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El juez envía a prisión al expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa bajo fianza de 2,5 millones

Ingreso en la noche de este jueves en la cárcel de Soto del Real. El magistrado tacha de "aberrante" su conducta al frente de la entidad, y le imputa delitos de administración desleal y falsedad documental

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El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa, viejo amigo de José María Aznar y 13 años al frente de la entidad financiera, ha ingresado la noche de este jueves en la cárcel madrileña de Soto del Real, por orden del titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid, Elpidio José Silva, que considera 'aberrante' su conducta en Caja Madrid y le imputa delitos de administración desleal y falsedad documental.

Blesa debe reunir 2,5 millones de euros para salir de prisión, fianza que le ha impuesto el mismo magistrado. Fue conducido a la cárcel en un furgón de la Guardia Civil tras pasar unas siete horas en la sede de los juzgados de Madrid.

El entorno del exbanquero tiene previsto movilizarse desde esta misma noche para tratar de reunir los 2,5 millones de euros de fianza que ha acordado el juez Elpidio José Silva para eludir su permanencia en prisión.

El juez ha tenido en cuenta el 'innegable riesgo de fuga' de Miguel Blesa. El magistrado investiga la concesión de un crédito fallido a viajes Marsans, cuando era presidida por Gerardo Díaz Ferrán, de 26,6 millones de euros por parte de la caja de ahorros madrileña.

La orden de prisión bajo fianza fue adoptada en contra del criterio del fiscal y tras interrogar a Blesa por la compra por Caja Madrid del City National Bank of Florida. El sindicato Manos Limpias, que presentó una ampliación de su denuncia por el crédito a Marsans para que se investigara también la adquisición del banco norteamericano, había pedido para Blesa prisión eludible bajo fianza de 3 millones de euros.

En el auto en el que el magistrado ha ordenado su ingreso en prisión, Silva sostiene que existen 'indicios racionales de responsabilidad criminal' en la actuación de Blesa, al que imputa un delito societario de administración desleal o bien de uno de apropiación indebida en concurso con otro de falsedad de documento público.

Caja Madrid, aún con Blesa en su presidencia, anunció en 2008 la compra del 83 % del City National Bank of Florida por 927 millones de dólares (unos 618 millones de euros en aquel momento) y posteriormente se hizo con el 100 % de la entidad aportando otros 190 millones de dólares (unos 127 millones de euros).A juicio del magistrado, 'no se entiende' por qué fraccionó el pago y, 'menos aún, por qué en tan poco tiempo sufrió tal merma de valoración', ni tampoco por qué se compró 'en momentos tales que, en realidad, resultan indiferentes tales cualidades de optimización bancaria'.

'Es decir, por expresarlo muy gráficamente, en medio de una tempestad no existe barco que, a todas luces, tenga que aguantar; ni ante la presencia de un tsunami existe peor o mejor tumbona para pasar la tarde tomando el sol', concluye el auto.

Por ello, ante una 'conducta tan aberrante', cree que 'resulta proporcionado acordar la medida cautelar', justifica el juez, ante el 'innegable riesgo de fuga' y por la conexidad de la adquisición del banco con el crédito supuestamente irregular concedido al Grupo Marsans de Gerardo Díaz Ferrán mientras éste fue consejero de Caja Madrid.

Blesa es íntimo amigo de José María Aznar, gracias a cuyo apoyo accedió en septiembre de 1996 a la Presidencia de Caja Madrid, cargo en el que fue reelegido en 1999 y 2003. En la cárcel de Soto del Real, está también preso desde el 5 de diciembre de 2012 Gerardo Díaz Ferrán, el expresidente de la CEOE que recibió un crédito millonario de Caja Madrid que investiga el juez Silva.

El magistrado, que instruye la causa en la que investiga la concesión de un crédito fallido a Marsans de 26,6 millones de euros por parte de la caja madrileña, citó este mismo jueves de urgencia a Blesa y le ha interrogado por la compra del City National Bank of Florida.

En una vistilla para establecer si procede dictar medidas cautelares contra Blesa, Manos Limpias ha pedido al juez prisión eludible bajo fianza de 3 millones de euros debido al riesgo de fuga que aprecia en el expresidente de Caja Madrid, así como por la posibilidad de que pueda destruir pruebas. La Fiscalía, por su parte, no ha pedido ninguna medida cautelar.

El magistrado ha acordado prisión comunicada y eludible con fianza de 2,5 millones de euros. Por su parte, el abogado de Blesa ha recusado al juez Silva por entender que ha evidenciado una 'enemistad clara y manifiesta' contra él, así como falta de objetividad, al estar comportándose como denunciante y no como instructor. Según la cadena SER, el letrado del exbanquero elevará además una denuncia contra el juez Silva ante la Fiscalia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

En la resolución en la que Blesa era citado, notificada esta misma mañana, el juez sostenía que, aunque 'obviamente' no se desprenden 'evidencias e indicios tan prolijamente' en esta compra como en la de la concesión del crédito a Marsans, 'el Banco de España sí que ha visto conexidad' en un informe que le ha remitido recientemente, fechado el 19 de abril de 2010.

El juez Elpidio José Silva considera que detrás de la compra por parte de Caja Madrid del City National Bank de Florida hay una 'pésima gestión bancaria indiciada' que provocó pérdidas de 500 millones de euros en una operación en la que no se analizó de forma 'mínimamente' solvente la viabilidad, el riesgo y el nicho del mercado.

