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El juez acredita que Correa pagó trajes a Camps

El auto del magistrado que instruye el caso Gürtel en Valencia sitúa al presidente conservador a un paso del banquillo

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Ya no es el juez Baltasar Garzón. Ayer el instructor del caso Gürtel en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), José Flors, dictó un auto demoledor contra el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y los otros tres dirigentes del PP en dicha comunidad autónoma imputados por aceptar regalos de la trama corrupta supuestamente dirigida por el empresario Francisco Correa.

Flors ve 'suficientes indicios racionales' de la comisión por parte de los cuatro de un delito de cohecho previsto en el artículo 426 del Código Penal, el que se refiere a 'la autoridad o funcionario público que admitiere dádiva o regalo que le fueren ofrecidos en consideración a su función'. La pena prevista para este caso es multa de tres a seis meses.

Flors rechaza el sobreseimiento y archivo de las actuaciones que pedían las defensas y, en su lugar, sigue tramitando el procedimiento según lo previsto para las causas que deben ser juzgadas por un jurado popular, al que corresponde el enjuiciamiento de delitos como el cohecho. Este es el primer paso para que Francisco Camps y los otros tres imputados se sienten en el banquillo.

El próximo día 15 de julio, la Fiscalía Anticorrupción y las demás partes personadas en el caso pedirán en una vista la práctica de las diligencias de investigación que crean oportunas o, de nuevo, el sobreseimiento del caso, una opción, que tras la lectura del auto del magistrado José Flors, parece imposible.

Como él mismo dice, 'la verosimilitud inicial' sobre la posible existencia de delito 'ha alcanzado el grado de realidad muy probable'. De hecho llega a sugerir que Francisco Camps mintió cuando declaró ante él, porque no aparecen los ingresos en efectivo que el presidente dijo haber hecho para pagar trajes, corbatas y calzado.

El instructor del caso Gürtel en Valencia considera que Francisco Camps; el secretario general del PPCV y portavoz del grupo popular en Les Corts,Ricardo Costa; el ex vicepresidente del Consell Víctor Campos; y el ex jefe de gabinete de la Conselleria de Turismo Rafael Betoret recibieron trajes y otros regalos que fueron abonados por las empresas de la trama de corrupción de Francisco Correa. Y que los imputados no pagaron en ningún caso en metálico esos regalos, como declaró el propio presidente de la Generalitat en sede judicial.

El auto se apoya en las declaraciones de José Tomás, el sastre que atendía a los dirigentes conservadores como director comercial de Milano y Forever Young; los recibos y facturas de estas empresas; y los cheques librados por las sociedades de Correa. También menciona el auto la 'inquietud' e 'intranquilidad' que rezuman las conversaciones intervenidas a los implicados .

Entre las empresas pagadoras de los trajes figura Orange Market, de cuya gestión en Valencia se encargaba Álvaro Pérez Alonso, quien conocía a Ricardo Costa desde 1996. Aparte de los encargos que le hiciera el PP, desde 2005 'le fueron adjudicados a esa sociedad por diferentes organismos de la Generalitat numeroros contratos y, en concreto, la instalación de su stand en Fitur y en otras ferias. Esta contratación ascendió a 6.917.380 euros entre 2005 y este año. Pero pese a esta elevada cifra, el juez no puede vincular en su auto la percepción de trajes con contratos concretos. Su acusación se basa en que 'el tipo de relación existente entre Álvaro Pérez y las personas obsequiadas y la entidad y características de los regalos, denotan que la finalidad perseguida no era otra que la de lograr el agasajo o provocar la complacencia de aquellas personas para poder contar con su favor'.

El magistrado se permite una matización para tratar de acallar a quienes minimizaban el hecho de que Camps aceptara trajes por valor de 12.000 euros. 'Aunque el precio de esas prendas pudiera parecer a alguien escaso o aún ridículo en comparación con la magnitud de la función desempeñada por alguna de las personas obsequiadas, esa circunstancia no es excluyente del desvalor de su acción', dice el auto.

Mientras que la cifra a la que ascendieron los trajes recibidos por Camps apenas se diferencia de lo que en su día cuantificó Garzón, con Ricardo Costa la cosa cambia. Mientras el juez le atribuía el cobro en especie por valor de 7.325, ahora se sostiene que las empresas de Correa pagaron 30.000 euros por los trajes que recibió.