar de que tanto organizadores como participantes son conscientes de que el fútbol es sólo una parte del programa, este popular deporte es la gran motivación de muchos.

Matlaga, que el jueves vio el entrenamiento de Brasil en un estadio en Soweto, se mostró emocionado por el acontecimiento.

"Fue un sueño. Ver a Robinho, (Dani) Alves, Lúcio, es algo que nunca olvidaré".

Y así como algunos ya cumplieron sus sueños, otros aún esperan.

"Me encantaría conocer a Messi", dijo Kunene. "Me gusta mucho, es guapo y es un gran jugador", concluyó.