El magistrado aceptó tramitar la ampliación de denuncia que el sindicato Manos Limpias presentó sobre el crédito de 26,6 millones de euros concedido a Gerardo Díaz Ferrán.

Tomó la decisión tras recibir un informe del Banco de España 'sucinto' pero 'sumamente esclarecedor' del contexto y del alcance de la citada adquisición. Los inspectores creen que la compra se instrumentó de forma que pudiera 'eludirse el preceptivo control de la Consejería de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid'.

En el informe, fechado el 19 de abril de 2010, el supervisor también advierte de que el precio de compra 'excedía' del abonado por el Banco Popular y el Banco Sabadell en las operaciones que llevaron a cabo con otras entidades domiciliadas en Miami.

De hecho, la OCC (Office of the Comptroller of the Currency), entidad encargada de supervisar el sistema financiero de los Estados Unidos, advirtió de 'déficits muy relevantes en la supervisión del equipo directivo de la entidad de cara a la debilidad económica general, sin que esté implantada estrategia viable de negocio' y con un 'alto y creciente riesgo estratégico'.

Ante tales evidencias, el Banco de España determinó que el ritmo de crecimiento propuesto en su día por Caja Madrid para los ejercicios 2009 a 2014 estaba 'seriamente desorientado' e ignoraba 'manifiestamente la atonía económica imperante'. Según su criterio, el deterioro del fondo de comercio del City National Bank de Florida 'equivale prácticamente a su valor'.

En resumidas cuentas, destaca el magistrado, 'ello implica pérdidas de 500 millones de euros, suma que podría haberse incrementado a día de hoy'. El auto también advierte de que los indicios sobre un presunto delito de administración desleal 'engarzan poderosamente con extremos tales como la ausencia de un análisis mínimamente solvente de viabilidad y de riesgo asumible, el estudio abiertamente insuficiente del nicho de mercado, el pago de un sobreprecio y la ausencia de sometimiento a los controles administrativos preceptivos'.

Se trata de un proceder que incurre, como poco, en un nivel de ignorancia deliberada por parte de unas personas que, de sobra, gozan de experiencia en materia bancaria a nivel de expertos, de tal manera que 'el error no puede basarse en la mera ignorancia sino en el incumplimiento de protocolos  del negocio bancario'.

A la vista de la instrucción, dice el juez, no puede dilucidarse con la 'suficiente determinación' la participación de las personas intervinientes en la adquisición del banco estadounidense ni si su 'modus operandi' incurre en un delito de apropiación indebida o societario, por lo que aunque no puede afirmarse la conexidad de la conducta en torno a la pésima gestión bancaria indiciada en el proceder del ex presidente de Caja Madrid, tampoco puede rechazarla definitivamente'. No obstante, recalca que el contenido de las pesquisas justifican la admisión de la ampliación de la denuncia de la acusación.

Caja Madrid, aún con Blesa en su presidencia, anunció en 2008 la compra del 83 % del City National Bank of Florida por 927 millones de dólares (unos 618 millones de euros en aquel momento) y posteriormente se hizo con el 100 % de la entidad aportando otros 190 millones de dólares (unos 127 millones de euros).

Para el juez, la compra del banco norteamericano por parte de Caja Madrid se hizo prácticamente por el valor en libros de la entidad, unos 1.121 millones de dólares, pero teniendo en cuenta el deterioro del fondo de comercio del banco, la operación pudo acarrear a la caja unas pérdidas de 500 millones de euros.

El pasado mes de noviembre, en comparecencia en el Congreso de los Diputados, Blesa justificó la operación de compra del banco de Florida argumentando que 'el conocimiento del negocio en la región impulsó' la toma de esta decisión, inicialmente pensada como participación pero que, dos años más tarde, se convirtió en toma de control total.

Ante la Comisión parlamentaria de Economía, Blesa defendió una operación a la que Caja Madrid destinó 1.117 millones de dólares para hacerse con el que, en ese momento, era el sexto mayor banco privado del estado de Florida. Según el exbanquero, la operación se enmarcaba en una estrategia de 'impulso' a la banca de negocios de la Caja, así como de diversificación de sus fuentes de ingresos, 'tanto en cuanto a su naturaleza jurídica como a su localización geográfica'.

En el año 2000 Caja Madrid había abierto su oficina de Miami, desde donde había constatado 'la fuerte y creciente presencia de empresas españolas en Latinoamérica'. Eso, junto con los beneficios obtenidos 'desde el primer ejercicio', sirvió de 'confirmación de las predicciones' que los responsables de la entidad habían realizado sobre las inversiones en la zona, lo que les 'impulsó' a decidirse por la adquisición del banco estadounidense.

'No fue esa entidad ajena a la crisis que hubo en Estados Unidos a partir del año 2007 y sufrió los problemas derivados de la morosidad y de las dificultades de financiación del balance. A día de hoy, tras su capitalización y con la mejora del entorno económico, el banco ha vuelto al camino de beneficios que siempre tuvo y en el año 2011 ha obtenido un beneficio de 36 millones de dólares', añadió Blesa.

Además, a un nivel más general, el expresidente de Caja Madrid defendió completamente su gestión de la entidad, presumiendo de que dejó sus cuentas en positivo y negándose a valorar la operación de fusión que dio lugar a Bankia o su crisis posterior al haber abandonado ya sus responsabilidades. También argumentó que la caja madrileña no podría haber hecho las cosas de un modo diferente y que era 'imposible' prever el 'tsunami financiero' que se avecinaba.