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Juan José Téllez cree que "se necesitan más sindicatos que versos"

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El periodista, poeta y narrador Juan José Téllez, autor de la antología de poemas que tienen que ver con la prensa "Poemas a toda plana" ha dicho a Efe que este libro "no es un homenaje póstumo a la prensa, pero en los tiempos que corren a los periodistas le harían más falta los sindicatos que los versos."

El antólogo aseguró a Efe que este libro, editado por Visor con un prólogo del poeta Luis García Montero, tampoco es "un catálogo de poetas periodistas o de periodistas poetas, sino una selección de poemas que tenían que ver, en mayor o menor medida, con las secciones habituales de un periódico."

Téllez recordó que "la poesía formó parte a menudo del contenido de los periódicos, basta asomarse a los del XIX, cargados de ripios irónicos, llenos de intención, afilados como el lápiz de un libelista", pero esta antología "restringe su jurisdicción al siglo XX y parte de lo que llevamos del XXI, su sumario es caprichoso, falto de rigor, apresurado, o sea, como el periodismo propiamente dicho."

Entre los poemas los hay de distintos países, continentes, culturas y lenguas, pero también coplas de carnaval, estrofas de raperos o letras de cantautores "quizá porque como aseguraba Carlos Cano, el cantautor fuera un periodista con guitarra", señaló Téllez.

Más de un centenar de poemas van encajando a lo largo de estas páginas en distintas secciones, desde opinión a nacional, internacional, sucesos, tribunales o economía.

"La sección deportiva abre con un poema de Alberti dedicado a un portero del Barça, Platko, húngaro que fue la estrella de una liguilla que jugó el equipo azulgrana con la Real Sociedad en los años 30, señaló Téllez, quien añadió: "Celaya asistió a aquellos partidos y escribió una contra-oda para desmentir a Alberti: el partido lo había ganado el Barcelona porque, según afirmaba, compró sencillamente al árbitro."

"Poemas a toda plana" no se olvida del imprescindible suplemento literario ni del dedicado a la mujer, que incluye un hermoso alegato de Eva Vaz contra la violencia de género o un poema irónico de Francisco Brines sobre las relaciones sentimentales de los monarcas, que daría para más de un reportaje en papel cuché.

Tampoco faltan obituarios -el "Réquiem" de José Hierro--, poemas-horóscopos, previsiones meteorológicas, secciones de radio y televisión, cartelera o anuncios por palabras, por ejemplo, "El chico Wrangler" de Ana Rossetti o la intencionada parodia que realizó Nicolás Guillén sobre los anuncios de compraventa de esclavos que aparecían en la prensa habanera del XIX.

También han entrado en la antología poemas escritos por presos de Guantánamo o alegatos libertarios de Ernest Hemingway, mientras que el único texto en prosa es "una bellísima y terrible crónica sobre el Irak invadido, obra del poeta hispano-alemán Ilya Topper".

La antología se abre con la letra de una canción de Pedro Guerra, que define la principal mercancía de la comunicación en los tiempos que corren: "El circo de la realidad".

Y el último texto del libro es una canción, "La abuelita de Kundera", de Joan Manuel Serrat, inspirada en un artículo del escritor checo "que opinaba que en las sociedades mediáticas actuales el individuo presume de estar al tanto de lo que acaba de suceder en China pero con mucha frecuencia ignora lo que está pasando en su salita de estar o en el rellano de su escalera."

Téllez concluyó: "La poesía es la verdadera prensa del corazón, envía reporteros en forma de palabras a nuestros principales conflictos interiores, fotografía nuestras emociones con el gran angular de la intuición y firma editoriales sentimentales con la urgencia de quien desearía transformar el mundo o que, al menos, el mundo no nos deforme demasiado."